Siete diferencias entre “leasing” financiero y “renting”

Mario Cantalapiedra – Economista

Elegir entre leasing financiero o renting suele depender de los objetivos que persiga la empresa. Si lo que quiere es obtener la propiedad de un bien, no tiene inconveniente en endeudarse y el objeto del contrato es un activo que no se encuentra expuesto a rápidas transformaciones, el leasing financiero puede ser la mejor opción. Si, por el contrario, la empresa no persigue la propiedad del bien sino únicamente su disfrute, no desea, o no puede, endeudarse y el activo se halla expuesto a una rápida obsolescencia, puede ser más interesante optar por acordar una operación de renting. No obstante, no son alternativas que siempre estén disponibles para todos los bienes que la empresa pueda necesitar, luego a veces no existirá total libertad a la hora de elegir entre una u otra.

 Veamos cuáles son las diferencias entre leasing financiero y renting desde diferentes ópticas:

 1. Financiación

 El leasing financiero es una fórmula de financiación.

 El renting es una prestación de servicios.

 2. Actividad arrendatario

En el leasing financiero se requiere que el arrendatario realice una actividad empresarial o profesional.

En el renting no es necesario que el arrendatario realice una actividad empresarial o profesional.

3. Opción de compra

El leasing financiero incluye opción de compra.

El renting no incluye opción de compra. Puede ofrecerse la posibilidad de negociar, al finalizar el contrato, la transmisión del bien en función de su valor de mercado.

4. Duración

El leasing financiero tiene una duración mínima establecida legalmente. En el caso de que se realice sobre un bien mueble, ésta será de dos años, mientras que en el supuesto de leasing efectuado sobre un inmueble o un establecimiento industrial, la duración mínima se eleva hasta los diez años.

El renting no contempla duración mínima legal.

5. Contabilidad

La operación de leasing financiero se refleja tanto en el activo como en el patrimonio neto y pasivo del balance.

Las cuotas del renting se recogen directamente en la cuenta de pérdidas y ganancias. Su contabilización es más sencilla.

6. Tratamiento fiscal

En el leasing financiero la parte de intereses de la cuota es deducible cien por cien (IRPF e IS), mientras que la correspondiente a amortización lo es con ciertos límites.

Las cuotas de renting son deducibles (IRPF e IS) en su totalidad, siempre que el bien se destine a actividad empresarial o profesional.

 7. Seguro y mantenimiento

En el leasing financiero el seguro y mantenimiento del bien corren a cargo del arrendatario.

En el renting el seguro y mantenimiento del bien corren a cargo del arrendador.

La utilidad del BORME en el análisis de riesgo

Mario Cantalapiedra –  Economista

El Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME) es una fuente oficial de datos que puede ser consultada por todos aquellos que deseen información específica sobre una compañía. Fundamentalmente sirve para centralizar y difundir los datos de las empresas que están inscritas en el Registro Mercantil. El BORME es la fuente oficial más significativa y la que, al mismo tiempo, aporta un mayor número de datos sobre las empresas.

En el Registro Mercantil os recuerdo que han de inscribirse obligatoriamente todas las sociedades mercantiles, así como el empresario individual naviero, siendo la inscripción voluntaria para el resto de empresarios individuales y otras formas jurídicas. Por tanto, si acudimos a buscar en este Boletín Oficial información registral relativa a un autónomo o una sociedad civil, es muy posible que no la encontremos. Dicho esto, el BORME se estructura en dos secciones diferentes donde se pueden encontrar las siguientes informaciones sobre una empresa:

  • Los datos generales de identificación de la misma, tales como la fecha de inicio de sus operaciones, su domicilio social, la duración prevista o los datos de su inscripción registral.
  • El objeto social.
  • El capital social suscrito y desembolsado, sus ampliaciones y reducciones.
  • Las situaciones especiales en las que se encuentre la empresa como son las concursales, las de disolución o liquidación, las de cierre registral, así como las anotaciones preventivas que se hayan practicado en la hoja de la compañía.
  • Las personas que ejercen la representación social, es decir, los órganos sociales y apoderados, con sus nombramientos y revocaciones correspondientes.
  • Los auditores nombrados, cuando exista la obligación legal de hacerlo.
  • Los anuncios y avisos legales que tienen la obligación de publicar las sociedades mercantiles en prensa y en el propio BORME. Estos anuncios y avisos se publican en la sección segunda del Boletín.
  • El depósito de las Cuentas anuales. A este respecto, el Registro Mercantil certifica su depósito, comprobando que incluyen todos los documentos preceptivos y las firmas necesarias de los administradores, pero no responde de su veracidad. En el BORME encontraremos el anuncio que hace referencia al hecho de que una sociedad mercantil ha cumplido con su obligación de depositar sus cuentas en el Registro Mercantil Provincial.

