¿Qué diferencia hay entre Ratings y Ratios financieros?

Ignacio JiménezIberinform

La diferencia fundamental es que el ratio analiza información financiera histórica y el rating trata de anticipar un determinado evento.

Un ratio es la relación o proporción entre dos elementos o dos conjuntos de elementos cuantitativos de los estados financieros o de las magnitudes características de una empresa para enjuiciar su estructura y evolución. Así, por ejemplo, un ratio puede evaluar la relación o proporción existente entre las cuentas a cobrar y las ventas, o entre la cifra del resultado y los activos totales.

Ratios financieros
Ratios financieros

Un Rating representa una calificación u opinión cualitativa, elaborada por una empresa especializada, para valorar a los emisores de deuda según su solidez financiera y su vulnerabilidad ante futuros cambios del entorno.

Este tipo de metodología también es utilizada para analizar y proporcionar una estimación fiable de lo que va a ocurrir en el futuro (capacidad predictiva) con las ventas a crédito de una empresa o con los créditos concedidos por una entidad financiera, permitiendo segmentar la población entre deudores/clientes buenos y malos (poder discriminante) y reduciendo sensiblemente la morosidad.

Ratings financieros de morosidad rentabilidad solvencia
Ratings financieros de morosidad rentabilidad solvencia

Los modelos predictivos más habituales son los que tratan de anticipar la morosidad, rentabilidad y solvencia. Son herramientas que utilizan prácticamente todas las entidades financieras, pero los elevados niveles de morosidad actuales han llevado a muchas empresas a desarrollar modelos propios o a buscar proveedores externos que les proporcionen directamente dichos ratings.

  • Rating Morosidad: Calificación que estima la probabilidad de que una empresa cumpla sus compromisos de pago dentro de los próximos doce meses.
  • Rating Rentabilidad Calificación que estima la probabilidad de que una empresa sea rentable en el próximo balance que presente en el Registro Mercantil.
  • Rating Solvencia: Calificación que estima la probabilidad de que una empresa sea solvente en el próximo balance que presente en el Registro Mercantil.

Ambas formas de analizar la situación de una empresa son útiles, pero la actual coyuntura económica exige a los gestores una  mayor precisión en su toma de decisiones y sólo un buen rating predictivo puede facilitar ese tipo de decisiones.

Más información sobre los rating predictivos de morosidad que utiliza Iberinform en http://bit.ly/cHstDT  y ejemplos de los estudios que publicamos en http://bit.ly/9bg3Uz

¿Cómo construir un buen modelo de previsión de la probabilidad de impago o morosidad?

Ignacio JiménezIberinform

Estos modelos deben de ser capaces de proporcionar una estimación fiable de lo que va a ocurrir en el futuro (capacidad predictiva) y de segmentar la población entre deudores buenos y malos (poder discriminante), pero lograrlo no es fácil.

Rating

Mi recomendación es construir el modelo utilizando la metodología SEMMA (Sample, Explore, Modify, Model and Asses) y tener en cuenta los siguientes puntos:

  • Definir claramente del evento que deseamos predecir ¿Qué entendemos por morosidad?
  • Construir modelos específicos para los distintos tamaños de empresas y sectores económicos.
  • Disponer de un sistema de almacenamiento de la información robusto y ágil.
  • Asegurarnos una buena disponibilidad de la Información:

A) Sistema de Información (Data Mart) orientado al análisis que resuelva de manera eficiente los problemas de disponibilidad de información.

B)  Capacidad de acceso a fuentes de información externas (proveedores de información comercial) e internas.

  • Efectuar un estricto proceso de test y validación del modelo predictivo:

A) La muestra utilizada debe disponer de información estructurada, detallada, con suficiente profundidad histórica y debe de ser representativa de la población empresarial.

B)  Seleccionar las variables de entrada que con más capacidad de explicar el incumplimiento en pagos mediante técnicas estadísticas (Aquellas que presentan un mayor poder  y un número de variables que permitan un mantenimiento y validación adecuado)

  • Revisar frecuentemente el modelo para asegúranos que mantiene su capacidad predictiva y es capaz de identificar anticipadamente los clientes con mayor riesgo de impago.
  • Comprobar regularmente la calidad de la información que utilizamos para mantener el mayor nivel de actualización posible.

 

Más información sobre los rating predictivos de morosidad que utiliza Iberinform en http://bit.ly/cHstDT  y ejemplos de los estudios que publicamos en http://bit.ly/9bg3Uz

Media de morosidad de sectores de España

 

Otra información relacionada:

Una gestión inteligente del riesgo comercial – Iberinform Credito y Caución

Iberinform, el proveedor de información comercial perteneciente a Crédito y Caución, analiza en esta tribuna la importancia de gestionar el riesgo comercial de los clientes.

Ignacio JiménezIberinform

Hasta el 2008 ó 2009 muchos directivos no entendieron que debían cambiar de estrategia en la captación de nuevos clientes para adaptarse al contexto económico: lo importante no es tener clientes, sino clientes que no vayan a desaparecer y que tengan capacidad de pago.

