Del patrimonio neto a las tablas de amortización, un resumen de 2014

Mario Cantalapiedra – Economista

Como es habitual en estos cinco años de vida del blog, dedico el último post del año a repasar contigo algunos de los contenidos que he tratado a lo largo de 2014, esperando que te resulten interesantes. En concreto, este año me he decantado por seleccionar las entradas siguientes:

  1. Patrimonio neto y fondos propios son dos términos contables que, muy a menudo, se utilizan de forma indistinta cuando realmente no son lo mismo. A explicar las diferencias entre uno y otro concepto dediqué un post por el mes de abril.
  2. En las cuentas bancarias las fechas valor aplicadas por las entidades de crédito no siempre coinciden con las de operación, por ejemplo, cuando ingresas en tu cuenta un cheque de otra entidad, por lo que debes conocer cuáles son los criterios utilizados para establecer las fechas valor en las distintas operaciones de cobro y pago.
  3. Una compañía que se plantee vender a crédito a un cliente puede consultar informes comerciales sobre él, es decir, documentos elaborados por agencias especializadas en la valoración del riesgo comercial a partir de la información pública existente y el análisis experto de quien los elabora. En el blog te recomendé analizar 10 elementos de estos informes, por si acaso decides consultarlos.
  4. El cese de la actividad es una de las causas por las que debe disolverse una sociedad de capital. Este motivo de disolución, así como el resto de los que marca la Ley de Sociedades de Capital, fueron repasados en el blog en el mes de septiembre.
  5.  “Encaje de bolillos” es lo que parece que hacen algunas empresas para intentar cumplir los plazos de pago que marca la legislación contra la morosidad vigente. La confusión entre medios de pago y plazos de pago sigue siendo tónica habitual para parte del tejido empresarial español.
  6. Entre las novedades fiscales cara al próximo año destaca la aparición de nuevas tablas oficiales de amortización, aplicables a los elementos de inmovilizado material, intangible e inversiones inmobiliarias de las empresas, las cuales han sido simplificadas y actualizadas. A partir de ahora, las empresas deberán utilizar una única tabla que no diferencia elementos amortizables por sectores de actividad, como ocurría hasta la fecha.

Mi deseo de felices fiestas y un buen 2015, tanto en lo personal como en lo profesional para ti que lees estas líneas.

Los métodos para elaborar las cuentas anuales consolidadas

Mario Cantalapiedra – Economista

En lo referente a los métodos de consolidación a emplear para elaborar las cuentas anuales consolidadas, la normativa española reflejada en el Real Decreto 1159/2010, de 17 de septiembre distingue dos métodos (de integración global y proporcional), así como un procedimiento que denomina de puesta en equivalencia.

El método de integración global se aplica a las sociedades del grupo (formado por la sociedad dominante y todas sus dependientes) y consiste en la incorporación a las cuentas anuales de la sociedad obligada a consolidar (dominante) de todos los activos, pasivos, ingresos y gastos de las dependientes, una vez que se realizan las homogeneizaciones previas (por ejemplo, las cuentas de todas las sociedades deben establecerse en la misma fecha de cierre y por el mismo período, o deben elaborarse siguiendo métodos de valoración uniformes para lo que habrá que emplear, en su caso, ajustes extracontables), y las eliminaciones pertinentes (por ejemplo, de las operaciones recíprocas entre sociedades del grupo).

Por su parte, el método de integración proporcional se puede aplicar a las sociedades multigrupo (sociedades no dependientes que son gestionadas por una o varias sociedades del grupo con otra u otras personas ajenas al mismo, ejerciendo el control conjunto), y consiste en la incorporación a las cuentas anuales consolidadas de la porción de activos, pasivos, ingresos y gastos de la sociedad multigrupo correspondiente al porcentaje que de su patrimonio neto posean las sociedades del grupo. En este caso, también habrá que tener en cuenta las homogeneizaciones y eliminaciones oportunas.

