Mario Cantalapiedra – Economista

El número de tarjetas de pago (de crédito o débito) en circulación está creciendo según los datos de la Memoria Anual sobre la Vigilancia de los Sistemas de Pago 2016, que acaba de publicar el Banco de España (BdE).

Las tarjetas de pago permiten pagar la adquisición de bienes o servicios o retirar efectivo, pudiendo ser de crédito, cuando una entidad financiera concede a sus clientes un límite mensual de crédito del que pueden disponer a través de la propia tarjeta, o de débito, cuando la entidad financiera permite disponer del saldo de una cuenta corriente o de ahorro y realizar operaciones sin necesidad de emplear efectivo, aunque sin conceder crédito. A finales de 2016, las tarjetas emitidas en España ascendían a 74,51 millones, de las cuales 48,75 millones eran de crédito y 25,76 millones de débito. Resulta curioso comprobar como en nuestro país existen más tarjetas de crédito en circulación (48,75 millones) que población (46,5 millones de personas, según los datos del Instituto Nacional de Estadística referidos a igual fecha). Además las tarjetas de crédito están creciendo en términos relativos a mayor ritmo (8,8 por ciento) que las de débito (2,7 por ciento), lo cual puede ser un indicio de recuperación económica.

Como puedes ver en la tabla adjunta, también existe crecimiento en el número de operaciones realizadas con tarjetas de pago, en el importe total de dichas operaciones, en el número de cajeros existentes y en el de terminales de punto de venta (TPV).

Evolución Tarjetas de pago en España 2015-20162Fuente: Elaboración propia a partir de datos del BdE.

En cuanto a los datos de fraude, el BdE señala que en 2016 se registraron 888.000 operaciones fraudulentas con tarjetas emitidas en España, por importe de alrededor de 56 millones de euros, cifras también superiores a las de 2015. Especialmente destaca el crecimiento interanual del número de operaciones fraudulentas, superior al 29 por ciento. Del total de operaciones fraudulentas, el 69 por ciento corresponden a la operativa a distancia (internet, llamadas telefónicas, correo electrónico), el 28 por ciento a operativa en comercio físico y únicamente un 3 por ciento responde a operativa en cajeros. Recordar que la Ley 16/2009, de servicios de pago, limita actualmente a 150 euros la responsabilidad por las pérdidas provocadas por operaciones no autorizadas por el uso de tarjetas extraviadas o sustraídas, siempre que el titular no actúe fraudulentamente o con negligencia.