Con estos antecedentes, la estrategia para los próximos meses recomendada por Iberinform en su ponencia del III Congreso Ecofin, teniendo en cuenta que la situación financiera de gran parte de las empresas continúa siendo delicada [el 12,1% tiene alto riesgo de impago durante este año], es la de buscar clientes rentables en los que centrar las estrategias de fidelización a largo plazo. Es decir, una segmentación inteligente de clientes.

La primera pregunta que debemos hacernos a la hora de valorar si estamos gestionando de una forma inteligente nuestro riesgo comercial es saber si disponemos de información suficiente para hacer una segmentación rigurosa de nuestros clientes y de si tenemos herramientas que anticipen la evolución de los mismos. En este sentido, podemos observar a través del siguiente cuadro que la realidad de la empresa suele ser en ocasiones muy diferente a lo planteado en una estrategia comercial adecuada:

Gestion Comercial y de riesgo en los departamentos de marketing, financiero y de riesgos
Gestion Comercial y de riesgo en los departamentos de marketing, financiero y de riesgos

Pero, ¿cómo debe gestionar una empresa la implantación de una gestión inteligente de clientes? Lo primero que debemos tener en cuenta es que no todos los clientes potenciales nos interesan como clientes de nuestra empresa. Una segmentación de clientes basada en su índice RFM [Recency, Frecuency, Money] nos ayudará a conocer la diferente calidad y cantidad de información necesaria: probabilidad de impago en los próximos 12 meses; rating de solvencia y rentabilidad; cuentas anuales y memoria; incidencias de pago y RAI; información actualizada; alertas; crédito máximo asumible; administradores, vinculaciones, accionistas y empresas participadas; directivos funcionales, comparativa del cliente con su sector

Esta nueva segmentación de los clientes activos, en la que incluimos la variable del riesgo de impago, nos ayuda a centrar nuestras acciones de comunicación en los clientes rentables y solventes; minimizar la exposición de los clientes de alto riesgo, gestionando incluso su salida; integrar la calificación en mi CRM.

En los clientes potenciales nos ayuda a centrar las acciones de captación en las empresas rentables y solventes y eliminar de las campañas las empresas con alto riesgo de  impago.

En definitiva, esta estrategia permite a los departamentos de marketing, comercial y financiero encontrar una nueva vía para limitar gastos. Y en la mayoría de las ocasiones, una gestión y segmentación inteligente nos ayudará a tener una cartera clientes sana.

Otra información relacionada:

¿Compruebas las liquidaciones bancarias?

Mario Cantalapiedra – Economista

Todos tenemos claro que los bancos cometen errores, lo cual es entendible dentro de una actividad empresarial que, al fin y al cabo, depende del factor humano. Aunque en muchas ocasiones los bancos imputen sus errores a sus “sistemas informáticos”, éstos obedecen las órdenes transmitidas por personas, no lo olvidemos. No obstante, suele darse la particularidad de que los bancos se equivocan más a su favor que en su contra. Sería un ejercicio interesante conocer qué parte de sus beneficios anuales corresponde a errores cometidos y no reclamados por sus clientes, igual nos llevábamos alguna sorpresa que otra.

 Luego si no podemos evitar que los bancos cometan errores, lo que si podemos hacer es comprobar las liquidaciones bancarias recibidas y reclamar las diferencias que detectemos. Actuando de este modo podremos conseguir, por un lado, reforzar nuestra posición relativa ante futuras negociaciones con el banco, por otro, que el tiempo y los recursos destinados a las labores de control y reclamación se compensen en términos económicos, y según sea el volumen de nuestro negocio bancario, por las retrocesiones y reliquidaciones que logremos.

 Os recomiendo que siempre realicéis la comprobación de las liquidaciones y movimientos bancarios teniendo en cuenta los tres factores siguientes:

  1. Importes nominales: Los valores nominales reflejados en las liquidaciones corresponden a las operaciones que realmente hayamos efectuado.
  2. Intereses y comisiones: Responden a las condiciones pactadas de antemano y su cálculo es el correcto. En el caso concreto de las comisiones, recordaros que deben recogerse en el folleto de tarifas de la entidad de crédito registrado en el Banco de España y, en su caso, en el documento contractual correspondiente. También habremos de comprobar que las comisiones responden a servicios prestados por el banco que hayamos aceptado o solicitado en firme.
  3. Fechas de valor: Se trata de examinar y controlar la correcta aplicación de las mismas por la entidad financiera. Como sabemos, la fecha valor es la efectiva a partir de la cual comienza a generar intereses en una cuenta bancaria un abono o a dejar de generarlos un adeudo, pudiendo diferir de la fecha de operación o contable. Existen ciertas disposiciones normativas que fijan una valoración concreta de las operaciones y que debemos conocer, concretamente la Circular 8/1990, de 7 de septiembre, del Banco de España, y la más reciente Ley 16/2009, de servicios de pago.

Para los que deseéis ampliar información sobre este tema concreto, podéis consultar mi libro “Cómo gestionar la relación de su empresa con los bancos” editado por FC Editorial.