Los datos proporcionados por el BORME son muy utilizados por las entidades bancarias, y por aquellas dedicadas a elaborar informes de tipo comercial y evaluar el riesgo de impago de una empresa. Desde el 1 de enero de 2009, el BORME puede ser consultado en Internet en la siguiente dirección: http://www.boe.es/diario_borme

Seis diferencias entre “factoring” y descuento comercial

Mario Cantalapiedra – Economista

Las empresas que busquen financiación a corto pueden recurrir, entre otras alternativas, a descontar los efectos comerciales de sus clientes, a través de la operación de descuento comercial, o al anticipo del importe de sus facturas de venta, a través de la operación de factoring. Aunque estas operaciones se están viendo afectadas por la crisis y no se realizan, sobre todo en lo que al descuento comercial se refiere, con la alegría de antaño, creo que es adecuado comentar las diferencias que tienen entre sí, observadas desde distintos puntos de vista:

1. Soporte

En el factoring la operación se soporta en una factura a cobrar por la venta de bienes o la prestación de servicios.

En el descuento la operación se soporta en un efecto comercial no vencido, ya sea una letra de cambio, un pagaré o un recibo negociable.

2. Flexibilidad

En el factoring el anticipo es flexible tanto en tiempo como en cuantía.  Por ejemplo, se puede pactar anticipar el setenta por ciento del importe de las facturas adeudadas por un cliente, y reservar el treinta por ciento restante para ser abonado a vencimiento.

En el descuento el anticipo es rígido en el momento de efectuar el anticipo y por el importe total del efecto que se descuenta.

3. Análisis de la solvencia

El límite de financiación en el factoring se fija en función de la solvencia del deudor o librado, es decir, del cliente al que vende la empresa que solicita la financiación.

En el descuento comercial el límite de financiación se establece en función de la solvencia de librador y librado, es decir, tanto de la empresa que solicita la financiación como de su cliente.

4. Cobertura del riesgo de impago

El factoring realizado bajo la modalidad sin recurso prevé la cobertura del riesgo de impago. La definición de insolvencia que suele utilizar el factor habla de aquella que es judicialmente manifiesta o, lo que es lo mismo, concurso de acreedores.

El descuento comercial no prevé la cobertura del riesgo de impago, siendo una operación que se realiza siempre salvo buen fin. En caso de impago del efecto comercial, el mismo se cargará en la cuenta de la empresa que ha solicitado su anticipo.

5. Servicios adicionales

El factoring, aparte de la opción de financiación,  incluye otros servicios adicionales como la investigación comercial de los clientes, la administración y control contable de las facturas cedidas, o la cobertura del riesgo mencionada.

El descuento comercial no incluye servicios adicionales a la financiación.

6. Injerencia en la relación comercial

En el factoring existe injerencia externa en la relación cliente-proveedor.

 En el descuento comercial no hay injerencia externa en la relación cliente-proveedor.

¿Cuándo se presentan los libros oficiales de contabilidad?

Mario Cantalapiedra – Economista

Uno de los comentarios al post que escribí sobre el calendario de las cuentas anuales me invitaba a hablar muy oportunamente, dicho sea de paso, sobre las fechas límites de legalización de los libros contables obligatorios, a las que me referiré a continuación.

Recordemos, en primer lugar, que el Código de Comercio, en su artículo 25, recoge los libros registros obligatorios que han de llevar los empresarios en materia contable: “Todo empresario deberá llevar una contabilidad ordenada, adecuada a la actividad de su Empresa que permita un seguimiento cronológico de todas sus operaciones, así como la elaboración periódica de balance e inventarios. Llevará necesariamente, sin perjuicio de lo establecido en las leyes o disposiciones especiales, un libro de Inventarios y Cuentas anuales y otro Diario.”

En el libro Diario se registrarán, día a día, todas las operaciones relativas a la actividad de la empresa, aceptándose la anotación conjunta de las operaciones por períodos no superiores al mes, a condición de que su detalle aparezca en otros libros o registros. En su estructura deberán figurar los siguientes datos: fecha de operación, número de apunte, número de asiento, concepto, código de cuenta y cargo o abono correspondiente.

Por su parte, en el libro de Inventarios y Cuentas anuales se registrarán el balance de situación inicial detallado de la empresa, los balances trimestrales de comprobación de sumas y saldos, el balance de cierre de ejercicio y las cuentas anuales. El balance de comprobación de sumas y saldos se compone de las sumas de todos los cargos por un lado, y abonos por otro, realizados en las cuentas con movimiento dentro del período correspondiente. El total de estas sumas ha de ser igual entre sí y coincidir con las sumas del libro Diario. Una vez que se han cuadrado las sumas de los apuntes, se calculan los saldos deudores y acreedores de las cuentas, debiendo coincidir, a su vez, la suma de todos los saldos deudores con la de todos los acreedores. Por tanto, este balance tiene por objeto controlar los apuntes contables realizados.

El libro Diario y el libro de Inventarios y Cuentas anuales son obligatorios para todas las sociedades mercantiles y para algunos empresarios individuales, dependiendo del régimen fiscal del IRPF que se les aplique, y deben ser legalizados en el Registro Mercantil. Si se llevan en soporte informático, lo habitual en nuestros días, se han de legalizar antes de que transcurran los cuatro meses siguientes desde la fecha de cierre de ejercicio. Es decir, si cerramos el 31 de diciembre, tendremos hasta el 30 de abril del año siguiente para hacerlo.

