El análisis económico y financiero a través de las masas patrimoniales

Mario Cantalapiedra – Economista

Entre los principales instrumentos de análisis económico y financiero empresarial se encuentran las masas patrimoniales, o conjuntos homogéneos que agrupan y ordenan los diferentes elementos del balance o patrimoniales para facilitar su estudio y análisis. Lo de conjuntos homogéneos hace referencia a que los elementos agrupados desempeñan una misma función económica o financiera dentro de la empresa.

Como es conocido el patrimonio de una empresa está integrado por todos los bienes, derechos y obligaciones (elementos patrimoniales) que posee en un momento dado, los cuales pueden agruparse en masas patrimoniales, siendo las siguientes las tres principales:

  • Masa patrimonial de activo: Conjunto de bienes, derechos y otros recursos controlados económicamente por la empresa, resultantes de sucesos pasados, de los que se espera que la empresa obtenga beneficios o rendimientos económicos en el futuro. Esta masa incluye lo que la compañía posee (inmuebles, dinero efectivo, existencias de productos en almacén, derechos de cobro frente a clientes, etcétera).
  • Masa patrimonial de pasivo: Obligaciones actuales surgidas como consecuencia de sucesos pasados, para cuya extinción la empresa espera desprenderse de recursos que puedan producir beneficios o rendimientos económicos en el futuro. Esta masa recoge lo que la empresa tiene obligación de pagar (préstamos bancarios, deudas con las diferentes administraciones públicas, nóminas de los trabajadores, facturas de proveedores, etcétera).
  • Masa patrimonial de patrimonio neto: Constituye la parte residual de los activos, una vez deducidos todos los pasivos. Se incluyen en esta masa las aportaciones de los socios o propietarios, ya sea en el momento de la constitución o en otros posteriores, que no tengan la consideración de pasivos, así como los resultados acumulados y otras variaciones que afectan al patrimonio.

De este modo, la identidad fundamental del patrimonio (Activo = Pasivo + Patrimonio Neto) tiene en cuenta estas tres masas principales, mostrando el equilibrio que debe existir en todo momento en la empresa entre su estructura económica (activo) y su estructura financiera (pasivo y patrimonio neto).

Las masas principales del balance pueden subdividirse en otras más pequeñas (activo corriente, pasivo corriente, etcétera) con el fin de comparar la información que interese en cada caso. A la hora de analizar el balance de una empresa y siempre que ello sea posible, convendrá estudiar las masas patrimoniales desde una perspectiva dinámica, es decir, siguiendo su evolución a lo largo del tiempo, algo similar a lo que ocurre cuando utilizamos el análisis de ratios.

El modelo abreviado de presentación de cuentas anuales

Mario Cantalapiedra – Economista

Como sabes en este mes de julio termina el plazo reglamentario de presentación de las cuentas anuales de las sociedades obligadas a ello en el Registro Mercantil. Te recuerdo que las cuentas anuales son el conjunto de estados contables que una vez al año debe presentar todo empresario que revista la forma jurídica de sociedad, para informar a terceros interesados en la evolución de la empresa. Conviene, por tanto, repasar las sociedades que pueden presentar el modelo abreviado de cuentas, en el que hay una menor exigencia de información con respecto al normal, sobre todo tras la actualización de cifras producida con la Ley 14/2013 que afecta, en concreto, a la presentación de cuenta de pérdidas y ganancias abreviada.

De este modo, pueden presentar el modelo abreviado de balance de situación, de estado de cambios en el patrimonio neto y de memoria, no estando obligadas a presentar el estado de flujo de efectivo, las sociedades que durante dos ejercicios consecutivos reúnan, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes:

a) Que el total de las partidas del activo no supere los cuatro millones de euros.

b) Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los ocho millones de euros.

c) Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a cincuenta.

Por su parte, podrán presentar cuenta de pérdidas y ganancias en modo abreviado las sociedades que durante dos ejercicios consecutivos reúnan, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes:

a) Que el total de las partidas del activo no supere los once millones cuatrocientos mil euros.

b) Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los veintidós millones ochocientos mil euros.

c) Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a doscientos cincuenta.

Las sociedades pierden la posibilidad de formular la información abreviada si dejan de reunir, durante dos ejercicios consecutivos, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, dos de las tres circunstancias anteriores. Con respecto al cálculo de las cifras, se deberá realizar teniendo en cuenta lo siguiente:

  • El total del activo coincidirá con la cifra que figure en el modelo de balance.
  • La cifra anual de negocios se determinará deduciendo de las ventas de productos y prestaciones de servicios y de otros ingresos correspondientes a las actividades ordinarias de la empresa, el importe de cualquier descuento producido sobre dichas ventas, así como el IVA y otros impuestos repercutibles.
  • El número medio de trabajadores tendrá en cuenta a todas las personas que tengan o hayan tenido alguna relación laboral con la empresa durante el ejercicio, promediadas según el tiempo durante el cual hayan prestado sus servicios.

