Cuatro factores que condicionan el almacén de productos terminados de la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

En el almacén de productos terminados se encuentran los bienes que han pasado todas las etapas del proceso de producción y esperan ser vendidos, es decir están elaborados al cien por cien con respecto a todo el proceso productivo. En una empresa de tipo comercial es el único almacén de existencias que se podrá encontrar. La valoración de los productos terminados se determinará, de forma similar a lo que ocurría en el caso de los productos en curso, a través de la suma de los costes directos incorporados al producto más aquellos que de una forma indirecta se le deban imputar. Los cuatro factores que determinan el volumen del almacén de productos terminados son:

  1. Nivel de ventas. En primer lugar, el almacén de productos terminados de una empresa variará en función de las unidades que ésta sea capaz de vender en cada período.
  2. Política de producción. En el caso de una empresa que produzca en la modalidad bajo pedido o encargo prácticamente no existirán existencias de productos terminados, los cuales serán mucho más habituales en una empresa que produzca en serie. En este segundo caso, también influirá la política de la compañía en lo que concierne a producir series más o menos grandes de producto final que comercializa.
  3. Fuerza relativa de la empresa para traspasar sus almacenes de productos terminados a los clientes con los que trabaja. A través de descuentos en el precio de venta o ventajas de otro tipo que se puedan llegar a ofrecer, la empresa puede tratar de reducir la inversión en el almacén de productos terminados y vender más unidades a sus clientes, sobre todo a aquellos que le compren de un modo más habitual.
  4. Disponibilidad de la materia prima. Por último, la posibilidad de conseguir las materias primas de forma regular a lo largo del año o solamente en momentos puntuales del mismo, determina la producción de la empresa y también el almacenamiento de los productos terminados. De este modo, una cooperativa agrícola que produzca aceite de oliva concentrará la producción y almacenamiento del que Homero denominó “oro líquido” en unos meses determinados, en función de las fechas de recolección de su materia prima, la aceituna, a pesar de que la venta del producto fabricado pueda ser recurrente a lo largo de todo el ejercicio.

Barómetro internacional de comportamiento de pagos B2B

En España, tres de cada cuatro ventas entre empresas se realizan a crédito, un nivel solo superado por Hungría entre los 27 países analizados por Crédito y Caución.

Estudio Barometro comportamiento pagos B2B

El 95% de las grandes empresas españolas ha realizado sus ventas a crédito, frente al 62% de las microempresas, en el tercer trimestre de 2011. Además las compañías nacionales presentan los plazos de pago más largos de Europa, con una media de 70 días, llegando hasta 74 días de media en el caso de los clientes nacionales. Estos son algunos de los reveladores datos que se extraen de la 10 edición del Barómetro de Prácticas de Pago.

El estudio, cuyo trabajo de campo en España ha sido elaborado por Iberinform, analiza los aspectos fundamentales de la gestión y la oferta del crédito comercial por parte de las empresas españolas, así como el comportamiento en pagos de sus clientes nacionales e internacionales.

Barometro pagos 2011

En esta segunda encuesta de 2011, realizada en mercados en los que opera el Grupo Atradius, se ha entrevistado a más de 5.200 empresas de 27 países de todo el mundo: Alemania, Australia, Austria, Bélgica, Canadá, China, Dinamarca, Eslovaquia, España, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Grecia, Hong Kong, Hungría, Indonesia, Irlanda, Italia, Japón, México, los Países Bajos, Polonia, la República Checa, Singapur, Suecia, Suiza y Taiwan.

¿Cuántas operaciones se realizan a crédito?

Casi tres cuartas partes de las ventas B2B de España se hacen a crédito, un nivel solo superado por Hungría en el conjunto de la encuesta. El 93% de los créditos comerciales se refieren a clientes domésticos, y solo el 7% a operaciones de exportación, según indican los datos del análisis.

¿Por qué se concede crédito comercial a un cliente?

Aproximadamente la mitad de las empresas concede crédito comercial movido por el establecimiento de relaciones comerciales a largo plazo con los clientes. La segunda razón más mencionada, por uno de cada cuatro, fue la promoción de ventas.

¿Cuál es el plazo medio de pago?

Las compañías españolas contemplan los segundos plazos de pago más largos de la encuesta, con una media de 70 días. Los encuestados fijan un plazo medio de 74 días en el caso de los clientes domésticos, y de 46 días en el caso de los clientes extranjeros. Las microempresas fijan los plazos más cortos.

¿Cómo se elige el plazo de pago que se ofrece a un cliente?

Las relaciones comerciales son el factor clave determinante clave de los plazos de pago, algo que destaca el 58% de las empresas españolas. La capacidad de crédito del cliente, y los plazos estándar de pago de la empresa, aparecen como factores menos importantes [47%].

¿Se utilizan descuentos por pronto pago?

