Archivo de la categoría: Cobros y recobros

Los procesos concursales repuntan tras la caída del tercer trimestre

Los 1.564 procesos concursales del cuarto trimestre confirman que la máxima concursalidad de 2009 se alcanzó en el segundo trimestre, pero supone un incremento frente al tercer trimestre.

Fuente: CyC [Administración de Riesgos] 

Los 1.564 procesos concursales del cuarto trimestre confirman que la máxima concursalidad de 2009 se alcanzó en el segundo trimestre, pero supone un incremento frente al tercer trimestre. A lo largo del cuarto trimestre de 2009 se registraron 1.564 nuevos procesos concursales, según se desprende del seguimiento de las insolvencias judiciales en España que realiza el Área de Administración de Riesgos de Crédito y Caución, a partir de los datos publicados en el Boletín Oficial del Estado.

 

El dato confirma que la máxima concursalidad de 2009 se alcanzó en el segundo trimestre, al superarse por primera vez la barrera de los 1.700 procesos. No obstante, a la espera del indicador oficial que se publicará en febrero, los datos adelantados de la Compañía también reflejan un aumento de la concursalidad del 33% respecto al tercer trimestre de 2009, que tuvo un comportamiento excepcional al registrar la primera mejoría de este indicador trimestral en dos años.

Esta evolución de la concursalidad es un síntoma de destrucción de tejido empresarial en estadios finales de insolvencia, pero el traslado de sus efectos a lo largo de la cadena productiva se está viendo atemperado por la implementación en las empresas de sistemas de selección de riesgo y gestión del crédito al cliente más técnicos y rigurosos. En ese sentido, los niveles de morosidad soportados por el tejido empresarial, especialmente a partir del segundo trimestre, han registrado una progresiva estabilización.

En 2010, su evolución dependerá en gran medida de que se confirmen los indicios de crecimiento económico y un mayor acceso a la financiación bancaria que acompañe la reactivación de la actividad empresarial. En cualquier caso, los niveles de concursalidad trimestral, por encima del millar de procesos, siguen muy lejos de los cerca de 250 que se registraron desde la entrada en vigor de la Ley Concursal, en 2004, hasta la desestabilización de la concursalidad a partir del tercer trimestre de 2007.

En este entorno, es aconsejable que las empresas extremen la vigilancia del riesgo, analizando los riesgos comerciales asociados a cada uno de sus clientes y estableciendo límites de crédito que coincidan con precisión con los niveles de crédito que en estos momentos puede aceptar, para protegerse frente a una pérdida innecesaria y una posible situación concursal de nuestro cliente.

La experiencia de la Crédito y Caución señala que sólo el 5% de las recuperaciones de cantidad se producen a través de procesos concursales, debido a la difícil posición de los créditos impagados de empresas proveedoras de firmas en concurso.

Análisis por zonas geográficas y sectores En Cataluña, la Comunidad que concentra siempre el mayor número de procesos debido a su peso en la economía, se ha producido un aumento de la concursalidad del 37%. En Madrid, la segunda comunidad por número de procesos concursales, el crecimiento alcanza el 60%, seguida de Canarias, Asturias, Extremadura Galicia y Aragón, todas ellas cerca del 50%. El mayor crecimiento relativo se produce en La Rioja, pero el número de procesos en esta comunidad es poco significativo. Sólo Navarra [-33%] y el País Vasco [-6%] han registrado una caída de la concursalidad. Las empresas vinculadas directamente con la construcción continúan acaparando uno de cada tres concursos con sector definido. El segundo sector con mayor presencia es servicios, seguido de Maderas y muebles, Alimentación Distribución e Instalaciones. En términos de crecimiento frente al tercer trimestre, la mayor intensidad se ha registrado en Papel y Artes Gráficas [75%], Automoción [57%] y Cueros y Curtidos [44%].

Empresas de recobro de facturas impagadas

Mario Cantalapiedra – Economista

En aquellas ocasiones que observamos que las gestiones encaminadas, desde nuestra propia empresa, al cobro de la factura de un cliente moroso se hacen inútiles y no conseguimos lograr nuestro objetivo, contamos con la posibilidad de acudir al servicio de una empresa especializadas en el recobro de facturas de entre la oferta existente en el mercado.