Por último, el procedimiento de puesta en equivalencia es aplicable a las sociedades asociadas (sociedades sobre las que alguna entidad o entidades comprendidas en el grupo ejercen una influencia significativa en su gestión, participando en su capital e interviniendo en sus decisiones de política financiera y de explotación, sin llegar a controlarlas) y a las multigrupo, cuando no se les aplique el método de integración proporcional. Fundamentalmente consiste en sustituir el valor contable de la inversión en la participada por el porcentaje que corresponda a la participación en su patrimonio neto actualizado (valor puesto en equivalencia). Por ejemplo, si se posee el 30 por ciento de una asociada, que tiene un valor de activos por 100.000 euros y de pasivos por 40.000 euros, el patrimonio neto será de 60.000 euros (100.000 – 40.000) y el valor puesto en equivalencia, a incluir en las cuentas anuales consolidadas, será de 18.000 euros (30 por ciento de 60.000 euros). De nuevo, habrá que realizar las homogeneizaciones y eliminaciones que correspondan.

Excepciones a la obligación de formular cuentas consolidadas para los grupos de sociedades

Mario Cantalapiedra – Economista

Los grupos de sociedades formados por una sociedad dominante y sus sociedades dependientes tienen la obligación de consolidar sus cuentas, las cuales deben ser formuladas por la sociedad dominante, incluyendo, en su caso, a las sociedades multigrupo y asociadas en el proceso, tal como se expuso en el post anterior. Ahora me gustaría referirme a las tres excepciones que la normativa mercantil recoge a la obligación general de consolidar:

1. Por tamaño

Una sociedad dominante está exenta de formular cuentas anuales consolidadas cuando, durante dos ejercicios consecutivos a la fecha de cierre de su ejercicio, el conjunto de sociedades del grupo no sobrepase dos de los tres límites que exige Ley de Sociedades de Capital, en su artículo 258, para poder formular cuenta de pérdidas y ganancias abreviada, en concreto los siguientes:

  • Total de las partidas de activo no supere 11.400.000 euros.
  • Importe neto de la cifra de negocios no supere 22.800.000 euros.
  • Número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no supere 250 (se deben tener en cuenta todas aquellas personas que tengan o hayan tenido una relación laboral con las sociedades del grupo durante el ejercicio, promediadas según el tiempo durante el cual hayan prestado sus servicios).

Para el cómputo de los límites anteriores, o bien se agregan los datos de la sociedad dominante y los correspondientes al resto de sociedades del grupo, teniendo en cuenta los ajustes y eliminaciones que corresponderían de efectuarse la consolidación, o bien se considera la suma de los valores nominales que integran los balances y cuentas de pérdidas y ganancias de todas las sociedades del grupo, en cuyo caso, se incrementan en un 20 por ciento los límites de activo (a 13.680.000 euros) y cifra de negocios (a 27.360.000 euros), mientras que el de número medio trabajadores queda igual.

Por otro lado, si el período al que se refieren las cuentas consolidadas es inferior al año, el importe neto de la cifra de negocios a considerar será el obtenido durante dicho período sin que se eleve al año completo.

La dispensa no puede ser aplicada si alguna de las sociedades del grupo ha emitido valores admitidos a negociación en un mercado regulado de cualquier Estado miembro de la Unión Europea (UE).

2. Por dependencia de un grupo mayor

Una sociedad dominante, sometida a legislación española, está exenta de formular cuentas anuales consolidadas cuando sea dependiente de otra que se rija por dicha legislación o por la de otro Estado miembro de la UE, siempre y cuando se cumplan las siguientes condiciones:

  • Esta última sociedad posea el 50 por ciento o más de las participaciones sociales de aquella.
  • Los accionistas o socios que posean, al menos, el 10 por ciento de las participaciones sociales no hayan solicitado la formulación de cuentas anuales consolidadas seis meses antes del cierre del ejercicio.