El 61% de los encuestados españoles ofrece descuentos por pronto pago, frente a la media europea del 37%. Sólo el 9% de los clientes domésticos, y el 16% de los clientes extranjeros aceptaron los descuentos por pronto pago. Las medianas-grandes empresas ofrecen descuentos por pronto pago con mayor frecuencia.

¿Se usan herramientas de gestión del crédito?

Las empresas españolas muestran una propensión relativamente alta a utilizar herramientas de gestión del crédito para mitigar sus riesgos de impago. El 63% de las empresas menciona la comprobación del historial del comprador, y el 58% la comprobación de la solvencia del comprador, muy por encima de la media europea. El 51% de los encuestados confirma un aumento significativo en las comprobaciones de la solvencia del comprador y el control de los riesgos.

¿A cuántas facturas afecta la morosidad?

El porcentaje de facturas españolas vencidas y no pagadas es del 31% en pagos nacionales y 23% en pagos del extranjero. El 7% de las facturas nacionales y el 4% de las facturas de exportación superaron los 90 días de vencimiento.

¿Por qué se retrasan en su pago los clientes?

La razón clave de los retrasos en los pagos B2B es la insuficiencia de fondos disponibles. El 74% de los encuestados españoles cita esta circunstancia como factor muy importante de los retrasos, frente al 47% que lo hace en el caso de facturas al extranjero.

¿Qué porcentaje de impagados soporta?

El nivel de cuentas incobrables es significativamente más bajo que la media global: 2% en facturas nacionales, y 1% en el extranjero. Las pequeñas empresas presentan las cifras más altas en facturas incobrables nacionales.

¿Cuál es el periodo medio de cobro?

El período medio de cobro [PMC] en España, de 86 días, es el más elevado del estudio, excediendo en dos semanas la siguiente cifra más importante de la encuesta [Grecia, 70 días]. La tendencia PMC de España aumentó bruscamente en el primer semestre de 2011.

Entrevista a José Manuel González Páramo – Un crecimiento fuerte depende de las reformas estructurales

La entrevista íntegra del miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo, José Manuel González Páramo, en la que analiza el entorno económico europeo por Crédito y Caución. 

entrevista a Jose Manuel González Páramo

 

Cuando se agolpan las preguntas es fundamental saber quién tiene las respuestas. José Manuel González-Páramo [Madrid, 1958] es un defensor de la ortodoxia, tan criticada por unos como alabada por otros, del Banco Central Europeo [BCE]. Miembro del Comité Ejecutivo de esta institución, es el español que ocupa una posición más relevante en el seno de un organismo económico internacional. Su opinión cuenta, influye en mercados y gobiernos. Un pensamiento realista [`la crisis de deuda soberana evidencia que el saneamiento de las finanzas públicas es urgente´] pero a la vez esperanzado [`saldremos fortalecidos si no nos abandonamos a la inacción´]. En esta bipolaridad sitúa la lectura de los acontecimientos que vivimos. Una época con tantos interrogantes como desafíos, cuya solución comienza por algo tan sencillo, y al tiempo difícil, como hacerles frente.

 

Cuatro factores que condicionan el almacén de productos en curso de la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

En el almacén de productos en curso se encuentran los bienes a los que se ha incorporado cierto grado de valor añadido, pero que todavía no se encuentran terminados. La valoración que les otorgue una empresa industrial vendrá dada por la suma de todos los factores incorporados directamente al proceso de producción, consumo de materias primas y coste de la mano de obra directa, más la parte correspondiente a los costes generales de producción indirectamente imputables por la dificultad que existe de asignarlos de modo directo a un determinado producto o centro de trabajo, puesto que afectan, a la vez, a varios de ellos (por ejemplo, el coste de la mano de obra indirecta vinculada a la producción, como es el caso del personal de limpieza o de mantenimiento). Los cuatro factores que determinan el volumen del almacén de productos en curso en la práctica son:

  1. Producción prevista en el período. Al igual que ocurría en el caso de las materias primas comentado en el post anterior, el principal condicionante del almacén de productos en cursos es el nivel de producción previsto para el período.
  2. Fases del proceso productivo. En función de que la empresa fabrique todos los componentes del producto final o sólo algunos, tendrá un mayor o menor nivel de almacén de productos en curso. Por ejemplo, una empresa que fabrique señales de tráfico tendrá un almacén mayor de esta producción intermedia si corta y da forma a las láminas de chapa, las que se configuran como primeras fases de su proceso de fabricación, que si adquiere la chapa ya cortada y con la forma que adopte la señal final.
  3. Duración del proceso productivo. En los procesos de producción más cortos, la importancia relativa de los productos en curso sobre la cifra de ventas total habitualmente será menor que en los procesos más largos. No es lo mismo, por ejemplo, fabricar grandes buques de carga, con fases intermedias y valoración relativa de los productos en curso muy importantes, que producir zapatos, donde el valor relativo de los productos en curso será menor.
  4. Precio de los factores involucrados en el proceso productivo. La evolución del coste de las materias primas, de los salarios de los trabajadores de producción o de los gastos generales de fabricación, condicionan también la valoración final de los productos en curso.