Por último, no querría dejar de referirme a un tema que suele generar controversia sobre las Cuentas anuales que hay que presentar dentro de los libros oficiales. Lógicamente si la fecha límite para los libros es el 30 de abril, las Cuentas anuales no podrán ser las definitivas aprobadas por la Junta que se celebrará en junio, sino las provisionales formuladas por los administradores que se someterán a posterior estudio y aprobación.

Producción y mercado determinan la solvencia empresarial

Mario Cantalapiedra – Economista

Cuando se realiza el análisis de riesgo de cualquier empresa hay dos elementos que cobran un interés especial para el analista, como son la evolución previsible de la empresa en cuanto a sistema productivo de bienes o servicios se entiende, así como la del mercado en el que desarrolla su actividad. Producción y mercado determinan el potencial competitivo de una compañía, su posible rentabilidad y, en definitiva, la capacidad que tiene ésta de afrontar sus compromisos de pago.

En el estudio se incidirá en los productos o servicios ofertados por la empresa teniendo en cuenta su gama, estacionalidad, tecnología incorporada, innovación y desarrollo, conocimiento por parte del mercado, políticas de fijación de precios, comercialización y distribución, etcétera. También se estudiarán los ámbitos de mercado en los que actúa la empresa, ya sean locales, nacionales o internacionales. Es importante que el analista entienda bien el funcionamiento del negocio de la empresa, puesto que, si no lo hace, ello puede repercutir en una calificación negativa de su riesgo.

Cobra especial importancia conocer la posición relativa de la empresa frente a sus competidores, observando si se haya en fase de crecimiento, madurez o pérdida de cuota, al mismo tiempo que se evalúa la evolución previsible de todo el sector. Además, se tratará de examinar si la compañía se encuentra frente a sus clientes y proveedores en posición de fuerza, equilibrio o debilidad. En los análisis sobre el sector y el mercado, la entidad que realiza el análisis podrá tener en cuenta consideraciones similares a las siguientes:

  • Un sector seguro representa menores porcentajes de impagos.
  • Un sector con muchos clientes supone una mayor diversificación del riesgo.
  • La dependencia excesiva de una materia prima con fuertes oscilaciones en precio o disponibilidad puede condicionar la actividad de la empresa.
  • Si en el conjunto del sector existe exceso de oferta, las posibilidades de éxito de la empresa serán menores. Por el contrario, un exceso de demanda aumenta las posibilidades de éxito empresarial, que se lo digan al fabricante de banderas de España con el recientemente finalizado Mundial de fútbol (por cierto, mi felicitación y orgullo por el triunfo de la selección española).
  • La aparición de un producto sustitutivo al ofertado por la empresa puede comprometer su marcha futura.
  • Se preferirá el negocio con países que posean un menor riesgo relativo.
  • Se preferirán empresas que vendan a precios relativamente estables, es decir, que  no sufran fuertes oscilaciones.
  • Los sucesos internacionales, los cambios en la política nacional, las novedades legislativas pueden afectar al desarrollo de la empresa.

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Herramienta de cálculo de costes de aplazamiento y morosidad

Herramienta Excel para calcular los Costes de aplazamiento y morosidad

 

Gustavo Sousa – Director territorial Centro Iberinform 

Como continuación al post del profesor Pere J. Brachfield sobre los costes de la morosidad, propongo una sencilla herramienta Excel para calcular los costes que la morosidad genera a las empresas.

 

Herramienta calculo costes morosidad

Esta herramienta tiene en cuenta:

 Los costes financieros en función de los días de aplazamiento.

  • Gastos de gestión tanto internos como externo.
  • IPC anual
  • Los gastos de descuento comercial
  • Gastos de póliza de crédito 
  • Gastos de devolución de efectos impagados

 

Con ello y aparte de darnos el coste final del aplazamiento o impagado, y en función del margen bruto, nos indica: 

  • El coste de la venta fallida
  • Volumen de ventas necesario para recuperar los costes del fallido o aplazamiento
  • El beneficio (o pérdida) neto real de la venta

  

Morosidad empresas
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Guía para gestionar un concurso de acreedores

Ignacio JiménezIberinform

Los 1.477 procesos concursales del segundo trimestre confirman la estabilización en el entorno de los 1.500 procesos trimestrales, muy lejos de los 250 que marcan el nivel medio a largo plazo.
 
Si su empresa está entre las que debe hacer frente a la insolvencia de un cliente,  es importante conocer el procedimiento concursal (antigua suspensión de pagos) para intentar recuperar la mayor cantidad posible de su crédito impagado.
 
La Guía de actuación de la empresa ante el concurso de acreedores – suspension de pago del Registro de Economistas Forenses explica a empresarios y a gestores de empresa como gestionar un concurso. Es un documento de fácil lectura, que aporta información muy útil tanto a los acreedores como a las empresas en concurso.
 
De hecho, el concurso puede ser un medio eficaz para reestructurar la empresa y hacerla nuevamente viable o para liquidarla de forma ordenada, pero en última instancia, su solicitud es obligatoria para la empresa insolvente, y el incumplimiento de esta obligación puede generar graves responsabilidades a los administradores.

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