Este tipo de compañías poseen equipos con una formación específica en la problemática del recobro, así como conocimientos del mercado y de la legislación vigente que les permite, al mismo tiempo que tratan de cobrar la deuda, cuidar la relación comercial con nuestro cliente tratando de no comprometer las posibles operaciones futuras que puedan llegar a realizarse con él (en muchas ocasiones, no sólo perseguiremos el cobro de una factura que ha quedado pendiente sino también trataremos de mantener la relación comercial con el cliente).

Con respecto a los plazos medios que pueden durar los procesos judiciales, este tipo de servicios de recobro gozan de una rapidez relativa en la solución de los créditos morosos (la vía judicial suele resultar demasiado lenta para una empresa que se ve acuciada por el impago de sus clientes). También puede contemplarse como una de las ventajas que aporta la subcontratación de una empresa de recobro, la reducción de los costes administrativos soportados a nivel interno en la gestión del impagado, desde el coste del personal involucrado en dicha gestión, al de las llamadas telefónicas, el correspondiente al envío de avisos, etcétera.

 Por regla general, las empresas de recobro suelen perciben una comisión sobre la cantidad que recuperan, de tal modo que, si no consiguen el recobro de ningún importe del crédito, no suelen suponen coste para la compañía. No obstante, acostumbran a exigir provisiones de fondos, por adelantado, a descontar de sus honorarios finales una vez que recuperan la deuda, aspecto debe quedar claramente delimitado a la hora de contratar sus servicios (de este modo, si la provisión no se considera reintegrable y se entrega a fondo perdido, debe quedar especificado en la firma del contrato).

En el caso de que la empresa de recobro no consiga recuperar la deuda, lo habitual es que nos ofrezca dos alternativas distintas; por un lado, la de iniciar acciones legales contra el cliente moroso bajo presupuesto y previa aprobación por nuestra parte; por otro, la de cerrar el expediente y olvidarse del tema. En esta segunda opción debe especificarse, de nuevo desde el momento inicial de la relación, si se realiza sin coste alguno o, por el contrario, conlleva algún tipo de gastos.

A pesar de que pudiera parecer que casi todo lo que ofrecen estas empresas es ventajoso, conviene tener cuidado a la hora de elegir una entidad de recobro concreta, puesto que no todas ellas tienen el mismo tipo de comportamiento en el desarrollo de su actividad. Debemos tener garantías de que la entidad finalmente elegida va a actuar dentro de la legalidad, y de forma ética, tanto en el proceso de reclamación de las deudas al cliente moroso como en el momento de entregarnos las cantidades cobradas.  

 

El seguro de crédito: comparar el coste de cobrar con el de no hacerlo

Mario Cantalapiedra – Economista

El seguro de crédito tiene una utilidad clara como herramienta de protección ante el impago de nuestros clientes, y es una de las opciones a valorar dentro de la gestión del riesgo de crédito en la empresa, que evidentemente cobra mayor protagonismo en épocas de vacas flacas. Conviene recordar que la regulación legal del seguro de crédito se recoge en la Ley 50/1980, de 8 de octubre, de Contrato de Seguro, concretamente en sus artículos 69 al 72. En dicha legislación se señala que “por el seguro de crédito el asegurador se obliga, dentro de los límites establecidos en la Ley y en el contrato, a indemnizar al asegurado las pérdidas finales que experimente a consecuencia de la insolvencia definitiva de sus deudores”.

Cabe preguntarse qué entiende esta Ley por insolvencia definitiva de los deudores, y la respuesta a esta pregunta la encontramos en su artículo 70, en el que se recogen los distintos supuestos que marcan dicha insolvencia, en concreto, los siguientes cuatro:

· La declaración en quiebra del deudor mediante resolución judicial firme.
· La aprobación judicial de un convenio en el que se establezca una condonación del importe.
· La ausencia de suficientes bienes para el pago tras un mandamiento de ejecución o apremio al deudor.
· El común acuerdo entre asegurado y asegurador por el que consideren que el crédito resulta incobrable.

