Análisis del recorte de la financiación de Enisa para 2016

Mario Cantalapiedra – Economista

El 29 de abril de 2016 el Consejo de Ministros español aprobó un acuerdo de no disponibilidad de créditos en los Presupuestos Generales del Estado de 2016 por importe de 2.000 millones de euros, con el objetivo de reducir el déficit público, que debía ser asumido entre todos los Departamentos ministeriales.

En este sentido, el pasado viernes se hizo público cómo afecta este recorte general a la Empresa Nacional de Innovación (Enisa), dependiente del Ministerio de Industria, Energía y Turismo, la cual juega un papel muy importante en la financiación de proyectos innovadores y viables impulsados por pymes y emprendedores a través de la concesión de préstamos participativos. Estos instrumentos de financiación, a medio camino entre el capital riesgo y el préstamo bancario a largo plazo, proporcionan recursos financieros a las empresas sin interferir en su gestión, caracterizándose por la participación de la entidad prestamista en los beneficios de la empresa financiada a través de un interés variable, además del cobro de un interés fijo. Tienen la ventaja de considerarse deuda subordinada, es decir, su exigibilidad queda por detrás de todos los acreedores comunes por cualquier otro crédito u obligación de la empresa, lo que permite a esta mantener su capacidad de endeudamiento. Pues bien, el anuncio del recorte efectuado por el Consejo de Ministros del 1 de julio, ha causado revuelo en los distintos foros de emprendedores, tan necesitados de buenas noticias, por lo que conviene puntualizar lo que pasados unos días sabemos del mismo:

  • La dotación presupuestaria para financiar proyectos en 2016 de Enisa se ha visto reducida en un 27 por ciento (inicialmente era de 113 millones de euros).
  • El recorte fundamental se ha producido en la línea de préstamos participativos a proyectos promovidos por empresas de base tecnológica, la conocida como línea EBT, que se fija ahora en un importe máximo de 1,7 millones de euros, lo que supone reducir en 18,6 millones de euros, su cuantía inicial.
  • Desde Enisa se quiere tranquilizar a los emprendedores, subrayando como siguen contando con 82,6 millones de euros para financiar proyectos innovadores y viables impulsados por pymes y emprendedores, incluidas startups y empresas de base tecnológica, así como cualquier otro sector de actividad (con ciertas excepciones en el inmobiliario y el financiero). Se trata de no dejar atrás a las compañías de base tecnológica, haciéndolas encajar en otras líneas de financiación donde por su amplitud tienen cabida.

Préstamos formalizados por Enisa en 2015enisaFuente: Empresa Nacional de Innovación (Enisa).

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