Business angels: la financiación viene del cielo

Mario Cantalapiedra – Economista

Desde diversos ámbitos de nuestra sociedad se insiste en la necesidad de acudir al autoempleo y a la creación de empresas para paliar parte de los graves problemas económicos que sufre la economía española. Seguramente a los que aconsejan de este modo no les falta razón y, a buen seguro también, existen multitud de proyectos empresariales interesantes que buscan cobrar forma, sólo hace falta el empujón que les permita salir al mercado, fundamentalmente en forma de ayuda financiera.

Y aquí chocamos con el muro de hormigón, que tal como están las cosas deja en simple valla campestre al ya desaparecido de Berlín. En un entorno donde el dinero es un bien claramente escaso y donde se hace más patente que nunca aquello de que “los bancos apuestan por realidades y no por proyectos”, la tarea de lograr fondos para un emprendedor parece una misión casi imposible.

Luego si la banca, a efectos de que conceda financiación a los emprendedores, “ni está ni se la espera”, y a otras alternativas como pudiera ser la del capital riesgo no le atraen mucho los proyectos en fases tan embrionarias, a lo mejor no queda más remedio que mirar al cielo y buscar la bajada de un business angel o, en su traducción al castellano, ángel de los negocios, que pueda aportar el ansiado maná del capital.

Los business angels son inversores de tipo privado aportan sus conocimientos técnicos, su red de contactos y, sobre todo, su capital a las etapas iniciales de proyectos empresariales, pero para ello les tienen que convencer de que el plan de negocio de la nueva empresa es viable y rentable, así como de la valía del equipo gestor que está detrás, del cual normalmente valoran su trayectoria profesional, sus capacidades y el conocimiento que tengan del producto o servicio que ofrecen y del mercado.

¿Y cómo saber dónde hay un business angel al que presentar el plan de negocio de la nueva empresa? Claro, al ser inversores privados con un carácter informal y que no están sometidos a la supervisión de ningún organismo, hay que realizar una labor de búsqueda de los mismos. Un buen lugar para empezar puede ser la Red Española de Business Angels (ESBAN), fundación privada que actúa como red de redes en España. Otra opción interesante es acudir a congresos y jornadas donde los inversores pueden conocer las presentaciones de los proyectos de los emprendedores de primera mano, parece que ahora están muy de moda, y qué así siga.  

¿Cuáles son los costes de la operación de crédito bancario?

Mario Cantalapiedra – Economista

Aunque por regla general nos centremos en conocer cuál será el interés deudor que cobrará el banco por la operación de crédito, este producto financiero incluye otros muchos costes que deben tenerse en cuenta si finalmente somos “agraciados” con su concesión. Os invito a realizar un repaso sobre ellos:

  1. Comisión de apertura: Un porcentaje sobre el límite del crédito concedido por la entidad financiera, con un mínimo.
  2. Comisión de estudio: Por el estudio y la gestión de la concesión del crédito, se suele cobrar también un porcentaje sobre el límite, con un mínimo.
  3. Corretaje del fedatario público: En concepto de intervención del fedatario público (notario o corredor de comercio) se cobra al formalizar la póliza un porcentaje sobre el límite del crédito. En el caso de formalización en escritura pública, necesaria para los créditos con garantía hipotecaria, deberán tenerse en cuenta los gastos asociados a ésta (básicamente los de notaría, registro y gestoría).
  4. Intereses deudores: Calculados normalmente con periodicidad mensual o trimestral, en función del saldo medio del crédito utilizado, y cargados en la propia cuenta de crédito. El tipo de interés pactado en la operación podrá ser fijo o variar en función de un índice de referencia (Euribor). La revisión suele producirse al comienzo de cada período de liquidación, aspecto que debe ser especificado en el contrato de crédito.
  5. Intereses de descubierto: Se aplican en el supuesto de que se produzca un exceso de disposición sobre el límite concedido a un tipo muy elevado. Algunas entidades de crédito adelantan el período de liquidación de intereses cuando se produce un descubierto, algo que debe quedar claramente especificado en el clausurado del contrato que se firma, y tenerse muy en cuenta para evitarnos sorpresas desagradables.
  6. Intereses de demora: Los devengará el saldo que dispongamos y no reembolsemos al banco una vez que el crédito se encuentra vencido. El tipo aplicado acostumbra a ser el mismo previsto para los descubiertos.
  7. Comisión de disponibilidad: Un porcentaje sobre el saldo medio no dispuesto del crédito en cada período de liquidación, sobre el que ya me referí en un post anterior.
  8. Comisión de administración o mantenimiento: Se devenga por apunte realizado en el período de liquidación, existiendo, por lo general, un número de apuntes que estarán exentos.
  9. Comisión de cancelación anticipada: Se calcula sobre el límite vigente a la fecha de solicitud de cancelación, si la solicitamos de forma anticipada.