No obstante, en ese mismo artículo, se regula como “transcurridos seis meses desde el aviso del asegurado al asegurador del impago del crédito, éste abonará a aquél el cincuenta por ciento de la cobertura pactada, con carácter provisional y a cuenta de ulterior liquidación definitiva”, aspecto clave a tener en cuenta a la hora de estudiar la alternativa del seguro de crédito.

Para fijar la cuantía de la indemnización se trabaja con un porcentaje, que debe estar establecido en el contrato que se firma entre asegurado y asegurador, de la pérdida final resultante de añadir al crédito impagado los gastos originados por las gestiones de recobro, los gastos procesales y cualesquiera otros que se pacten de forma expresa. La regulación legal del seguro de crédito define que este porcentaje no podrá incluir el beneficio del asegurado, ni ser inferior al cincuenta por ciento de la pérdida final.

En los momentos actuales de crisis el seguro de crédito, siempre que podamos acceder al mismo en función de cuáles sean nuestras circunstancias particulares, léase sector de actividad en el que compitamos, tipología de los clientes con los que trabajemos, características del producto vendido, etcétera, debe plantearse en términos de “coste de oportunidad”; es decir, más allá del gasto que representa en términos absolutos, puede suponer, en muchos casos, comparar el coste de cobrar con el de no hacerlo. Evidentemente pensar de esta forma, en términos relativos, añade una nueva dimensión al proceso de evaluación y decisión sobre la contratación de un seguro de crédito que, desde aquí, os recomiendo tener muy en cuenta.

Confirming: ¿con o sin recurso?

Mario Cantalapiedra –  Economista

Entre los mecanismos que existen para mejorar la gestión de cobro de nuestras facturas de clientes se encuentra el confirming, también llamado pago confirmado de proveedores, confirmación de pagos o factoring de proveedores, el cual, siempre que se articule del modo que veremos a continuación, puede llegar a resultar muy interesante en épocas donde la falta de confianza en el buen fin de las operaciones preside las relaciones cliente-proveedor.

Me explico; en primer lugar, debemos recordar que en esta operación una entidad de crédito actúa como gestor en los pagos aplazados de un cliente a sus proveedores, pudiendo además, a elección de estos últimos, anticiparles el importe de las facturas pendientes de cobro tras deducirles intereses y comisiones. Por tanto, contempla las figuras del cliente o emisor del confirming, el cual busca fundamentalmente simplificar y optimizar la gestión de sus pagos, del gestor del pago de las facturas (la entidad de crédito) y del proveedor o beneficiario del confirming. Habitualmente el emisor suele ser una empresa de tipo grande o mediano con un volumen importante de pagos, de carácter periódico, y destinados a un amplio número de proveedores. Por su parte, para la empresa proveedora que recibe la oferta de financiación supone un indicio de la buena consideración del cliente por parte de la entidad bancaria, al haber obtenido de ella la línea de confirming correspondiente. El proveedor puede solicitar el anticipo del importe pendiente de cobro a la entidad bancaria, o esperar al vencimiento para recibir el abono correspondiente, debiendo tenerse muy presente que si se opta por esta segunda opción, la entidad bancaria no se encuentra comprometida a transferir los fondos correspondientes a la factura si en la cuenta del cliente correspondiente no existe saldo suficiente.

Normalmente la opción de financiación se instrumenta a través de la firma de un contrato-respuesta que supone una cesión de crédito a favor del banco. En dicho contrato deben aparecer especificadas las condiciones relativas a la operación, entre ellas el tipo de interés aplicado y su forma de revisión, la comisión bancaria a aplicar, el período limite para solicitar el anticipo y la operativa a seguir para anticipar el cobro (correo, fax, etcétera).