Además para acogerse a la dispensa se ha de cumplir lo siguiente:

  • Que tanto la sociedad dominante española dispensada como todas la que de ella dependan se consoliden en un grupo mayor cuya sociedad dominante se someta a la legislación de algún Estado miembro de la UE.
  • Que la sociedad dominante española dispensada de formular cuentas anuales consolidadas indique en sus cuentas anuales que está exenta de la obligación de consolidar, así como los datos del grupo al que pertenece, la razón social y el domicilio de la sociedad que actúa como su dominante.
  • Que las cuentas anuales consolidadas, el informe de gestión y el de auditoría de la sociedad dominante del grupo mayor se depositen traducidas en el Registro Mercantil, donde tenga su domicilio la sociedad dispensada.

Al igual que ocurría en la dispensa por tamaño, la excepción no puede aplicarse si la sociedad dominante española ha emitido valores admitidos a negociación en un mercado regulado de cualquier Estado miembro de la UE.

3. Por sociedades dependientes sin interés significativo

Una sociedad dominante está exenta de consolidar cuando participa exclusivamente en sociedades dependientes que no poseen un interés significativo, individualmente y en conjunto, para la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de las sociedades del grupo.

Entidades que han de incluirse en la consolidación contable

Mario Cantalapiedra – Economista

Mediante la consolidación contable se persigue mostrar la situación patrimonial de un grupo de sociedades como si se tratase de una única entidad económica, es decir, reflejar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de dicho grupo, reflejado en las cuentas anuales, como si fuese una sola empresa. Para saber las sociedades que están obligadas a consolidar sus cuentas, debe acudirse al artículo 42 del Código de Comercio, donde se señala como “toda sociedad dominante de un grupo de sociedades estará obligada a formular las cuentas anuales y el informe de gestión consolidados”.

De este modo, un grupo de sociedades, a efectos de la consolidación de sus cuentas, se forma por una sociedad dominante y todas aquellas sociedades dependientes sobre las que ejerce su control, entendido este como el poder de dirigir sus políticas financieras y de explotación, con la finalidad de obtener beneficios económicos de sus actividades. En concreto, se presume que existe control de la sociedad dominante sobre una dependiente, en alguna de las siguientes situaciones:

  • Posea la mayoría de los derechos de voto (no de las acciones, ya que existen acciones sin voto).
  • Tenga la facultad de nombrar o destituir a la mayoría de los administradores.
  • Pueda disponer, en virtud de acuerdos celebrados con terceros, de la mayoría de los derechos de voto.
  • Haya designado con sus votos a la mayoría de los administradores, que desempeñen su cargo en el momento en que deban formularse las cuentas anuales consolidadas y durante los dos ejercicios inmediatamente anteriores. Existe la presunción de esta circunstancia cuando la mayoría de los administradores de la sociedad dominada sean miembros del órgano de administración o altos directivos de la sociedad dominante o de otra dominada por ésta. No obstante, esta situación no dará lugar a la consolidación, si la sociedad cuyos administradores han sido nombrados está vinculada a otra en la forma prevista en las dos primeras situaciones descritas.

Pues bien, deben consolidarse los grupos de empresas, formados por una sociedad dominante más sus dependientes, recayendo la tarea de consolidar en la entidad dominante. No obstante, también se habrán de incluir en la consolidación otro tipo de sociedades, relacionadas con las que forman parte del grupo, como son las multigrupo y las asociadas. Las sociedades multigrupo son empresas no incluidas como dependientes, que son gestionadas por una o varias sociedades del grupo con otra u otras personas ajenas al mismo, ejerciendo el control conjunto. Por su parte, las sociedades asociadas son aquellas sobre las que alguna entidad o entidades comprendidas en el grupo ejercen una influencia significativa en su gestión, participando en su capital e interviniendo en sus decisiones de política financiera y de explotación, sin llegar a controlarlas.

Es importante reseñar que la obligación de formular cuentas anuales consolidadas no exime a las sociedades integrantes del grupo, de formular sus propias cuentas individuales.

