El confirming como herramienta estratégica para el emisor

Mario Cantalapiedra – Economista

En un entorno donde las entidades de crédito, a pesar de que puedan empezar a tener fondos disponibles para prestar a las empresas, prefieren financiar transacciones comerciales concretas en vez de conceder el crédito o el préstamo de toda la vida, cobran importancia aquellos productos como el confirming o pago confirmado de proveedores que, precisamente, se basa en la financiación de operaciones comerciales. En esta decisión bancaria de ir financiando operación a operación en vez de conceder pólizas de crédito o préstamos, seguramente influirán tanto las nuevas exigencias de capital a los bancos como las elevadas tasas de morosidad que soportan.

En la operación de confirming la entidad de crédito actúa como gestor en los pagos aplazados de un cliente a sus proveedores, pudiendo, a elección de estos últimos, anticipar el importe de las facturas correspondientes. Si analizamos ahora la operación desde el punto de vista del emisor, es decir, de la empresa que ocupa la posición de cliente en la transacción comercial, lo que esta busca es simplificar y optimizar la gestión de sus pagos. Habitualmente el emisor del confirming suele ser una empresa grande o mediana con un volumen importante de pagos a proveedores, que tiene un buen rating de solvencia para la entidad de crédito, elemento fundamental para que se articule la operación. Aunque lo más interesante para el emisor pudiera pensarse que radica en la pequeña comisión que suele cobrar del banco en función de los cobros que sean anticipados por los proveedores, considero más significativo el hecho de utilizar este producto como herramienta estratégica en la relación comercial. Apoyar financieramente al proveedor, en momentos de escasez de crédito, refuerza tanto la imagen como la posición negociadora del cliente lo que puede llevar a mejorar las condiciones de compra.

Con respecto al abono de las facturas al banco gestor, el emisor puede optar entre tres posibilidades:

  • Abono se produce el día de vencimiento de las facturas. Normalmente se consideran vencimientos medios ponderados, ya que el banco suele gestionar el pago de remesas compuestas por varias facturas con distintos vencimientos (confirming simple).
  • Abono se produce con anterioridad al vencimiento de las facturas, deduciendo del pago un importe en concepto de intereses financieros a favor del cliente (confirming de inversión).
  • Abono se produce posteriormente al vencimiento de las facturas, añadiendo al pago un importe en concepto de intereses de financiación a favor del banco (confirming de financiación).

El bastanteo bancario de poderes

Mario Cantalapiedra – Economista

Una persona jurídica (sociedad) que desee operar con una entidad de crédito deberá hacerlo a través de sus apoderados o administradores, es decir, a través de las personas que tienen la capacidad de representarla. Cualquier entidad de crédito, antes de proceder a la apertura de una cuenta a nombre de una sociedad y permitirla operar, solicitará los correspondientes poderes, los cuales deberán haber sido otorgados ante notario e inscritos en el Registro Mercantil. Estos poderes aparecerán en la escritura de constitución, así como en cualquier otra escritura de apoderamiento adicional que haya sido otorgada por la empresa.

Al proceso de estudio de las escrituras de apoderamiento realizado por las entidades de crédito, a través de sus servicios jurídicos, se le denomina bastantear y permite determinar la extensión, alcance y limitaciones concedidas por la sociedad a sus apoderados. Este estudio termina con un documento o sello emitido por los abogados de la entidad de crédito, llamado bastanteo, por el que se hace constar que los poderes presentados por la empresa “bastan”, es decir, son suficientes, para representarla.

Por tanto, el bastanteo permite identificar quién y en qué condiciones (límites de disposición, número de firmas necesarias para operar, etcétera) puede actuar en nombre de la sociedad. Por ejemplo, una empresa puede determinar que para firmar un cheque, contratar un préstamo o cerrar una cuenta sean necesarias las firmas de dos de sus apoderados, mientras que para ingresar en cuenta solamente sea necesaria la firma de uno de ellos.

El bastanteo puede decirse que es algo bueno tanto para la entidad de crédito como para la empresa, ya que, por un lado, permite a esta última tener seguridad de que es identificada correctamente ante la entidad de crédito, de modo que un tercero no legitimado no pueda actuar en su nombre; por otro lado, permite al banco justificar adecuadamente las operaciones que realiza con la empresa. Para que todo funcione correctamente, la empresa deberá actualizar periódicamente la información de sus apoderados y comunicar cualquier cambio que se produzca al respecto.

No existe un plazo legal predeterminado para que la entidad de crédito lleve a cabo las gestiones de bastanteo aquí comentadas, por lo que habrá de valorarse en cada caso si el plazo que emplea es razonable, siendo, desde la óptica de la empresa, una medida más de la calidad del servicio bancario que está recibiendo.

