La mejora de los datos macro todavía no llega al taller de Juan

Mario Cantalapiedra – Economista

Termina el año y, como ya es tradicional, aprovecho para repasar contigo algunos de los contenidos tratados en el blog durante los últimos 12 meses. En este período, me he referido a cuestiones tradicionales relacionadas con las cuentas anuales o las provisiones contables, y a temas más novedosos como la inteligencia de negocio o el fenómeno fintech. Por supuesto, también he hablado de morosidad. Las seis entradas siguientes son ejemplos de estos temas:

  • Las cuentas anuales que han de presentar las empresas en el Registro Mercantil deben ser formuladas atendiendo a una serie de requisitos, los cuales fueron repasados al comienzo de año.
  • La necesidad de aplicar soluciones innovadoras parece alcanzar también al mundo de la gestión del riesgo de crédito comercial. Compartir información entre las distintas áreas de la empresa para lograr una mejor gestión de los clientes, resulta más sencillo si se utilizan las nuevas herramientas de inteligencia de negocio, a las que me referí en marzo.
  • España se ha sumado este año a los países que regulan la financiación participativa a través de plataformas de Internet o crowdfunding, aunque eso sí, únicamente en la modalidad de inversión en la que se percibe un rendimiento dinerario por los fondos aportados.
  • Precisamente el crowdfunding se une a otros negocios financieros de reciente aparición, basados en la utilización de las nuevas tecnologías, para configurar el fenómeno fintech. A mitad de año me preguntaba cómo podría reaccionar la banca tradicional ante estos nuevos competidores.
  • Puesto que las provisiones contables son elementos que pueden distorsionar el resultado de una empresa, es importante que al analizar una compañía externamente, se traten de conocer los criterios seguidos al dotarlas.
  • Y, cómo te decía, en el blog también he hablado de morosidad. En este sentido, las noticias no son buenas y los plazos de pago entre empresas siguen estando muy alejados de los 60 días que marca la legislación vigente. Pasan los años y en este ámbito no hay mejora.

Te preguntarás a qué hace referencia el título de este post. Pues bueno, resume un poco mi sensación con respecto la situación económica al finalizar el año. Los datos macros han mejorado, eso es innegable, pero todavía cuesta que esa mejora llegue a nuestras pymes (al taller de Juan). Precisamente este titular ha sido elegido como uno de los ganadores del concurso #TitularTwecos, organizado en Twitter por @creditoycaucion, y para el que inicialmente fue pensado. Por lo que se ve, alguno más por ahí comparte mi visión actual.

twitter

Solo me queda desearte felices fiestas y lo mejor para 2016.

 

Los apoderados de la empresa en la gestión del riesgo de crédito comercial

Mario Cantalapiedra – Economista

Es habitual que los administradores de una sociedad, a efectos de facilitar su operativa, nombren apoderados para que puedan actuar en nombre de la empresa a través de los denominados poderes notariales. Piensa que, nombrando apoderados, la sociedad se garantiza la posibilidad de realizar determinados actos, como puede ser, por ejemplo, el ingreso de un cheque en una cuenta bancaria o la firma de un contrato de venta, sin necesidad de que los administradores estén presentes.

Estos poderes notariales son documentos públicos, autorizados por un notario, en los que se deben especificar las atribuciones y la capacidad de actuación del apoderado. Éste, para que los actos en los que participe en representación de la empresa surtan efecto, deberá acreditar su cualidad de apoderado mediante la exhibición de la copia autorizada del poder que le habrá entregado la empresa. Por ejemplo, en el caso del ingreso de un cheque, se deberá mostrar ante el banco la copia del poder, antes de efectuarlo. Es importante señalar que el poder notarial tiene carácter unilateral, es decir, la empresa, a través de sus administradores, otorga a una persona la facultad de representarle sin que para ello necesite su autorización, o que dicha persona esté presente ante el notario en el momento del otorgamiento. Lógicamente los poderes se basan en la confianza de la empresa hacia la persona que le va a representar, y en el deseo de ésta de hacerlo.

El tema de la confianza no es menor y de ahí que la representación por parte del apoderado se pueda realizar de forma solidaria (independiente) o mancomunada (conjunta), en unión de uno o varios administradores o apoderados. Es decir, si el apoderado es solidario bastará con su única firma para representar a la empresa, mientras que si es mancomunado tendrá que firmar con otro u otros representantes legales. En cuanto a la inscripción de los poderes en el Registro Mercantil, será necesaria si se desean inscribir en él los actos o contratos que otorguen los apoderados.

En el análisis del riesgo de crédito comercial que se realice sobre una sociedad interesará conocer sus apoderados, así como las vinculaciones que puedan existir con otras sociedades a través de ellos. Los informes comerciales y, sobre todo, las nuevas herramientas de inteligencia de negocio, que permiten conocer tanto los apoderados vigentes de una empresa como aquellos otros que en algún momento lo fueron, facilitan esta labor.