10.  Comisión de exceso sobre mayor saldo deudor: En el caso de que se produzcan descubiertos en el crédito, suele fijarse un porcentaje sobre el mayor saldo excedido en el período, con un mínimo.

11.  Comisión reclamación posición deudora: Si la entidad bancaria reclama cantidades vencidas y no satisfechas, podrá cobrar un importe por realizar dicha gestión.

Cómo podéis ver son múltiples los importes que el banco puede cargar asociados a la operación de crédito. En cualquier caso, aconsejo revisar muy bien el clausurado de la póliza que se firme y tenerlos muy presentes a efectos de calcular el coste efectivo de este producto de financiación.

¿Cómo evitar la morosidad? Fuentes de información para controlar el riesgo de impago

Ignacio JiménezIberinform 

En el momento de analizar el riesgo de comercial de aquellas operaciones en las que acordamos un pago aplazado (ventas a crédito) es importante disponer de información para una correcta decisión. Y para conocer su “salud financiera”, existen numerosas fuentes de información donde acudir para valorar su capacidad y/o su intención de atender a sus compromisos de pago. Cuanto más conozcamos del cliente y mejor sigamos su evolución, menor será nuestra exposición al riesgo, con lo que evitaremos posibles impagos y morosos.

Información Interna

Información muy rica y actualizada, pero debemos tener cuidado con la subjetividad y los intereses internos que pueden contaminar su calidad:

  • Equipo comercial
  • Departamento Facturación – Administración
  • Departamento Financiero
  • Servicio Atención al Cliente
  • Departamento Logística

 

Información externa

Ofrece una visión general de la evolución económica del país, segmentada en algunos casos por sectores, provinciales, etc.:

  • Ministerio de Economía y Hacienda y Banco de España (magnitudes macroeconomicas, contabilidad nacional, previsiones, etc.)
  • CNMV: información de sociedades cotizadas y agencia de valores
  • Cámaras de Comercio
  • Servicios de publicaciones grandes empresas (Bancos y Cajas, etc.)
  • Institutos de Estadística INE: número e importe de efectos impagados, EUROSTAT…)
  • Prensa y revistas especializadas
  • Webs corporativas: Muchas publican información muy detallada sobre su situación económica.  Las empresas cotizadas deben publicar información financiera trimestralmente
  • Informes de proveedores, clientes y competidores
  • Noticias de Prensa

 

Información pública

En estas fuentes se pueden obtener datos sobre los bienes del cliente, saber cuando se creó la empresa, conocer su información contable, quienes son sus accionistas, etc. La mayor parte de la información que aportan es histórica, pero sus datos son homogéneos, objetivos y contrastables:

  • BOE, Boletines Oficiales de provincia y comunidad 
  • Boletín Oficial del Registro Mercantil (BORME)
  • Depósito de Cuentas del Registro Mercantil
  • Registro de la propiedad
  • Incidencias judiciales
  • Boletines Provinciales y Autonómicos

 

Registros de morosidad

La información es homogénea y objetiva. La mayor parte de esta información está totalmente accesible a cualquier empresa que la necesite, y de ellas se alimentan los informes comerciales de empresas y autónomos, pero en algunos casos sólo se puede hacer mediante una empresa de información comercial u otras fuentes de información, como pueden ser el RAI o el CIRBE.

  • RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas) – sólo accesible para las entidades financieras o empresas de información comercial para prestar servicios a clientes con la finalidad de concesión de crédito o seguimiento de créditos previamente concedidos.
  • CIRBE (Centro de Información de Riesgos Del Banco de España) – sólo accesible para las entidades financieras.
  • Bureaus de Crédito (ASNEF, Experian, etc.) – accesible para las entidades que aportan información.

 

Empresas de información económica y comercial

La información que aportan es objetiva, pero debe complementarse con información interna y protocolos internos que aseguren una adecuada gestión del riesgo de impago.

  • Valoraciones de empresas de calificación (Rating predictivos): Calificación u opinión cualitativa, elaborada por una empresa especializada, para valorar su solidez financiera y su vulnerabilidad ante futuros cambios del entorno.
  • Informes de empresa: Informes comerciales y financieros de empresas y autónomos (agregación de información accesible en fuentes públicas)
  • Informes Investigados: Los informes investigados complementan la información de los registros públicos con entrevistas con los responsables de la empresa para ampliar, completar o corregir la información.

 

Estos servicios normalmente incluyen servicios que avisan, mediante correo electrónico, de cualquier cambio que se produzca en las empresas.

En estos momentos las empresas necesitan dedicar una especial atención a su riesgo cliente y disponer de información lo más actualizada posible de sus clientes.

VALORACION

¿Qué ha sido de la cuenta tributaria para compensar morosidad pública?

Mario Cantalapiedra – Economista

En Gestores de Riesgo y Morosidad el pasado octubre ya nos hacíamos eco de la aprobación por el Pleno del Congreso de los Diputados de una Proposición no de Ley del Partido Popular, la cual instaba al Gobierno a arbitrar un sistema de cuenta corriente tributaria por el que pymes y autónomos pudieran compensar el retraso en el pago de sus facturas por parte de la Administración General del Estado, a través del aplazamiento y fraccionamiento del pago de impuestos.

No obstante, la iniciativa que os comento, que fue aprobada el 7 de septiembre de 2010, a estas alturas sigue sin entrar en vigor, por lo que el Partido Popular ha registrado una nueva Proposición no de Ley en la que se solicita establecer el sistema de cuenta corriente tributaria para todos los créditos reconocidos por acto administrativo que las administraciones públicas, ya no sólo la Administración General del Estado sino también los ayuntamientos (donde radica gran parte del problema) y las comunidades autónomas, tengan con pymes y autónomos.

En la exposición de motivos de la Proposición no de Ley ahora presentada por el Partido Popular, se indica que las causas más graves que impiden que las empresas españolas puedan obtener la liquidez necesaria para seguir funcionando son el aumento de la morosidad y la dificultad de acceso a la financiación externa, en las que creo estaremos de acuerdo casi todos nosotros. Además en ella se cita un estudio del Consejo Superior de las Cámaras de Comercio, publicado en diciembre de 2009, en el que se refleja como el 84,5 por ciento de las pymes que se dirigieron a entidades financieras solicitando financiación tuvieron problemas para acceder a la misma. Por otro lado, también dentro de la exposición de motivos de la Proposición, se calcula en 30.000 millones de euros el volumen de deuda del conjunto de las administraciones públicas con empresarios y autónomos, cuyos plazos de cobro son cada vez más dilatados.

¿Y cuál es la situación actual de esta nueva Proposición no de Ley? Pues, os puedo comentar que está siendo estudiada por el Gobierno, el cual tiene de plazo hasta marzo para decidir el veto o no de su tramitación, mientras tanto a pymes y autónomos les toca seguir esperando una medida que si bien no solucionaría el problema de la morosidad pública, sí que serviría para paliarlo.

Características financieras que definen un proyecto de inversión

Mario Cantalapiedra – Economista

Los proyectos de inversión de una empresa habitualmente están formados por un conjunto de activos que tienen carácter complementario y que se adquieren para lograr un objetivo concreto, por lo que suelen asociarse a un producto o servicio o grupo de productos o servicios. Estos proyectos de inversión han de ser evaluados de forma individualizada antes de incorporarlos al presupuesto de capital, donde se recogerán los que la empresa seleccione y tenga previsto acometer dentro del período objeto de presupuestación.