Cómo interpretar el ratio de rentabilidad financiera o ROE

Mario Cantalapiedra – Economista

El ratio de rentabilidad financiera, que también se conoce por la expresión en inglés ROE (Return on Equity), mide la rentabilidad que obtienen los propietarios de una empresa, para lo cual compara el resultado del ejercicio (beneficio neto) con los fondos propios, es decir, con la suma de aportaciones realizadas por los propietarios que no tengan la consideración de pasivos (capital) más los resultados acumulados por la empresa que no hayan sido repartidos (reservas y resultado del ejercicio). En principio no se debe tomar el patrimonio neto, porque este concepto incluye partidas que no han sido aportadas por los propietarios como las subvenciones o las donaciones recibidas.

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Un aspecto que afecta tanto a este ratio como al resto de los que relacionan un elemento dinámico (en este caso, resultado del ejercicio) con otro estático proveniente del balance (fondos propios), es la elección adecuada del dato patrimonial. En primer lugar, se podría tomar el dato de fondos propios a principio del ejercicio, en cuyo caso el ratio lo que muestra es el rendimiento generado en un período con los fondos propios iniciales. En segundo lugar y quizás lo más recomendable, se podría elegir la semisuma de fondos propios a principio y fin de ejercicio, donde el ratio lo que informa es sobre el rendimiento obtenido por los fondos propios medios mantenidos. Finalmente se podrían tomar los fondos propios a final del período que, a pesar de ser la fórmula más utilizada, resulta la opción más difícil de interpretar.

Cuanto más elevado sea el ROE, mejor para los propietarios de la empresa. Se podría decir que como mínimo la rentabilidad financiera ha de ser positiva e igual o superior a las expectativas que tengan depositadas los propietarios en su negocio. La cuestión aquí es si existe algún modo de medir, de forma general, dichas expectativas. Evidentemente estas no tienen porque ser iguales para todos los empresarios, los habrá más ambiciosos y otros que tendrán menores objetivos de rentabilidad, pero todos necesitarán de alguna referencia que les permita comparar. Por ejemplo, el ROE del negocio puede compararse con el tipo de interés ofrecido por la emisión de deuda pública a cinco años, como alternativa de inversión sin riesgo. Bajo este planteamiento, solamente un ROE que se mantenga por encima de dicho tipo de interés, compensará haber arriesgado el dinero en la aventura empresarial.

Irregularidades en la publicidad de los productos y servicios bancarios

Mario Cantalapiedra – Economista

Entre las funciones que tiene encomendadas el Banco de España está la de seguimiento y control de la publicidad de los servicios y productos bancarios, conforme a la Orden EHA/1718/2010, de 11 de junio, de regulación y control de la publicidad de los servicios y productos bancarios, posteriormente desarrollada en la Circular del Banco de España 6/2010, de 28 de septiembre. Por esta normativa, el Banco de España debe requerir a las entidades de crédito el ceso o rectificación de su publicidad en los casos en los que detecte alguna irregularidad. Recientemente la entidad supervisora ha comunicado las causas por las que realizó requerimientos el pasado ejercicio de 2013, en concreto las siguientes:

  • En el caso de financiación accesoria a una operación comercial, en ocasiones no se menciona la entidad que va a realizar la financiación e incluso el alcance temporal de la oferta.
  • Se anuncian depósitos dando a entender que existen garantías adicionales a las que proporciona el Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito, el cual te recuerdo que garantiza cien mil euros por titular y entidad financiera para los depósitos que realicen personas físicas o jurídicas.
  • En ocasiones se utiliza el término “cupón” para referirse a la rentabilidad de un depósito, cuando este es un término propio de otros mercados y que por ello puede motivar confusión.
  • En los depósitos con remuneración en especie, cuyo rendimiento es la entrega por parte del banco de un bien de consumo (un dvd, una televisión, un robot de cocina, una tableta, etcétera), se elude mencionar la inexistencia de retribución en efectivo y la tributación a la que dicha remuneración en especie está sujeta. Además se sigue presentando como “regalo”, cuando debe evitarse expresamente utilizar este término u otro equivalente.
  • Errores matemáticos en el cálculo de la Tasa Anual Equivalente (TAE). Esta se calcula de acuerdo a una fórmula matemática normalizada por el propio Banco de España, que tiene en cuenta el tipo de interés nominal y la frecuencia de los pagos de la operación (mensuales, trimestrales, etcétera), además de incluir, en su caso, comisiones bancarias y otros gastos de la operación. Las entidades financieras están obligadas a expresar sus operaciones tanto de activo como de pasivo en términos de TAE, con idéntico criterio de cálculo para todas ellas, por lo que sirve para comparar de forma homogénea el coste o la rentabilidad de operaciones con diferentes períodos de liquidación, comisiones o gastos.
  • Se ofrecen una TAE y un tipo nominal referidos a distintos períodos.
  • Se publicita una TAE para cada período en vez de una TAE global y única.
  • En ocasiones no se indica la TAE o se presenta alguna escasamente representativa del coste de la operación.