La influencia de las periodificaciones en el resultado de la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

Según el Plan General de Contabilidad (PGC) vigente en España, la contabilidad de la empresa y, en especial, el registro y valoración de los elementos de las cuentas anuales, se desarrollarán aplicando, entre otros, el principio del devengo, el cual viene a suponer que los ingresos y gastos se imputan a un ejercicio en función de la corriente real de bienes y servicios, con independencia de la fecha en la que se produzcan los cobros y pagos correspondientes, es decir, de la corriente monetaria. Pues bien, la aplicación práctica de este principio se realiza a través del proceso de periodificación contable, que se basa en la utilización de las siguientes cuentas:

A. Periodificaciones a largo plazo

181. Anticipos recibidos por ventas o prestaciones de servicios a largo plazo

En ella se deben reflejar los importes cobrados de los clientes a cuenta de futuras ventas o prestaciones de servicios que se vayan a realizar en un plazo superior a 12 meses, excluido el IVA correspondiente. Lo cierto es que es una operación atípica que suele darse ocasionalmente. En cualquier caso, si se produce, al tratarse de una deuda que la empresa tiene con su cliente a largo plazo, figurará en el pasivo no corriente del balance.

B. Periodificaciones a corto plazo

480. Gastos anticipados

Sirve para reflejar gastos, que no sean intereses, que se han pagado de forma anticipada, y que corresponden al ejercicio siguiente. Por ejemplo, del coste de una prima de seguro anual pagado por anticipado el 1 de noviembre, solamente debería imputarse a resultado del ejercicio la parte proporcional correspondiente a dos meses (noviembre y diciembre), periodificándose el resto a través de esta cuenta. En el balance la encontrarás dentro del activo corriente.

567. Intereses pagados por anticipado

De modo similar al anterior, si la empresa paga por anticipado unos intereses semestrales de un préstamo ese mismo 1 de noviembre, solamente habría que imputar al ejercicio el importe correspondiente a dos meses, por lo que se debe periodificar el resto a través de esta cuenta, que figurará en el activo corriente.

485. Ingresos anticipados

Sirve para reflejar ingresos, que no sean intereses, que se han cobrado anticipadamente, por ejemplo, por el alquiler de una maquinaria, y que corresponden al ejercicio siguiente. En este caso, es una cuenta que aparece en el pasivo corriente.

568. Intereses cobrados por anticipado

Por último, esta cuenta recoge los intereses cobrados por adelantado, por ejemplo, por un préstamo concedido a otra empresa, y que corresponden al ejercicio siguiente. Figurará en el pasivo corriente.

Como puedes ver, importes de ingresos y gastos que no se reflejan en la cuenta de pérdidas y ganancias por efecto de las periodificaciones, aparecerán en el activo o pasivo, según corresponda. Cuando se analiza la información de una empresa, que ésta periodifique o no, o que lo haga siguiendo un criterio u otro, afectará a su resultado, de ahí la importancia de estudiar los datos de las cuentas mencionadas y ver su evolución a lo largo del tiempo.

Condiciones para ser una empresa familiar

Mario Cantalapiedra – Economista

Normalmente se asocia la idea de empresa familiar con un pequeño negocio que controlan y en el que trabajan los miembros de una misma familia. En este sentido, para encontrar una definición más o menos consensuada de lo que es una empresa familiar, debemos acudir a la que fue aprobada en 2008 por el antiguo European Group of Owner Managed and Family Enterprises (GEEF), hoy denominado European Family Businesses (EFB), y la Family Business Network (FBN), las dos principales instituciones internacionales que representan a este tipo de empresas.

Esta definición se basa en el cumplimiento de cuatros condiciones relacionadas con la propiedad accionarial, el control, el gobierno y los derechos de voto en las compañías que cotizan en los mercados bursátiles. De este modo, una empresa, independientemente de su tamaño o sector, será familiar si cumple las condiciones siguientes:

1. Propiedad accionarial

La mayoría de las acciones con derecho a voto son propiedad de la persona o personas de la familia que fundó o fundaron la compañía; o son propiedad de la persona que tiene o ha adquirido el capital social de la empresa; o son propiedad de sus esposas, padres, hijo(s) o herederos directos del hijo(s).

2. Control

La mayoría de los votos puede ser directa o indirecta.

3. Gobierno

Al menos un representante de la familia o pariente participa en la gestión o gobierno de la compañía.