Además, debe clarificar si la operación se considera “con recurso” o “sin recurso” al financiado, y aquí radica la cuestión fundamental que apuntábamos al inicio del post. Aunque tradicionalmente la operación se articulaba en la fórmula “sin recurso” (lo cual significaba, ni más ni menos, que el proveedor que optaba por anticipar el importe podía dar de baja la deuda de su partida de clientes obteniendo seguridad en el cobro y además sin consumir su propio riesgo bancario), el deterioro de la confianza entre empresas y entidades financieras está haciendo que estas últimas ofrezcan la operación en la modalidad con recurso, por la que, llegado el vencimiento, si el cliente no atienda el importe, éste será cargado en la cuenta del proveedor que lo anticipó, es decir, se elimina la seguridad en el cobro y se hace que la operación se asemeje a otras fórmulas financieras menos seguras como el descuento comercial. Por tanto, es una operación muy interesante en estos momentos para el proveedor siempre que se ofrezca en la modalidad “sin recurso”, y se opte por anticipar el importe (no se espere a vencimiento), como me dijeron el otro día en una conferencia en Sevilla, entonces la operación es “jabugo, jabugo”; si es confirming “con recurso” ya sabemos el riesgo que se corre, por lo que a leer la letra pequeña de los contratos toca.

 

El RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas) y su función en la gestión de riesgos

Mario Cantalapiedra – Economista

El RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas) es un fichero de incumplimiento de obligaciones dinerarias de titularidad privada constituido por información relativa a impagos efectuados por personas jurídicas.

Aunque antaño el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) recogía también datos de personas físicas, hoy en día ya no lo hace,  al ser declarado ilegal por Resolución del Tribunal de Defensa de la Competencia de 8 de febrero de 2005. En este sentido, el RAI siempre ha estado envuelto en polémica sobre su legalidad, inclusive para el caso de personas jurídicas, de ahí que exista quien piense que tarde o temprano llegará a desaparecer, pero mientras ello se decide, debemos tener en cuenta que hoy por hoy nuestra empresa puede aparecer en él si impaga un efecto comercial aceptado.

El Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) surge a raíz del interés de las entidades financieras en controlar las devoluciones de efectos comerciales y dotar de mayor seguridad su descuento, y para ello viene a recoger los impagos de cuantía igual o superior a trescientos euros producidos en documentos en los que conste la firma del deudor reconociendo la deuda, es decir, documentos que estén “aceptados”. Estos documentos pueden ser letras de cambio, pagarés cambiarios, cheques de cuenta corriente y pagarés de cuenta corriente, que sean de uso en masa en el sistema bancario y tengan fuerza ejecutiva. También se incluyen los recibos que suplen a las letras de cambio en los que conste la aceptación del deudor con su firma, aunque no cuenten con fuerza ejecutiva.

El RAI recoge para una persona jurídica el número total de efectos impagados, el importe total de los mismos y la fecha de la última incidencia registrada, siendo el plazo actual de permanencia de la información de treinta meses, con lo cual comprobamos que el rastro del impago permanece bastante tiempo después de que éste se produce. La consulta al RAI puede dar resultado positivo (la empresa consultada tiene impagados sin subsanar en los últimos treinta meses), negativo (la empresa no tiene impagados en el período) o cero (la empresa ha tenido impagados en el período que han sido subsanados). A continuación podemos ver un ejemplo de cómo se muestra la información en una consulta con resultado positivo al fichero RAI:

Los datos que aparcen en el Registro de Aceptaciones Impagadas son aportados por las entidades de depósito, en concreto por bancos, cajas de ahorro, cajas rurales y cooperativas de crédito. Por tanto, estamos ante un fichero de titularidad y financiación privadas que, a pesar de que nació con la idea de ser de uso exclusivo para las entidades adscritas al mismo, ahora puede ser consultado en Internet, previo pago, por acreedores que tengan un crédito concedido o solicitado por una persona jurídica o por empresas cuya actividad consista en proporcionar informes de solvencia, siendo, por tanto, una herramienta accesible en la gestión de riesgos de clientes.