Programa COSME: Europa quiere promover la creación y crecimiento de pymes

Mario Cantalapiedra – Economista

La Unión Europea (UE) parece apostar por la creación y crecimiento de pequeñas y medinas empresas en su seno, para lo cual ha establecido un programa de acciones encaminado a mejorar la competitividad de las empresas, con especial énfasis en pymes, que se denomina COSME (Programme for the Competitiveness of Enterprises and Small and Medium-sized Enterprises), el cual está dotado con un presupuesto de 2.300 millones de euros, a ejecutar desde el presente ejercicio de 2014 hasta 2020. La idea es complementar, a través de este programa, las políticas de ayuda que los estados miembros de la UE ya dirigen a sus pymes.

En cuanto a los objetivos específicos del programa COSME tenemos los cuatro siguientes:

  • Mejorar el acceso de las pymes a la financiación a través de dos instrumentos financieros, uno que proporcione capital riesgo a las pymes en fase de expansión y crecimiento, otro que avale préstamos concedidos a las pymes. En ambos casos se utilizarán intermediarios financieros. Es importante reseñar que un 60 por ciento del presupuesto total del programa, como mínimo, se asignará a estos instrumentos financieros.
  • Mejorar el acceso a los mercados, en particular en el interior de la Unión Europea, pero también a escala mundial. En este sentido, se pretende utilizar la Red Europea de apoyo a las empresas (Enterprise Europe Network), la cual agrupa a más de quinientas organizaciones empresariales, constituidas en aproximadamente setenta consorcios, que cubren la totalidad del territorio de la UE, como “ventanilla única” en el apoyo a las pymes que pretendan explorar oportunidades de negocio dentro y fuera de la UE. Se trata de que las pymes encuentren servicios de información y asesoría gratuitos que les permitan acceder en mejores circunstancias a los mercados internacionales y ser más competitivas.
  • Mejorar las condiciones generales para la competitividad y la sostenibilidad de las empresas de la Unión, en particular las pymes.
  • Promover el emprendimiento y la cultura empresarial, especialmente entre los nuevos emprendedores, los jóvenes y las mujeres.

Para estar al corriente de los intermediarios financieros que en España vayan desarrollando los dos instrumentos financieros previstos por el programa COSME, así como de las distintas convocatorias del mismo que estén fuera del apartado de los instrumentos financieros, te recomiendo acudir al portal de la Dirección General de Industria y de la Pequeña y Mediana Empresa (DGIPYME).

¿Es lo mismo patrimonio neto que fondos propios?

Mario Cantalapiedra – Economista

El Plan General de Contabilidad vigente en España, en su apartado del Marco Conceptual, define al patrimonio neto como la parte residual de los activos de la empresa, una vez deducidos todos sus pasivos. El patrimonio neto se configura como una de las tres grandes masas patrimoniales del balance, es decir, de aquellos conjuntos homogéneos que agrupan y ordenan las diferentes cuentas contables para facilitar su estudio y análisis. Las otras dos grandes masas del balance son las de activo y pasivo. De este modo, el balance de situación de cualquier empresa se puede expresar a través de la siguiente ecuación matemática: Activo (A) = Patrimonio neto (PN) + Pasivo (P). De ahí que, despejando el patrimonio neto de la expresión anterior, tendremos que: PN = A – P.

Una de las apreciaciones que hay que realizar sobre el concepto de patrimonio neto, en base a la normativa contable, es que no es exactamente igual al de fondos propios, con el que a menudo se suele confundir, llegando incluso a ser utilizados como términos sinónimos. Mientras que los fondos propios incluyen las aportaciones de los socios o propietarios que no tienen la consideración de pasivos y los resultados acumulados que no han sido repartidos (reservas y resultado del ejercicio), el patrimonio neto es un concepto más amplio, ya que, además de los elementos anteriores, incluye a los ajustes por cambios de valor y a las subvenciones, donaciones y legados recibidos por la empresa.

Cuando hablamos de aportaciones de socios o propietarios que no tienen la consideración de pasivos, estamos haciendo referencia a la no obligación de devolución por parte de la empresa. Por ejemplo, si un socio presta dinero a la empresa con una finalidad determinada, que esta le tiene que devolver, no estaríamos ante un elemento de patrimonio neto sino de pasivo.

Por su parte, las subvenciones, las donaciones y los legados, son importes recibidos, con carácter no reintegrable, de terceros distintos a los socios o propietarios para el establecimiento o estructura fija de la empresa, es decir, para la inversión en activos no corrientes destinados a servir de forma duradera en la compañía como, por ejemplo, una máquina o una nave industrial, hasta que se imputan en la cuenta de pérdidas y ganancias. Mientras que las subvenciones son otorgadas por las diferentes administraciones públicas, las donaciones y los legados son concedidos por empresas privadas o particulares.