Los post más interesantes publicados en gestoresderiesgo.com durante 2010

Estamos a punto de dejar atrás un año complicado para los profesionales de la gestión del riesgo y es hora de hacer balance, por lo que hemos hecho un resumen de los posts que más interés han suscitado y que ayudan a entender que ha pasado en el año 2010.

Legislación

Morosidad

Utilidades

Varios

 

Gracias a vuestra participación este blog se ha convertido en el principal referente en temas gestión de riesgos y morosidad en castellano,  y nos gustaría animaros a que sigáis sugiriendo y aportando comentarios que nos ayuden a encontrar las claves para gestionar el complejo entorno en el que nos vamos mover durante el 2011.

Esperamos que entre todos consigamos un año menos complicado que este que dejamos atrás y aprovechamos para recordar que en estos momentos  también existen muchas oportunidades para aquellos que saben verlas.

El equipo de gestiona el blog os desea que nunca os falte un sueño por el que luchar, algo que aprender, un proyecto que realizar, un lugar a donde ir, y alguien a quien querer…

Siete medidas para controlar la morosidad

Mario Cantalapiedra – Economista

Mi último post de este año tan convulso que ahora toca a su fin, deseo dedicarlo a la noble tarea de resumir algunos de los aspectos fundamentales que hemos visto en el blog a lo largo del ejercicio. Siete medidas prácticas, referencia premeditada a número bíblico donde los halla, que pueden ayudarnos a luchar contra la lacra de la morosidad:

 

  1. Investigar a los clientes a través de las distintas fuentes de información existentes, acudiendo en los casos que, por la importancia relativa del comprador, se considere oportuno, a informes investigados que complementan la información de los registros públicos con entrevistas a los propios responsables de las empresas.
  2. Utilizar herramientas de protección contra el impago de los clientes como el seguro de crédito, planteándose esta opción en términos de coste de oportunidad, es decir, comparando el coste de cobrar las facturas de clientes con el de no hacerlo.
  3. Acogerse a la alternativa del arbitraje para resolver los conflictos en el pago de las facturas que puedan surgir. Si se opta por esta fórmula, incluirla de forma expresa en el clausurado del contrato que se firme con el cliente previamente a establecer la relación comercial.
  4. Si se contratan los servicios de empresas especializadas en el recobro de facturas, buscar entidades que acrediten pruebas de actuar dentro de la legalidad, y de forma ética, tanto a la hora de reclamar la deuda al moroso como en el momento de entregarnos las cantidades que recuperen.
  5. Incluir en los contratos que se firmen con el cliente, previos a la venta, una cláusula de reserva de dominio sobre los bienes objeto de transmisión. A la hora de emitir las facturas incluir “al dorso” un texto que reproduzca las condiciones de pago, el cual especifique además dicha reserva de dominio.
  6. Aplicar los intereses de demora previstos por la legislación (Ley 3-2004) contra la morosidad, los cuales surgen automáticamente si el cliente no paga el día de vencimiento sin necesidad de aviso ni requerimiento previo.
  7. Denunciar las cláusulas abusivas sobre fechas de pago o intereses de demora que difieran de lo expuesto en la legislación contra la morosidad vigente, a través de las asociaciones, federaciones o corporaciones de empresarios, profesionales o autónomos a las que podamos pertenecer.

Con este resumen sólo me queda desearos a todos los que seguís este blog Feliz Navidad y próspero 2011, si es posible….”sin clientes morosos”.

Constitución de sociedades limitadas, más rápida y barata

Mario Cantalapiedra – Economista

Tratando de mejorar la competitividad del tejido económico español, el recientemente aprobado Real Decreto-ley 13/2010, de 3 de diciembre, de actuaciones en el ámbito fiscal, laboral y liberalizadoras para fomentar la inversión y la creación de empleo, incluye una serie de medidas que pretenden agilizar la constitución de sociedades y reducir su coste, en concreto, de las sociedades de responsabilidad limitada, forma jurídica que eligen mayoritariamente las pequeñas y medianas empresas a la hora de formalizar su constitución.

Con esta nueva legislación la constitución de las sociedades de responsabilidad limitada podrá llevarse a cabo, con carácter general, en un plazo máximo de uno a cinco días, apoyándose en las nuevas tecnologías, y exceptuando solamente aquellos casos en que la elevada cuantía del capital o una estructura de socios compleja exijan un examen más detallado.

