Las “fintech” son el mayor reto al que se enfrenta el sistema bancario a medio plazo

Mario Cantalapiedra – Economista

El último Informe Anual del Banco de España (BdE) correspondiente a 2017, considera que el nuevo marco competitivo derivado de las nuevas tecnologías y del avance de la desintermediación financiera es el mayor reto al que se enfrenta el sistema bancario español a medio plazo. En su opinión esta innovación financiera (fintech) supone un reto y también una oportunidad para los bancos. El BdE pronostica un aumento de la competencia en determinados segmentos y ciertos cambios en la demanda y en la forma de proveer los servicios bancarios, lo que obligará a las entidades a un proceso de anticipación y adaptación. La entidad supervisora señala que los efectos potenciales de estas nuevas tecnologías pueden ser muy importantes, a pesar de que actualmente su penetración en España sea limitada y exista incertidumbre sobre su futuro.

En cuanto a datos sobre el sector fintech en España, el BdE recoge la estadística publicada por la Asociación Española de Fintech e Insurtech (AEFI), por la que a finales de 2017 trabajaban en este sector más de 5.000 personas en más de 300 compañías (238 fintech y 63 insurtech -rama de las fintech que se dedican al mundo del seguro-).

En el caso de las plataformas de financiación alternativa, el Informe Anual basándose en encuestas de consultores privados, señala como el mayor volumen de fondos se canaliza a través de préstamos entre particulares para proyectos empresariales con 44,5 millones de euros en 2016. Efectivamente los datos en términos absolutos todavía son modestos, pero el ritmo de crecimiento de algunas de estas fórmulas de financiación es bastante elevado, como puedes ver en la tabla adjunta la cual refleja la evolución de los siguientes modelos de financiación alternativa:

 

  • Préstamos entre particulares para proyectos empresariales (P2P business lending).
  • Financiación participativa de proyectos inmobiliarios (real estate crowdfunding).
  • Financiación de facturas o pagarés (invoice trading).
  • Financiación participativa basada en regalos (reward-based crowdfunding).
  • Financiación participativa instrumentada en acciones (equity-based crowdfunding).
  • Financiación participativa basada en donaciones (donation-based crowdfunding).
  • Préstamos entre particulares para financiación de consumo (P2P consumer lending).

 

He añadido una columna a la tabla en la que reflejo si la modalidad de financiación está o no regulada por la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, la cual recuerdo que regula la actividad de las plataformas de financiación participativa en España.

 

Financiación alternativa por modelo en España 2013-2016 (millones de euros)12

Fuente: Elaboración propia a partir de BdE, Cambridge Centre for Alternative Finance (2018) y CNMV.

Menos concursos de empresas y más de personas físicas

Mario Cantalapiedra – Economista

El concurso de acreedores es un procedimiento judicial que está previsto para gestionar y administrar el patrimonio de una empresa (o también de una persona física sin actividad empresarial) insolvente, es decir, que no puede atender con regularidad sus compromisos de pago. El concurso trata de lograr que el mayor número posible de acreedores cobre, así como de asegurar la continuidad de la actividad económica de la empresa (o la recuperación de la persona física). Puede ser solicitado por el propio deudor, originando lo que se denomina concurso “voluntario”, o por alguno de sus acreedores dando lugar a un concurso “necesario”.

A este respecto, el Instituto Nacional de Estadística (INE) acaba de publicar los datos referentes a deudores concursados en el primer trimestre de 2018 en España, con información obtenida a partir de los boletines judiciales que rellenan los Juzgados de lo Mercantil, Juzgados de Primera Instancia y Juzgados de Primera Instancia e Instrucción con competencia mercantil. Destaca la cifra de 1.457 concursados durante dicho primer trimestre, de los cuales 1.066 corresponden a empresas y 391 a personas físicas sin actividad empresarial. La buena noticia es que, en tasa anual, el número total de concursos disminuye un 1,3 por ciento, sin embargo, hay un comportamiento dispar entre concursos de empresas (que disminuyen el 3,4 por ciento) y de personas físicas sin actividad empresarial (que aumentan el 5,1 por ciento).

En cuanto al tipo de concurso, el 94,1 por ciento del total (1.371) son de tipo voluntario, de tal modo que solamente en un 5,9 por ciento de los casos (86) el concurso fue solicitado por los acreedores.

En lo referente a comunidades autónomas, Cataluña concentra el mayor número de concursos con el 30,2 por ciento del total (440), seguida a bastante distancia por la Comunidad de Madrid, con un 14,6 por ciento (213).

Por último, un dato que considero interesante destacar es el que hace referencia a la antigüedad de las empresas concursadas. El mayor porcentaje se da entre aquellas que tienen de 5 a 8 años (no entre las más recientes como alguno pudiera pensar), seguidas por las empresas más recientes (hasta 4 años) y las más antiguas (20 años o más), que comparten el porcentaje del 20,5 por ciento. En el cuadro adjunto puedes ver el detalle de la clasificación por antigüedad.