Las nuevas tablas oficiales de amortización en el Impuesto sobre Sociedades

Mario Cantalapiedra – Economista

La Ley 27/2014, de 27 de noviembre, del Impuesto sobre Sociedades, con entrada en vigor el próximo 1 de enero de 2015, trae consigo una simplificación y actualización de las tablas oficiales de amortización, las cuales recogen los coeficientes de amortización lineal aplicables a los elementos de inmovilizado material, intangible e inversiones inmobiliarias. Destaca el hecho de que la tabla sea única sin diferenciar elementos amortizables por sectores de actividad, como venía ocurriendo hasta la fecha.

El sistema de amortización lineal según tablas es el más empleado por las empresas debido a su simplicidad y se basa en el establecimiento para cada elemento amortizable de un coeficiente y un período máximos de amortización. El coeficiente determina la cantidad máxima deducible anualmente y, al mismo tiempo, el número mínimo de años en que se puede amortizar el bien. Por su parte, el período indica el número máximo de años en que se puede amortizar, al mismo tiempo que marca el coeficiente mínimo de amortización anual. Por ejemplo, para un elemento de mobiliario, como puedes ver en la tabla adjunta vigente a partir de 2015, el coeficiente máximo es del 10 por 100, mientras que el período máximo es de 20 años, por lo que dicho elemento podrá amortizarse entre un mínimo del 5 (100 dividido entre 20) y un máximo del 10 por 100 anual. En cuanto a número de años se refiere, se podrá amortizar entre 10 (100 dividido entre 10) y 20 años.

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La regulación legal del descubierto en cuenta corriente

Mario Cantalapiedra – Economista

Cuando un cliente de una entidad de crédito retira dinero de su cuenta corriente sin que haya suficiente saldo en la misma y la entidad le permite realizar dicha retirada, se dice que se produce un descubierto en cuenta corriente o, de forma más coloquial, que el cliente está “en números rojos”. No obstante, la entidad de crédito no está obligada a conceder el descubierto. En caso de que lo permita (descubierto tácito), el Banco de España señala que el cliente tiene la obligación de devolver de forma inmediata el anticipo, así como de pagar los intereses del descubierto y, en su caso, las correspondientes comisiones bancarias. Por su parte, si un descubierto tácito importante se prolonga durante más de un mes, la entidad de crédito tiene obligación de informar al consumidor del descubierto y su importe, del tipo deudor, y de las posibles penalizaciones, gastos o intereses de demora aplicables.

El coste del descubierto está legalmente limitado para el caso de clientes consumidores pero no así para profesionales y empresas. De este modo, y según el apartado 4 del artículo 20 de la Ley 16/2011, de 24 de junio, de contratos de crédito al consumo, la entidad financiera no podrá aplicar a sus clientes consumidores un tipo de interés por descubierto que origine una tasa anual equivalente (TAE) superior a 2,5 veces el interés legal del dinero, el cual se publica anualmente en la Ley de los Presupuestos Generales del Estado. En el caso de 2014, y dado que el interés legal del dinero está fijado en el 4 por ciento, la TAE del descubierto (intereses más comisiones) no puede superar el 10 por ciento.

Además del descubierto efectivo (estar “en números rojos”) que acabo de exponer, existe lo que se denomina descubierto por fecha valor, con origen en la operativa bancaria que diferencia entre fecha de operación o contable (momento en el que la entidad de crédito contabiliza una operación) y fecha valor (momento que tiene en cuenta a efectos de calcular intereses). Es el descubierto que se da, por ejemplo, si se ingresa en una entidad un cheque de otra, e inmediatamente se retira su importe antes de que transcurran los dos días de valoración previstos. Contablemente el cheque está ingresado en cuenta, pero su valoración no se produce hasta dos días después. Pues bien, en este caso, la entidad financiera podrá cobrar intereses por el descubierto pero no comisiones.