Cómo medir la productividad de los trabajadores de la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

La productividad es un concepto fundamental en el mundo de la empresa, ya que trata de medir la relación entre la producción alcanzada en un período de tiempo y la cantidad de factores que se han consumido para alcanzarla. Realmente la productividad  se trata de un concepto técnico que debería medirse en unidades físicas, aunque la diferencia entre las unidades de referencia de producción alcanzada y factores empleados lleva a que el cálculo se homogenice a través de la medición en unidades monetarias.

Puede calcularse una productividad global que tenga en cuenta todos los factores utilizados o productividades parciales que se refieran solamente a un factor, por ejemplo, al trabajo. En concreto, si se desea conocer la productividad de los trabajadores, a partir de los datos proporcionados por la cuenta de pérdidas y ganancias, puede compararse el resultado obtenido en el desarrollo de la actividad (resultado de explotación), con los gastos de personal:

Productividad de los trabajadores: Resultado de explotación / Gastos de personal

En el numerador de este ratio de productividad de los trabajadores se expresa la diferencia entre todos los ingresos derivados de la actividad de la empresa y todos los gastos necesarios para obtenerlos, mientras que la cifra del denominador coincidirá con el total que arroje el subgrupo 64 “Gastos de personal” del Plan General de Contabilidad, el cual incluye los cuatro elementos siguientes:

  • Sueldos y salarios: Remuneraciones, fijas y eventuales, al personal de la empresa.
  • Indemnizaciones: Cantidades que se entregan al personal de la empresa para resarcirle de un daño o perjuicio, por ejemplo, las indemnizaciones por despido o las jubilaciones anticipadas.
  • Seguridad social a cargo de la empresa: Cuotas de la empresa a favor de los organismos de la Seguridad Social por las diversas prestaciones que estos realizan.
  • Otros gastos sociales: Gastos de naturaleza social realizados en cumplimiento de una disposición legal o voluntariamente por la empresa. Por ejemplo, las subvenciones a economatos y comedores o las primas por contratos de seguros sobre la vida, accidentes o enfermedad de los trabajadores.

Cuanto mayor sea el ratio de productividad así calculado, que se mide en veces, mayor rendimiento se estará obteniendo del factor trabajo en la compañía. Evidentemente el ratio se podrá mejorar aumentando el resultado de explotación al mismo tiempo que se mantienen invariados los gastos de personal, o alcanzado el mismo resultado con menos costes laborales.

La reforma de la figura del administrador concursal

Mario Cantalapiedra – Economista

Las enmiendas presentadas por el Grupo Parlamentario Popular al Proyecto de Ley por la que se adoptan medidas urgentes en materia de refinanciación y reestructuración de deuda empresarial, sirven para anticipar la nueva regulación que tendrán los administradores concursales en España. Fundamentalmente la reforma afecta a esta figura en los tres ámbitos siguientes:

1. Se establecen las directrices que tendrá el nuevo sistema de requisitos para ejercer como administrador concursal, tratando de asegurar aptitudes y conocimientos suficientes. Destaca como novedad la posibilidad de exigir la superación de pruebas o cursos específicos y la creación de una sección cuarta de administradores concursales y auxiliares delegados en el Registro Público Concursal, donde deberán inscribirse todas las personas físicas y jurídicas que cumplan con los requisitos que se exijan, especificando el ámbito territorial en el que estén dispuestas a ejercer como administradores concursales.

2. Se reforma el sistema de designación de los administradores concursales, cuyo funcionamiento será regulado mediante desarrollo reglamentario. Se establecen como pilares de este nuevo sistema la sección cuarta del Registro Público Concursal, que sustituye a las actuales listas en los decanatos de los juzgados y la clasificación de los concursos en función de su tamaño, distinguiendo entre pequeño, mediano y grande. Esta clasificación pretende aproximar, a través del tamaño, la complejidad que cabe esperar que revista el concurso para poder modular los requisitos exigidos al administrador concursal y la discrecionalidad con la que el juez puede nombrarlo. De este modo, en los concursos de gran tamaño, el juez, de manera motivada, podrá designar a un administrador concursal distinto del que corresponda al turno correlativo cuando considere que el perfil del administrador alternativo se adecua mejor a las características del concurso. Asimismo el Grupo Popular propone incluir un nuevo artículo que detalle las funciones de los administradores (de carácter procesal, propias del deudor o de sus órganos de administración, en materia laboral, etcétera).