Seis factores que condicionan el almacén de materias primas de la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

Las existencias en los almacenes de la empresa suponen una inversión que es preciso financiar. En el caso concreto del almacén de materias primas, en él se incluyen los bienes necesarios para la producción que no se han incorporado al proceso productivo, interesando mantener un nivel mínimo de este almacén que garantice la marcha regular de la actividad. El volumen real que alcance el almacén de materias primas dependerá de los seis factores siguientes:

 

  1. Producción prevista en el período. Es el principal elemento que influye en la compra de materias primas y en el nivel que alcance su almacén.
  2. Almacén de seguridad. Un porcentaje determinado de las materias primas en almacén cumplirá la función de evitar rupturas de inventario, es decir, interrupciones en el proceso productivo por falta de materias primas.
  3. Fuerza relativa de la empresa para lograr el suministro de sus proveedores en el momento preciso. Lo ideal sería contar con proveedores que estuviesen dispuestos a suministrar las materias primas en cuanto se necesitarán y sin retraso, lo que permitiría trabajar prácticamente con almacenes de materias primas nulos. No obstante, sólo las empresas de mayor dimensión suelen tener la fuerza suficiente para exigir este comportamiento a sus proveedores.
  4. Perspectivas sobre la evolución de precios. Ante una coyuntura de subida de precios de las materias primas, puede ser interesante realizar pedidos mayores para protegerse contra la inflación futura.
  5. Costes relacionados con el almacén de materias primas, ya sean directamente imputables al almacenamiento (alquiler espacio físico, mantenimiento, etcétera), derivados del posible deterioro de las materias primas (pérdidas, roturas, depreciación técnica o económica, etcétera) o concernientes a los recursos financieros que financian el propio almacén.
  6. Posibilidad de optimizar los pedidos. En ocasiones se puede reducir el precio de los artículos comprados o mejorar sus condiciones de pago si se adquieren mayores cantidades por pedido, disminuyendo la frecuencia en la que se realizan las compras. Ante esta posibilidad deberán compararse las ventajas directas obtenidas al aumentar el volumen de los pedidos, como pueden ser las de rebaja del precio y mejora en la forma de pago, así como las que se logren  de un modo indirecto al disminuir la frecuencia de los pedidos (reducción de los costes fijos de procesamiento: llamadas telefónicas al proveedor, papeleo, gastos de transporte de las materias primas, etcétera), con los costes soportados al almacenar y financiar un nivel de existencias mayor en almacén.

 

Cómo calcular el riesgo operativo de la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

El riesgo operativo de una compañía está relacionado con la capacidad que tiene para cubrir con sus ingresos los costes de la actividad. Es un concepto que se explica a través del volumen de ventas y la estructura de costes operativos (fijos y variables) de la empresa. Como ya sabes los costes variables evolucionan en proporción al volumen de producción, mientras que los fijos son independientes de dicha producción.

Se puede medir el riesgo operativo comparando lo que varía el beneficio de explotación al variar el volumen de ventas, tal como refleja la siguiente expresión: 

Riesgooperativo

   Donde:
   BAII: Beneficio antes de intereses e impuestos (beneficio de explotación).
   V: Ventas netas

El riesgo operativo tiene mucho que ver con lo que se conoce como efecto de apalancamiento operativo positivo, el cual se da cuando el coeficiente anterior es superior a la unidad, lo que significa que las nuevas ventas de la empresa incrementan el beneficio en una proporción mayor a la que aumenta la propia cifra de venta. Piensa que a medida que se aumentan las ventas y se cubren los costes fijos, que no varían con la actividad, el margen se va dedicando a cubrir únicamente los costes variables y este efecto encuentra explicación.

Para estudiar mejor el cálculo del riesgo operativo, imaginemos una empresa que cuenta con la estructura de resultados que se muestra en el escenario 1 y a la que vamos a aplicar la hipótesis de un aumento del 3 por ciento en sus ventas netas (escenario 2).

Riesgo operativo

Como se puede observar aumentando sólo un 3 por ciento las ventas se ha logrado un importante incremento del beneficio, en concreto, del 30 por ciento, por lo que esta empresa se puede decir que está trabajando con un elevado riesgo operativo, en este caso de 10 veces. Si el contexto en el que se mueve la empresa es de crecimiento económico, merece la pena pugnar por aumentar las ventas, puesto que la incidencia sobre la mejora del resultado es claramente positiva. No obstante, en épocas de recesión trabajar con un riesgo operativo tan alto es peligroso, puesto que una rebaja relativamente pequeña de las ventas puede motivar un desplome importante del resultado.

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