De este modo, una sociedad limitada que no supere los 3.100 euros de capital social y sus estatutos se adapten a los aprobados por el Ministerio de Justicia (de tipo estándar), podrá constituirse en un solo día, con unos costes de 60 euros por la participación del notario, más 40 euros por la labor del registrador, es decir, un coste total de 100 euros, y utilizando procedimientos telemáticos en todos los trámites necesarios. A los efectos de los estatutos de tipo estándar, pueden utilizarse los recogidos en la también reciente Orden JUS/3185/2010, de 9 de diciembre, por la que se aprueban los Estatutos-tipo de las sociedades de responsabilidad limitada. Estos Estatutos-tipo podrán utilizarse por las sociedades de responsabilidad limitada constituidas por uno o varios socios cuando reúnan las siguientes cuatro características:

  • La constitución de la sociedad se realice por vía telemática.
  • El capital social no sea superior a 3.100 euros.
  • Los socios sean personas físicas
  • El órgano de administración sea un administrador único, varios administradores con facultades solidarias o dos administradores con facultades mancomunadas.

Por su parte, una sociedad limitada que no supere los 30.000 euros de capital social, podrá constituirse en un máximo de cinco días, con unos aranceles notariales de 150 euros y unos gastos registrales de 100 euros, es decir, un coste de 250 euros en total.

Esperemos que estas medidas ayuden a mejorar la competitividad del tejido económico, como se pretende desde el Gobierno, desde luego no parece que sean malas para aquellos valientes que pretenden montar una empresa en la actual situación.

Cinco ventajas y cinco inconvenientes del renting

Mario Cantalapiedra – Economista

El renting es un contrato mercantil de alquiler a largo plazo, por lo general de un bien mueble, aunque también puede pactarse sobre uno de tipo inmobiliario, que se celebra entre una compañía especializada, la cual ocupa la posición de arrendador, y una empresa que actúa como arrendatario.

El contrato de renting incluye una serie de servicios adicionales que suelen amoldarse a las necesidades de las empresas arrendatarias como son el aseguramiento del bien, sus reparaciones o mantenimiento periódico. Las empresas acostumbran a utilizarlo para disponer de vehículos, maquinaria o equipos informáticos, sobre todo cuando lo que persiguen es disfrutar del bien y no tanto lograr su posesión, de tal modo que al llegar la finalización del período de arrendamiento pactado inicialmente, pueden optar entre devolver el bien a la compañía de renting, o prorrogar el contrato de alquiler. Se me ocurren las siguientes cinco ventajas del renting:

1. Permite utilizar el bien sin endeudarse ni realizar desembolso alguno, salvo el pago de las correspondientes cuotas periódicas y, habitualmente, el depósito de una fianza en el momento de formalizar la operación.

2. Facilita la gestión administrativa de la empresa que lo contrata al integrar en una sola factura el alquiler y los servicios complementarios.

3. Transforma ciertos costes de naturaleza variable a fijos como son los mencionados del mantenimiento, las reparaciones o los seguros.

4. Es fácil de contabilizar considerándose como un gasto más del ejercicio para la empresa arrendataria.

5. Elimina el riesgo de obsolescencia de los bienes. Así una empresa puede concatenar distintos contratos según vayan finalizando los anteriores para tener los bienes, por ejemplo ordenadores, más modernos del mercado.

 

Por su parte, la otra cara de la moneda, los cinco inconvenientes que veo al renting son:

1. La rescisión anticipada, sobre todo en el renting que se efectúa sobre vehículos, suele implicar el pago de una indemnización muy elevada.

2. Es habitual que se obligue a la empresa arrendataria a realizar, en su caso, el mantenimiento de los bienes objetos del contrato en los talleres previamente concertados por la propia empresa de renting.

3. No es una opción disponible en el mercado para todos los bienes que una empresa pueda necesitar.

4. Suele incorporar cláusulas de penalización por un uso excesivo del bien, como, por ejemplo, el tiempo de utilización del mismo o los kilómetros recorridos, que alteran el coste inicial previsto de la operación.

5. Como he comentado anteriormente, por regla general, implica el depósito de una fianza.

Proyecto de Resolución del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, sobre la información a incorporar en la memoria de las cuentas anuales en relación con los aplazamientos de pago a proveedores en operaciones comerciales

En consecuencia esta Resolución del ICAC,  Proyecto de Resolución del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, sobre la información a incorporar en la memoria ,tiene como objetivo dar cumplimiento al citado mandato y se dicta tanto al amparo de la habilitación expresa que otorga la disposición adicional tercera al Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, como de la general recogida en la disposición final tercera del Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre, por el que se aprueba el Plan General de Contabilidad, para que este Instituto pueda aprobar, mediante resolución, normas de obligado cumplimiento que desarrollen el Plan General de Contabilidad y sus normas complementarias en relación con las normas de elaboración de las cuentas anuales.