3. Se introducen modificaciones en los principios rectores de la remuneración de los administradores concursales, asunto que tanta polémica ha generado últimamente en nuestro país. Se incorpora el principio de eficiencia, que pretende asegurar que la remuneración de la administración concursal tenga en cuenta la calidad y los resultados de su trabajo. De este modo, se persigue que el arancel no solo sea un mecanismo de retribución, sino también un mecanismo de incentivos que fomente la calidad, la diligencia y la agilidad de la administración concursal.

El concepto de entidad de crédito actualizado por la Ley 10/2014

Mario Cantalapiedra – Economista

La Ley 10/2014 ha actualizado el concepto de entidad de crédito, definiéndolay estableciendo el contenido de su actividad y las fuentes de su régimen jurídico. De este modo, se consideran entidades de crédito a las empresas autorizadas cuya actividad consista en recibir del público depósitos u otros fondos reembolsables y en conceder créditos por cuenta propia. Se incluyen en esta definición los bancos, las cajas de ahorros, las cooperativas de crédito y el Instituto de Crédito Oficial (ICO), pero no los establecimientos financieros de crédito que anteriormente sí eran incluidos.

El régimen jurídico de las entidades de crédito será el establecido por las siguientes normas de ordenación y disciplina:

  • La propia Ley 10/2014 y las disposiciones que la desarrollen.
  • El Reglamento (UE) nº 575/2013 del Parlamento Europeo y del Consejo, de 26 de junio de 2013, sobre los requisitos prudenciales de las entidades de crédito y las empresas de inversión, y por el que se modifica el Reglamento (UE) nº 648/2012.
  • El resto de las normas del ordenamiento jurídico español y del Derecho de la Unión Europea que contengan preceptos específicamente referidos a las entidades de crédito.

Corresponde al Banco de España autorizar la creación de entidades de crédito y la apertura en España de sucursales de entidades de crédito extranjeras no autorizadas en un Estado miembro de la Unión Europea. Del mismo modo que autoriza, el Banco de España será el encargado de revocar la autorización concedida a una entidad de crédito en los siguientes supuestos:

  • Si la entidad interrumpe las actividades específicas de su objeto social durante un período superior a seis meses.
  • Si la autorización se obtuvo por medio de declaraciones falsas o por otro medio irregular.
  • Si la entidad incumple las condiciones que motivaron la autorización, salvo que se prevea otra consecuencia en la normativa de ordenación y disciplina.
  • Si la entidad deja de cumplir los requisitos prudenciales que se establecen en el Reglamento (UE) nº 575/2013 o impuestas en la Ley 10/2014, o comprometa la capacidad de reembolso de los fondos que le han confiado los depositantes o no ofrezca garantía de poder cumplir sus obligaciones con acreedores.
  • Cuando se le imponga a la entidad sanción de revocación.
  • Con carácter excepcional, cuando existan razones fundadas y acreditadas para considerar que la influencia ejercida por las personas que posean una participación significativa en la entidad pueda resultar en detrimento de la gestión sana y prudente de la misma, que dañe gravemente su situación financiera.
  • Si la entidad es excluida del Fondo de Garantía de Depósitos de Entidades de Crédito.
  • Cuando se hubiera dictado resolución judicial de apertura de la fase de liquidación en un procedimiento concursal.

Tipo legal de interés de demora para el segundo semestre de 2014

Mario Cantalapiedra – Economista

Mediante Resolución de 27 de junio de 2014, de la Secretaría General del Tesoro y Política Financiera, se ha establecido que el tipo legal de interés de demora a aplicar en las operaciones comerciales durante el segundo semestre natural del año 2014 sea del 8,15 por 100, en concreto, diez puntos básicos menos que el semestre precedente.

Por tanto y a efectos de lo previsto en el artículo 7 de la Ley 3/2004, de 29 de diciembre, por la que se establecen medidas de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, el 8,15 por 100 será el tipo de interés de demora a aplicar por defecto en el caso de morosidad en el pago de las facturas, siempre que no se haya pactado otro distinto en el contrato firmado con el deudor.

Los intereses de demora surgen automáticamente si no se paga en el plazo pactado o legalmente establecido sin necesidad de aviso ni requerimiento previo. El acreedor tiene derecho a ellos siempre que haya cumplido sus obligaciones contractuales y legales y no haya recibido a tiempo la cantidad debida, salvo que el deudor demuestre que no es responsable del retraso.

Interes de mora