La importancia que adquiere una inversión para una empresa es siempre relativa, puesto que puede ser igual de importante la adquisición de un par de elementos de maquinaria para una pequeña empresa que la apertura de un centro productivo para una grande. No obstante, tanto en un caso como en otro, las características financieras que definirán el proyecto de inversión serán las mismas, viniendo definidas por los tres elementos siguientes:

  1. Coste de adquisición. Englobará los pagos que se habrán de efectuar por la compra del activo no corriente y, en su caso, por la inversión en activos corrientes de tipo complementario que se incluyan en el proyecto de inversión.
  2. Vida del proyecto. Estimación que se realiza de la vida económica del proyecto de inversión, durante la cual generará movimiento de fondos. La base de este cálculo podrá ser su vida física (período de tiempo durante el cual los elementos principales de la inversión podrán ser utilizados en el proceso productivo a un buen nivel de rendimiento), su vida comercial (plazo durante el cual serán demandados los productos o servicios obtenidos con los elementos de la inversión) o su vida tecnológica (período de tiempo en el que los componentes de la inversión serán competitivos en términos tecnológicos).
  3. Flujos monetarios generados por la inversión. Todas las entradas (cobros) y salidas (pagos) de caja generadas por el proyecto de inversión, es decir, lo que se conoce como cash-flow en su visión dinámica (frente al cash-flow en su visión estática, que os recuerdo hace referencia al beneficio neto obtenido por la empresa más amortizaciones y provisiones). A pesar de que estos cobros y pagos aparecen de forma continua en el tiempo, a efectos de análisis suelen agruparse al final de cada uno de los períodos considerados por su importe neto, es decir, por la diferencia entre los cobros y los pagos que se producirá en el ejercicio correspondiente.

  

Trámites relacionados con la denominación de una sociedad mercantil

Mario Cantalapiedra – Economista

Una sociedad mercantil nueva no puede adoptar una denominación idéntica a la de otra sociedad existente. De este modo, para la constitución de una sociedad se exige la obtención previa, en el Registro Mercantil Central, de una certificación favorable que recoja la expresión concreta con la que será identificada dicha sociedad. Es lo que se conoce como certificación negativa de nombre o razón social.

Para saber si se encuentra libre la denominación deseada para la nueva persona jurídica, puede solicitarse una nota simple de denominaciones en el propio Registro Mercantil Central, la cual tiene un carácter meramente informativo, y se limita a expresar si la denominación está o no disponible. Consulta que también es posible realizar a través de internet.

¿Y que entiende el Registrador por denominación idéntica? Según el artículo 408 del vigente Reglamento del Registro Mercantil, se entiende que existe identidad no sólo en caso de coincidencia total y absoluta entre denominaciones, sino también cuando se dé alguna de las siguientes circunstancias:

  • La utilización de las mismas palabras en diferente orden, género o número.
  • La utilización de las mismas palabras con la adición o supresión de términos o expresiones genéricas o accesorias, o de artículos, adverbios, preposiciones, conjunciones, acentos, guiones, signos de puntuación u otras partículas similares de escasa significación.  En la web del Registro Mercantil Central está disponible el listado de términos considerados genéricos o accesorios.
  • La utilización de palabras distintas que tengan la misma expresión o notoria semejanza fonética

 En la solicitud de certificación negativa que se presente ante el Registro Mercantil Central deberán consignarse los siguientes datos:

  • Interesado o beneficiario de la certificación que será uno de los fundadores o promotores de la sociedad. En caso de que lo que se persiga sea una modificación de la denominación existente, el interesado o beneficiario será la propia sociedad mercantil.
  • Denominación social. En cada solicitud se consignan hasta un máximo de tres denominaciones por orden de preferencia.
  • Forma social. En la denominación social deberá figurar la indicación de la forma social o su abreviatura.

Una vez que el Registrador expide la certificación negativa, ésta queda registrada a nombre del interesado o beneficiario durante seis meses a contar desde la fecha de expedición. No obstante, la certificación tiene una vigencia de tres meses a efectos de otorgamiento de escritura, contados también desde su expedición. En el caso de que caduque, podrá solicitarse una renovación con la misma denominación adjuntado la certificación caducada.

La certificación negativa puede solicitarse directamente en la sede del Registro Mercantil Central en Madrid, por correo o por internet.