Empresas concursadas por antigüedad. 1º trimestre 20181

Fuente: Elaboración propia a partir datos INE.

Un “marketplace” para que inversores en “crowdfunding” puedan acudir en busca de liquidez

Mario Cantalapiedra – Economista

Una de las mayores preocupaciones que tienen los inversores que acuden a financiar proyectos empresariales a través de plataformas de crowdfunding (crowdinvesting o crowdlending), es la de poder vender su inversión, en un momento dado, y lograr liquidez. Algo que preocupa especialmente a los que invierten en acciones o participaciones de empresas a través del crowdinvesting.

A este respecto, conviene repasar el documento sobre preguntas y respuestas dirigidas a empresas fintech publicado por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en el cual se recuerda que la Ley 5/2015 no contempla la posibilidad de que las plataformas de financiación participativa (PFP) puedan establecer sitios virtuales (marketplaces) a modo de mercado secundario, donde inversores puedan comprar y vender obligaciones, acciones, participaciones o préstamos adquiridos previamente a través de ellas. No obstante, lo que sí contempla esta Ley en su artículo 52.1 es la posibilidad de que las plataformas habiliten canales de comunicación a distancia para que usuarios, inversores y promotores puedan ponerse en contacto entre sí antes, durante o después de que se haya financiado un proyecto. En base a lo anterior y con el fin de favorecer la liquidez de la inversión, la CNMV considera que en las webs de las PFP podrán existir marketplaces, a los que los inversores acudan en búsqueda de dicha liquidez, siempre que se respeten las siguientes particularidades:

 

  • No reúnan las características de un mercado secundario.
  • Consistan únicamente en la publicación de anuncios de inversores que deseen expresar su intención de vender la inversión que realizaron en algún proyecto publicado en la plataforma.
  • En los anuncios no aparezca el precio de la oferta.
  • Se advierta expresamente que el papel de la PFP únicamente es el de facilitar la comunicación entre inversores (potenciales vendedores) y usuarios (potenciales compradores).
  • La PFP anuncie de forma destacada que el contacto entre inversores y la posible formalización de la compraventa se realizará al margen de ella y sin su intervención, y con arreglo a la normativa general que afecte a la transmisibilidad del instrumento que haya sido utilizado para la financiación (acciones, préstamos, etcétera).
  • Los posibles interesados entren en contacto directo con el oferente y lleguen a un acuerdo de forma bilateral.
  • El oferente ponga a disposición del posible comprador la información disponible del promotor o, al menos, le facilite su búsqueda.

Preguntas y respuestas dirigidas a las “fintech”

Mario Cantalapiedra – Economista

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ha publicado un documento en el que, bajo un formato de preguntas y respuestas, transmite al público en general y más concretamente a las entidades que quieren realizar actividades en el ámbito fintech, unos criterios de interpretación para la adecuada aplicación de la normativa del mercado de valores que les puede afectar.

Este documento es interesante ya que, a pesar de no tener carácter normativo, permite clarificar algunas de las dudas “legales” que se relacionan con el mundo fintech, cuya evolución es tan rápida y dispar que dificulta mucho poder seguir su rastro. En concreto, la CNMV presenta veinticuatro cuestiones encuadradas en los cinco epígrafes siguientes: preguntas generales, plataformas de financiación participativa (PFP), robo-advise, neo bancos y criptomonedas y ofertas iniciales de criptomonedas (ICO). El organismo supervisor advierte que los criterios expuestos pueden ser objeto de revisión, y en la medida que se planteen otras cuestiones que considere necesario aclarar, se irán añadiendo al documento, identificando en cada caso la fecha de actualización.

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Entre las cuestiones planteadas me gustaría destacar un par de ellas referidas a la PFP, a las que como quizás conozcas vengo dedicando una especial atención:

En primer lugar, destaca la imposibilidad de que estas plataformas designen a personas físicas o jurídicas para que actúen como agentes suyos. La CNMV interpreta que como la Ley 5/2015, que las regula, no ha previsto de forma expresa que puedan designarlos esto implica, tratándose de una actividad y un sector altamente regulado, que no pueden hacerlo.

En segundo lugar, un tema muy interesante es el de las fórmulas de financiación que pueden y no utilizar las PFP. De este modo, se recuerda que los proyectos que publiquen en sus webs, según lo regulado por la Ley 5/2015, solamente podrán instrumentarse a través de la emisión o suscripción de obligaciones, acciones, participaciones sociales u otros valores representativos de capital (crowdinvesting), o a través de préstamos (crowdlending), por lo que no podrán publicar proyectos que se instrumenten a través de otras fórmulas como las cesiones de créditos o el descuento de facturas o pagarés que, sin embargo, están funcionando en el mercado. De hecho, la CNMV reconoce que pueden existir plataformas fintech que estén operando bajo fórmulas no reguladas por la Ley 5/2015, algunas de las cuales ha incluido en una lista en la que se informa de su denominación y página web. No obstante, el supervisor reconoce que esta lista no es exhaustiva y que se basa principalmente en la búsqueda y análisis en internet y redes sociales, y que la inclusión en ella no implica pronunciamiento alguno sobre la conformidad o no con la normativa vigente de la posible actividad de las correspondientes entidades.

