Mario Cantalapiedra – Economista

Los datos que aporta el Décimo Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España, elaborado por Crédito y Caución e Iberinform, muestran que el 26 por ciento de las empresas españolas han sufrido algún impago significativo en los últimos 12 meses, confirmándose la mejora progresiva de este dato desde 2012, cuando el porcentaje era nada menos que del 66 por ciento. Va mejorando sí, aunque sigue haciéndolo demasiado lentamente para darnos por satisfechos.

1

La morosidad supone consecuencias negativas de forma general para el 64 por ciento de las empresas encuestadas, siendo hasta un 10 por ciento de ellas las que declaran que el retraso en el cobro pone en riesgo su propia continuidad en el mercado. Hay que pensar que solamente un 39 por ciento de las empresas declaran cobrar por debajo de los 60 días que marca la Ley.

2

3

Al igual que en el estudio anterior, hasta un 83 por ciento de las empresas tienen que aceptar plazos superiores a los deseados. No obstante, existe una diferencia importante al analizar de quién hay que aceptarlo en concreto, ya que desciende de forma considerable (del 50 hasta el 12 por ciento) el porcentaje de empresas que declaran soportarlo de las administraciones públicas. En cambio, hasta un 53 por ciento de las empresas tienen que seguir aceptando plazos de pago superiores a los deseados de sus clientes gran empresa, donde parece concentrarse ahora el problema de la morosidad en España.

4