Las tácticas habituales para escaquearse de los morosos

Pere J. Brachfield, asesor de la PMCM, y socio director de Morosología

Cuando se les reclama una deuda, los morosos suelen eludir sus obligaciones de pago mediante alguna de estas tácticas:

  • Negando radicalmente la existencia de la deuda y de la existencia de relaciones mercantiles con el acreedor (jamás les hemos comprado nada)
  • Afirmando no estar directamente obligados al pago de la deuda (esto es un asunto de mi ex socio, nos separamos hace un mes, esta factura se la reclaman a él)
  • Alegando que no recibieron nunca el producto facturado (estas cajas nunca nos llegaron al almacén)
  • Poniendo pegas respecto al precio, calidad, cantidad, servicio, día de prestación del proveedor (la mercancía llegó en mal estado, además me facturan mucho más de lo que acordamos con el vendedor)
  • Asegurando que ya hizo el pago total o parcial de la deuda

Ante todas estas objeciones la mejor arma del gestor de cobros es el conocimiento del derecho dispositivo y también del derecho imperativo al propio tiempo que disponer de una buena documentación mercantil que le permita reclamar el pago. La Ley estipula que en las relaciones contractuales bilaterales cada parte está obligada a realizar la prestación por ella prometida. En las obligaciones contractuales la parte que tiene derecho a recibir la prestación se la denomina acreedor y la que está obligada a hacer la prestación se la llama deudor. En las obligaciones dinerarias, el acreedor tiene derecho a exigir de la otra la prestación dineraria, y éste se conoce como derecho de crédito. No obstante si el moroso niega la existencia del débito, el acreedor deberá demostrar con documentos su derecho de crédito. La idea central es que el éxito de las reclamaciones que promueva un acreedor perjudicado por la morosidad de su cliente, dependerá fundamentalmente de la forma en la que se encuentre documentado el crédito impagado, es decir cómo se encuentran los documentos mercantiles siguientes: contratos, pedidos, albaranes, facturas, instrumentos cambiarios, etc.

La obligación de pago del vendedor y comprador cuando son relaciones comerciales B2B

En los próximos artículos vamos a revisar cuáles son las obligaciones de las partes en el contrato de compraventa mercantil se encuentran contenidas desde el art. 327 a 345 del Código de comercio. En este post veremos las obligaciones del proveedor.

Obligaciones del vendedor

La relación de obligaciones del proveedor también aparece en el Código Civil. El vendedor está obligado a la entrega y saneamiento de la cosa objeto de la venta (art. 1461 CC) y la de custodiar la cosa hasta el momento de la entrega.

La primera obligación del vendedor es la obligación de entrega. El vendedor está obligado a entregar al comprador la cosa vendida o a realizar los actos necesarios para la entrega, ya que si ésta depende también de la voluntad del comprador, en el ámbito mercantil, se entenderá cumplida la obligación de entregar, por la simple puesta a disposición de la mercancía vendida. Por tanto a la entrega de la cosa equivale legalmente el hecho de estar el vendedor listo para entregarla.

La falta de entrega de las mercancías en el plazo estipulado, en caso de que el plazo fuera esencial, el comprador podrá pedir el cumplimiento o la resolución del contrato, con indemnización de los daños y perjuicios causados, en uno u otro caso. Salta a la vista la gran importancia que tienen los documentos de expedición y recepción de la mercancía para poder demostrar los hechos.

La otra gran obligación del vendedor es  la denominada obligación de saneamiento, que consiste en sanear los vicios de la cosa. Esta  obligación la asume el vendedor frente al comprador. Ahora bien, la reclamación al vendedor se ha de hacer inmediatamente, pues si el comprador no reclama, la ley presume su asentimiento y su conformidad con el vicio, si éste existiera. Por ello, si el comprador no reclama, éste pierde toda la acción y el derecho a repetir contra el vendedor por causa de vicio o defecto de calidad o cantidad.

Para más información sobre el tema se pueden consultar los libros “Gestión del Crédito y Cobro”,  “Cobro de Impagados y negociación con deudores” y “La nueva legislación contra la morosidad descodificada” de Profit Editorial www.profiteditorial.com  o la web www.perebrachfield.com

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