¿Cuál es la empresa “GAFA” que más invierte en I+D?

Mario Cantalapiedra – Economista

Con el acrónimo GAFA (Google, Apple, Facebook y Amazon) se designa a las cuatro empresas estadounidenses que actualmente dominan el mundo digital y que de una forma generalizada son consideradas como paradigmas de innovación. Pero, entre ellas, ¿sabemos cuál es la que más dinero invierte en I+D?

Para resolver esta cuestión, podemos acudir al último informe “Global Innovation 1.000”, elaborado por Strategy&, la consultora estratégica de PwC, el cual incluye un ranking mundial de las 1.000 empresas que más invirtieron en I+D en 2017. Según sus datos, Amazon fue la compañía que más inversión realizó el pasado año en esta materia, con 16.100 millones de dólares. A la empresa líder de comercio electrónico, le siguió otra de las GAFA, Alphabet (propietaria de Google), con una inversión de 13.900 millones de dólares. Sin embargo, el tercer puesto fue ocupado por una empresa no GAFA, en concreto, la fabricante de microprocesadores Intel, debiendo descender en el ranking hasta el puesto nueve para encontrar a Apple, con 10.000 millones de dólares de inversión, y más todavía, hasta el puesto 20, para localizar a la red social Facebook, que invirtió 5.900 millones de dólares. Luego Amazon es con diferencia la empresa GAFA, y también del mundo, que más invierte en I+D.

Gafa

En otro orden de cosas, entre las 10 primeras empresas del mencionado ranking mundial figuran seis empresas estadounidenses, dos suizas, una alemana y una surcoreana. Para encontrar la primera empresa española, Telefónica, tenemos que descender hasta el puesto 151. A la compañía de telecomunicaciones le acompañan otras siete empresas de nuestro país, en concreto, Amadeus (puesto 227), Iberdrola (488), Grifols (513), Acciona (530), Indra (615), Abengoa (631) y Almirall (926). La buena noticia es que hay una empresa española más que en el ranking correspondiente a 2016, desde luego, el que no se consuela es porque no quiere.

 

Ranking mundial empresas por inversión en I+D (2017)12Fuente: “2017 Global Innovation 1000”. Strategy& PwC.

¿Deben las plataformas de “crowdlending” subcontratar el análisis de riesgo?

Mario Cantalapiedra – Economista

Las plataformas de crowdlending según lo establecido por la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, pueden prestar los servicios básicos de recibir, seleccionar y publicar proyectos de financiación participativa, así como de desarrollar, establecer y explotar canales de comunicación que faciliten la contratación de la financiación entre inversores y promotores. Además, pueden prestar otros servicios auxiliares entre los que destaca el análisis de los proyectos de financiación recibidos, la determinación del nivel de riesgo que implica cada proyecto para los inversores y la determinación de cualquier otra variable que resulte útil para que los inversores tomen la decisión de inversión. A este respecto, el legislador considera que la publicación, clasificación y agrupación de tal información en términos objetivos, sin realizar recomendaciones personalizadas, no constituye asesoramiento financiero.

Puede sorprender que algo tan fundamental en un proceso de financiación como es el análisis de riesgo de los proyectos empresariales que les llegan a estas plataformas sea considerado un servicio auxiliar y no básico, pero precisamente aquí radica un interesante debate sobre cuál debe ser la actividad concreta de estos intermediarios. Precisamente en un curso que impartí hace unos días sobre financiación alternativa de empresas surgió dicho debate, en el que unos asistentes eran partidarios de que el análisis lo hiciera la propia plataforma y otros de que lo hiciera un tercero independiente.

Debe recordarse que el análisis de la solvencia de los proyectos empresariales, ya sea este interno o externo a la plataforma de crowdlending, permite establecer una calificación de riesgo (rating) que influye en el tipo de interés al que prestarán los inversores. En este sentido, si se piensa que estas plataformas son meros intermediarios, que lo que ofrecen es un marketplace para que se encuentren prestamistas y prestatarios y que el dinero nunca pasa por su balance, podría tener sentido pensar que el análisis de riesgo debería ser subcontratado a un tercero independiente para no influir de ningún modo en la decisión de inversión, respetando así su concepción más pura de intermediación.

No obstante, también se puede argumentar, y yo soy más partidario de esta segunda interpretación, que el éxito de estas plataformas pasa en gran medida porque no se disparen las tasas de de morosidad en los préstamos que intermedian, y para ello es fundamental que el análisis de riesgo sea parte de su “know how” y permanezca en su órbita interna. Imagino que si el legislador ha incluido la determinación del nivel de riesgo entre los servicios auxiliares que pueden prestar estas plataformas es que no le parece mal del todo ¿verdad?