Históricamente los informes del RAI han sido utilizados por las entidades de crédito al estudiar el riesgo de un cliente como paso previo a la concesión de un crédito. Desde la perspectiva de la entidad bancaria, la aparición continua en el Registro de Aceptaciones Impagadas (RAI) de una compañía en calidad de deudora indica que tiene o ha tenido problemas de liquidez. En este sentido, el responsable de una compañía debe aclarar y justificar ante el banco los apuntes en el RAI en su contra, detallando sus causas y acreditando su pago posterior o resolución. Hay que tener en cuenta que, en muchas ocasiones, las apariciones en el RAI pueden deberse, por ejemplo, a desavenencias comerciales entre empresas y no sólo a problemas de liquidez (por ejemplo, y aunque ello nunca sea aconsejable, se puede producir la devolución de una letra a un proveedor que no ha cumplido sus obligaciones de suministro pactadas en la venta y no atiende a solucionar el conflicto de buena manera).

 

Iberinform colabora en SpeedNetworker, un evento de business networking

Iberinform colabora en SpeedNetworker, un evento de business networking

Iberinform colabora con SpeedNetworker, un evento dedicado al business networking estructurado dirigidos a directivos de empresas.

Fuente: SpeedNetworker e Iberinform / Fecha: 15/09/2009

¿Cómo crear contactos profesionales cualificados que reactivan el negocio?

Iberinform colabora con SpeedNetworker, un evento dedicado al business networking estructurado dirigidos a directivos de empresas. www.speednetworker.es

SpeedNetworker proporciona una plataforma de intercambio con la intención de ayudar a facilitar contactos profesionales cualificados. En los eventos anteriores han participado más de 100 personas de una gran variedad de sectores y negocios, y el feedback sobre su experiencia ha sido muy positivo.

La III edición de SpeedNetworker tendrá lugar el martes 29 de Septiembre en el Hotel Husa Princesa de Madrid.

Para participar en el evento es imprescindible registrarse online hasta el 26 de septiembre. Para más información y registro: www.speednetworker.es

El 10,6% de las empresas españolas cesó su actividad en 2008

El 10,6% de las empresas españolas cesó totalmente su actividad en 2008, según el último Directorio Central de Empresas elaborado anualmente por el Instituto Nacional de Estadística [INE].

Fuente: INE / Dirce / Fecha: 02/09/2009

 A lo largo de 2008, se produjo el cese total de actividad de 398.229 empresas españolas, según el Directorio Central de Empresas [DIRCE] elaborado anualmente por el Instituto Nacional de Estadística [INE]. Tras la destrucción de este tejido empresarial, el número total de empresas activas en España al cierre del ejercicio se situó en 3.754.059, de las que 334.072 se encontraban en su primer año de actividad.

El número total de empresas activas ha disminuido un 1,9% durante el 2008. El número de empresas permanece prácticamente estable en el sector Servicios [0,4%], mientras que el resto de sectores experiementa un retroceso significativo. El sector Construcción disminución un 11,8%. En Comercio, el retroceso es del 1,5% y en Industria del 0,8% respecto al año anterior.

El sector Servicios [empresas dedicadas a hostelería, transporte y comunicaciones, actividades inmobiliarias y de alquiler, servicios empresariales, actividades educativas, sanitarias y de asistencia social], mantiene un enorme peso en la estructura de la población de empresas, representa el 54,8% del total, [frente al 53,6%, del año anterior]. El peso del Comercio [venta al por mayor, al por menor e intermediarios del comercio] crece 24,8% del total, frente al 24,6% del año pasado. Las empresas con actividades de construcción representan el 13,2% del conjunto, [14,6% del año pasado], las industriales suponen el 7,3%, manteniendo el peso respecto al año anterior.

 

El 52,7% de las empresas españolas no tienen asalariados

Las empresas españolas se siguen caracterizando por su reducida dimensión. El 52,7% no emplea a ningún asalariado y otro 27,4% tiene entre uno y dos empleados. Es decir, ocho de cada 10 empresas tienen dos o menos asalariados.