4. Derechos de voto en compañías cotizadas

A las compañías cotizadas se les aplica la definición de empresa familiar si la persona que fundó o adquirió la compañía (su capital social), o sus familiares o descendientes poseen el 25% de los derechos de voto a los que da derecho el capital social. Este punto se refiere a empresas cotizadas en las que la familia no cuenta con la mayoría de los votos, algo habitual en empresas cotizadas donde el capital está muy fragmentado, pero que, a través de su participación accionarial, puede ejercer influencia decisiva.

A las cuatro condiciones anteriores objetivas y cuantificables, debe añadirse una variable cualitativa que dota a la empresa de un carácter verdaderamente familiar, como es la existencia de un deseo conjunto de fundadores y sucesores de mantener el control de la propiedad, el gobierno y la gestión de la compañía en manos de la familia a lo largo del tiempo.

En base a esta definición, se puede concluir que no solamente muchas pymes deberán considerarse como empresas familiares sino también un buen número de compañías grandes.

¿En qué sector y comunidad autónoma puedes cobrar antes tus facturas?

Mario Cantalapiedra – Economista

El “Estudio sobre la Evolución de los Plazos de Pago en España” del Observatorio de Riesgo de Crédito del IE Business School, al que ya dediqué el post anterior, también muestra los plazos medios de pago entre empresas segmentados por sectores de la actividad y por comunidades autónomas.

En lo que a análisis sectorial se refiere, la construcción vuelve a tener, un año más, la peor nota de la clase, con 103 días de plazo medio en 2014 (prácticamente el mismo dato que se tenía en 2010). Por el contrario, en el sector servicios es donde se paga antes, con 89 días de media, aunque también muy lejos de los 60 que marca la legislación. Los otros dos sectores considerados (primario e industria) superan los 90 días de plazo medio.

En lo que se refiere a los datos diferenciados según las comunidades autónomas en las que radican los domicilios sociales de las empresas pagadoras, los plazos medios de pago más cortos se dieron en 2014 en Baleares (79 días), Cantabria (80 días) y Navarra (83 días). Mientras que se pagó más tarde en Castilla-La Mancha (105 días), Andalucía (105 días) y Extremadura (100 días).

Es decir, si tu empresa está encuadrada en el sector servicios y vendes fundamentalmente a empresas domiciliadas en la mitad norte de España, tus posibilidades de cobrar antes pueden aumentar con respecto a las que tienes si perteneces al sector de la construcción y comercializas tus bienes o servicios a empresas de la mitad sur. No obstante, tanto en un lugar como en otro, te será difícil cobrar por debajo de los 60 días.

Plazos medios de pago por sectores de actividad (Datos en días)

sectores

Fuente: Observatorio de Riesgo de Crédito del IE Business School.

Plazos medios de pago por comunidades autónomas (Datos en días)

ccaaFuente: Observatorio de Riesgo de Crédito del IE Business School.

Un quinquenio perdido en la mejora de los plazos de pago en España

Mario Cantalapiedra – Economista

Esta semana se ha presentado una nueva edición del “Estudio sobre la Evolución de los Plazos de Pago en España”, elaborado por las compañías Iberinform y Crédito y Caución en el marco del Observatorio de Riesgo de Crédito del IE Business School. El Estudio está basado en los datos de 79.936 empresas privadas españolas con cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil en 2014. Por un lado, se ha recurrido a los datos de balances presentados en formatos normal y mixto (en el cual se presentan los modelos de balance y memoria normal y de cuenta de pérdidas y ganancias abreviada), que contienen la información necesaria para el cálculo de los plazos de pago. Por otro lado, se han tenido en cuenta los modelos abreviado y pymes, estimando, a través de cálculos validados por el Observatorio, valores medios imprescindibles para obtener los plazos de pago. Como novedad hay que señalar que, para la toma de datos, se ha utilizado la herramienta de inteligencia de negocio Insight View de Iberinform.

La mala noticia es la confirmación, una vez más, de que los plazos de pago entre empresas en España siguen muy alejados de los 60 días que marca la legislación contra la morosidad vigente. De este modo, el plazo medio es de 94 días, inclusive más elevado del que existía en el año de 2010, en el que se hizo una importante reforma de la legislación contra la morosidad a través de la Ley 15/2010, de 5 de julio, que, por lo que se ve, no ha tenido mucho éxito.

Si se analizan los datos por tamaño, las grandes empresas siguen siendo las que más tarde pagan, con 114 días de media. Como bien comentó Marta Nodal, de Crédito y Caución, en la presentación de los datos: “las grandes empresas, que tienen la capacidad de bajar plazos, no tienen la voluntad de hacerlo, mientras que las pequeñas, que sí tienen la voluntad, no tienen la capacidad”.

Plazos medios de pago por tamaño de empresa (Datos en días)

Plazos

Fuente: Observatorio de Riesgo de Crédito del IE Business School.