El ámbito de aplicación de la Resolución se regula en la norma primera en sintonía con el alcance definido en la disposición adicional tercera de la Ley 15/2010.

A tal efecto, se integra dentro de la definición de “empresa” a cualquier persona física o jurídica que actúe en el ejercicio de su actividad independiente económica o profesional que deba elaborar cuentas anuales de acuerdo con nuestro Derecho contable o que las elaborase voluntariamente.

Las empresas que formulen cuentas consolidadas también deberán atender el deber de información en la memoria consolidada aplicando la presente Resolución, si bien exclusivamente respecto a las empresas radicadas en España que se consolidan por el método de integración global o proporcional, al margen del marco de información financiera en que se formulen las citadas cuentas.

La norma tercera recoge la información que se considera oportuna para poder opinar sobre el grado de cumplimiento de la Ley 15/2010. En particular las empresas que elaboren la memoria en el modelo normal deberán incluir en una nota independiente la siguiente información:

  • Importe pagado fuera o dentro del plazo legal.
  • Plazo medio ponderado de los pagos excedidos durante el ejercicio.
  • Saldo pendiente de pago al cierre del mismo que acumule un aplazamiento superior al permitido por la ley.

La Resolución exige que se informe sobre el número de días en que la empresa ha superado el plazo legal de pago. En la medida que la empresa puede tener que cumplir con distintos plazos legales, en función de la naturaleza del bien o servicio de que se trate, y al objeto de ponderar el incumplimiento en el importe de la factura que no se ha atendido en plazo, para mostrar dicha información se ha considerado oportuno emplear el indicador “Plazo medio ponderado de pagos excedidos”. A tal efecto, la empresa deberá calcular el número de días de retraso sobre el plazo legal en cada uno de los pagos incumplidos y ponderarlo por el importe del pago, circunstancia que requiere identificar el plazo legal de pago que, en cada caso, corresponda de acuerdo con lo dispuesto en la Ley 3/2004, de 29 de diciembre.

El esquema de la operación de “factoring”

Mario Cantalapiedra – Economista

Mediante la operación de factoring una empresa cede las facturas generadas por sus ventas de bienes o servicios a una compañía especializada o factor, el cual se ocupa de su gestión de cobro. El factor puede además ofrecer un conjunto de servicios de carácter financiero, administrativo y comercial, entre los destaca el pago anticipado de las facturas, es decir, la financiación, siendo una alternativa que permite asegurar las ventas siempre que se contrate bajo la cláusula “sin acción de regreso” o, lo que es lo mismo, “sin recurso”. En el esquema que sigue la operación se distinguen los siguientes actores:

  • Cedente: empresa que contrata los servicios de factoring cediendo sus facturas de clientes. En la relación comercial origen de la operación, por tanto, ocupa la posición de proveedor de los bienes o servicios.
  • Factor: Compañía de factoring que adquiere las facturas asumiendo su gestión de cobro y, en su caso, financiado al cedente. La mayoría de las entidades de crédito suelen tener segmentos que se especializan en proporcionar este servicio.
  • Clientes: empresas a las que vende el cedente los bienes y servicios, que están obligadas al pago de las correspondientes facturas.

El factor exigirá, antes de firmar el contrato de factoring con la empresa cedente, el cumplimento de tres requisitos siguientes:

  • La existencia de facturas a cobrar por la venta de bienes o la prestación de servicios a un cliente.
  • Las facturas emitidas provengan de ventas lícitas.
  • Las ventas hayan sido pactadas, entre empresa cedente y su cliente, a crédito.

Para acceder al factoring no será tan importante la dimensión de la empresa que solicita la operación como la solvencia de sus clientes, la cual es estudiada detalladamente por parte del factor. Por tanto, una pyme necesitada de financiación, cuyos créditos estén documentados en facturas y no cuente con efectos comerciales asociados a las mimas para descontar, puede acceder al factoring siempre que trabaje con clientes de dimensión significativa y solvencia contrastada, algo que ahora mismo, no nos engañemos, no es fácil de conseguir.

También las grandes empresas pueden utilizar la operación de factoring, aunque tengan una buena situación financiera, para disminuir su activo corriente, concretamente el reflejado en el saldo de clientes donde se contabilizan las facturas pendientes de cobro, y mejorar sus ratios de liquidez, dejando su balance con una cara más bonita, es decir “maquillándolo” un poco, en el sentido positivo del término.

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