¿Cuál es el plazo legal de pago para las administraciones públicas?

Mario Cantalapiedra – Economista

Con los últimos cambios producidos en la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, así como en el Real Decreto Legislativo 3/2011, de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público, puede que no esté muy claro cuál es hoy en día el plazo legal de pago al que deben abonar sus facturas las administraciones públicas y, lo que no parece menos importante, el momento concreto desde el que empieza a computarse. Lo cierto es que tras las modificaciones introducidas en los mencionados textos por la Ley 11/2013, de 26 de julio, de medidas de apoyo al emprendedor y de estímulo del crecimiento y de la creación de empleo, podemos concluir que las administraciones públicas tienen la obligación de pagar a sus proveedores dentro de los treinta días siguientes a la fecha de aprobación de las certificaciones de obra o de los documentos que acrediten la conformidad con los bienes entregados o los servicios prestados. Es decir, el plazo de pago legal de treinta días empieza a contar desde la fecha de conformidad por parte de la administración pública correspondiente, no desde el momento en que se entrega el bien o se presta el servicio, como ocurre en las relaciones comerciales en las que intervienen únicamente empresas privadas. La pregunta que surge a continuación es qué plazo se concede a las administraciones públicas para que aprueben las certificaciones de obras o, en su caso, los documentos debidamente registrados que acrediten su conformidad, siendo la respuesta, que deberán hacerlo dentro de los treinta días siguientes a la entrega efectiva de los bienes o de la prestación del servicio, salvo acuerdo expreso en contrario establecido en el contrato y en alguno de los documentos que rijan la licitación. De este modo, nos encontramos con que si las administraciones agotan el plazo de treinta días para dar su conformidad, todavía tendrán otros treinta días adicionales para poder pagar a sus proveedores, con lo cual pueden extender el pago hasta sesenta días desde la entrega de los bienes o la prestación del servicio. Más allá de la voluntad de unos y otros, de promesas y debates, esto es lo que marca la legalidad vigente… de momento.

El Pagaré: el gran desconocido frente al Cheque o la Letra de Cambio.

Origen: El pagaré surge en la Edad Media, a partir del siglo XII, en las ciudades del norte de Italia, como medio de pago sin necesidad del traslado físico de las monedas en que dicho pago consiste. En concreto los banqueros empezaron a recibir monedas entregando a cambio un documento notarial (el pagaré) que podía hacerse efectivo en un lugar distinto, en el que el Banquero disponía de agente  o delegado, siendo inicialmente una mera carta o ruego, no incorporando un mandato jurídico y formal de pago.

Sin embargo es a partir del siglo XIII,  cuando se incorpora en el documento del pagaré dicho mandato de pago, dando lugar a lo que entendemos hoy en día como pagaré.

Concepto: El pagaré lo definimos como un titulo valor que incorpora una promesa, pura y simple,  de pagar una cantidad de dinero a favor o a la orden de una determinada persona.

El firmante del Pagaré es quien lo emite, quien quedará obligado de igual manera a como lo está el aceptante de la Letra de Cambio (Articulo 97 de la Ley Cambiaria y del Cheque, en adelante LCCh)

El Beneficiario es la persona a quien ha de efectuarse el pago o a cuya orden se ha de realizar.

Requisitos del Pagaré: El pagaré deberá contener los mismos requisitos que la Letra de Cambio, excepto naturalmente la denominación del librado. Es decir, de acuerdo con los Artículos 94 y 95 LCCh, el Pagaré es preceptivo que contenga:

1/La denominación de Pagaré, incluida en el texto del documento y expresada en el idioma que se utilice para su redacción.

2/ La promesa pura y simple de pagar una cantidad determinada de dinero.

3/ La indicación del vencimiento, aunque el pagaré sin vencimiento se reputará pagadero a la vista.

4/ El lugar en que el pago ha de realizarse, a falta de indicación, será el lugar de su emisión que es también el lugar del domicilio del firmante del pagaré.

5/ El nombre de la persona a quien haya de hacerse el pago o a cuya orden se haya de realizar.

6/ La fecha y el lugar en que se firme el Pagaré, si bien el Pagaré que no indique el lugar de su emisión, se considerará firmado en el lugar que conste junto al nombre del firmante.

7/ La firma del que emite el título, denominado firmante.

Régimen Jurídico del Pagaré: La ley remite a la regulación que efectúa para la Letra de Cambio, según el Artículo 96 LCCh.

Como cuestiones sobremanera importantes sobre su régimen jurídico indicaremos las siguientes:

1/ Cuando se endosa un Pagaré, hemos que tener presente que en dicho título coinciden, Librador y Librado, que aquí se denomina Firmante.

2/ En relación con el pago, la presentación se efectuará al firmante, en el día del vencimiento o en uno de los dos días hábiles siguientes.

3/ En relación a las acciones por falta de pago: la acción directa es la que se dirige frente al firmante del Pagaré, siendo las acciones de regreso las dirigidas contra los demás obligados, para las que sí se requiere la presentación para pago y el levantamiento del protesto o declaración equivalente.

Lógicamente, no disponemos de acción de regreso por falta de aceptación, porque cabalmente la institución de la aceptación no existe en el Pagaré.