Iberinform se adhiere a Confianza Online

Confianza Online es un sello de confianza que permite que sus compras y actividad en Internet estén garantizadas, Iberinform, la compañía especializada en información comercial, financiera, de riesgo y bases de datos de marketing del Grupo Crédito y Caución y miembro de AECEM-FECEMD se adhiere al sello de Confianza Online por el que garantiza la seguridad de las transacciones de su plataforma de información y bases de datos.

Iberinform y confianza Online

Confianza Online es un sello de confianza que permite que sus compras y actividad en Internet estén garantizadas, Iberinform, la compañía especializada en información comercial, financiera, de riesgo y bases de datos de marketing del Grupo Crédito y Caución y miembro de AECEM-FECEMD se adhiere al sello de Confianza Online por el que garantiza la seguridad de las transacciones de su plataforma de información y bases de datos.

Más datos sobre Confianza Online

CONFIANZA ONLINE es un sistema de autorregulación que nace con vocación de proyecto integral y con el objetivo de aunar las voluntades del mayor número de instancias profesionales dedicadas a la realización, fomento y defensa del desarrollo de la publicidad y el comercio en los nuevos medios.

Abarca tanto las comunicaciones comerciales como los aspectos contractuales derivados de las transacciones comerciales que las empresas realicen con los consumidores a través de Internet y otros medios electrónicos e interactivos.

La protección de datos personales también queda comprendida en el ámbito de regulación material del Código y del sistema de autorregulación de CONFIANZA ONLINE, por ser ésta un área que requiere de una adecuada salvaguarda en el desarrollo tanto de actividades publicitarias como de transacciones contractuales con los consumidores.

Por otro lado, también centra su atención en la protección de menores y adolescentes, así como en aspectos de accesibilidad, usabilidad y seguridad.

Comunicación Comercial
Comercio / transacciones económicas con consumidores y seguridad
Protección de menores
Accesibilidad, usabilidad y fiabilidad
Privacidad y protección de datos
¿CÓMO FUNCIONA?

El sistema de CONFIANZA ONLINE está basado en cuatro pilares:

1°) Un conjunto de normas deontológicas recogidas en el “Código Ético de Confianza Online”.

2°) Un mecanismo de aplicación de esas reglas que se encarga de resolver las controversias y reclamaciones que se presenten. Este sistema se basa en la actividad de dos órganos: el Jurado de Autocontrol de la Publicidad, para todas las cuestiones relacionadas con las comunicaciones comerciales, privacidad, protección de datos y protección del menor, y la Junta Arbitral Nacional de Consumo, para las cuestiones de carácter contractual con los consumidores que se puedan suscitar, previo intento de mediación por parte de AECEM.

El Jurado de la Publicidad de AUTOCONTROL lleva en funcionamiento desde 1996, y el 25% de sus miembros. son nombrados de común acuerdo con el Instituto Nacional de Consumo en virtud del Convenio suscrito en enero de 1999 entre dicho organismo y AUTOCONTROL. El Jurado de la Publicidad, compuesto por expertos independientes de reconocido prestigio académico y profesional en los ámbitos del Derecho, la economía y las comunicaciones comerciales, actúa de acuerdo con lo dispuesto en su Reglamento para la resolución extrajudicial de controversias. Hasta la fecha ha resuelto cerca de 1600 reclamaciones en materia publicitaria.

La Junta Arbitral Nacional de Consumo, dependiente del Instituto Nacional del Consumo, en funcionamiento a raíz de la promulgación del Real Decreto 636/1993, por el que se regula el Sistema Arbitral de Consumo, encomienda a un Colegio Arbitral la resolución de las controversias, con el sometimiento voluntario de las dos partes en conflicto, y sus pronunciamientos tienen la eficacia de un laudo arbitral. La Junta Arbitral Nacional de Consumo se encargará de la resolución de las eventuales controversias que se presenten a la luz de este Código en relación con aspectos contractuales del comercio electrónico con consumidores, si el intento precio de mediación de AECEM no hubiera surtido efecto en un plazo de siete días desde la recepción por AECEM, de la reclamación presentada.

