A profesionales de las áreas financieras de empresa privada y sector público especialmente: Organizaciones intensivas en recursos destinados a tareas administrativas, con un bajo grado de automatización y con dificultades para obtener información adecuada para la gestión y la toma de decisiones. Organizaciones con dificultades para gestionar sus posiciones de tesorería en el corto y medio plazo y con riesgos comerciales importantes. Organizaciones con exposición a riesgos financieros de tipos de interés y tipos de cambio.