Tanto el Jurado de la Publicidad de AUTOCONTROL como la Junta Arbitral Nacional de Consumo, que forman parte de la Red EJE de la Comisión Europea, se rigen en su actuación por los principios de independencia, transparencia, contradicción, eficacia, legalidad, libertad de elección y derecho de representación por parte del consumidor, establecidos en la Recomendación 98/257/CE de la Comisión Europea.

3°) Una Secretaría – Conde de Peñalver 52, 1º D – 28006 Madrid – Tel.: 91 309 13 47; Fax: 91 402 98 24; E-mail: secretaria@confianzaonline.es que se encargará de los aspectos de tramitación y procedimientos así como de la gestión cotidiana del sistema de autorregulación y del Sello de Confianza, y a la que se dirigirán las reclamaciones presentadas por pretendidas infracciones de las normas de este Código.

4°) Y un Sello de Confianza que permita identificar a las empresas y compañías adheridas a este sistema de autorregulación.

Iberinform en al IV Foro Gestión de Cobros y Prevención de Morosidad

Iberinform invita a sus clientes al IV Foro Gestión de Cobros y Prevención de Morosidad el 17 de febrero en Madrid

Date de alta gratis, obten 1 informe de empresa gratuito y solicita tu invitación en www.iberinform.es

En este Foro se conocerán las claves para minimizar el riesgo comercial con clientes y prevenir la morosidad. Iberinform, como patrocinador del mismo, participará con una ponencia para analizar las herramientas que minimizan el riesgo de impago, así como un stand en la zona de exposición.

FICHA TÉCNICA VALENCIA
IV Foro Profesional de Gestión de Cobros y Prevención de la Morosidad
25 de febrero en Valencia
Hotel Melia Valencia Palace. Paseo de Alameda, 32

FICHA TÉCNICA MADRID
IV Foro Profesional de Gestión de Cobros y Prevención de la Morosidad
17 de febrero en Madrid
Palacio Municipal de Congresos de Madrid. Campo de las Naciones

Informes comerciales de empresas, el riesgo de impago y morosidad se minimiza

Ignacio JiménezIberinform  

Los informes comerciales ayudan a minimizar el riesgo de impago y morosidad inherente a cualquier operación comercial.  

La situación económica actual ha incrementado la incertidumbre a la hora de tomar decisiones sobre operaciones comerciales, en este escenario, los informes comerciales son una herramienta que recobra importancia al facilitar información a las empresas sobre la situación actual y la evolución de otros agentes económicos con los que hacen negocios.  

Los servicios de las empresas de información comercial ayudan a las empresas a:

  • Localizar a cualquier empresa o autónomo
  • Identificar clientes potenciales y solventes
  • Mejorar el conocimiento de sus clientes habituales
  • Seguir la evolución de cualquier empresa en tiempo real
  • Gestionar sus decisiones de crédito y plazos de pago a clientes

Otra posible aplicación de los informese sería para usos de particulares:  

  • Un informe de una empresa de la que ha recibido una oferta de trabajo atractiva pero, ¿cual es su situación real?
  • Un informe de una empresa, que presenta un presupuesto para realizar una reforma o contruir una vivienda…

El bajo coste de esta información y el valor que aporta, hace que este tipo de informes acabarán siendo de uso generalizado, depende del objetivo que tenga el usuario para tomar una decisión en sus negocios, en su vida diaria…  

Los informes comerciales de empresa incluyen:  

  • Datos de identificación de la empresa
  • Valoración dinámica de la empresa
  • Principales datos económicos
  • Incidencias de pago: Incidencias judiciales, concursales y reclamaciones de organismos públicos
  • Acceso al fichero RAI (Registro de Aceptaciones Impagadas)
  • Datos de los administradores y sus vinculaciones con otras sociedades
  • Balances y cuentas anuales de la empresa
  • Memoria  

Los informes investigados incluyen:  

Ejemplo de informe comercial Iberinform

Otra información relacionada:

Leer artículos anteriores: Pág. Anterior 1 2 3 ... 9 10 11 12 13 Pág. Siguiente