Cómo calcular el lote óptimo de compra de materias primas

Mario Cantalapiedra – Economista

Entre las técnicas que pueden facilitar la gestión financiera de los almacenes existe el denominado Modelo de Wilson, el cual permite calcular el lote óptimo de pedido en unidades físicas a partir del volumen de materias primas que se prevé consumir en un período, los costes fijos de procesar los pedidos y el coste de almacenar las materias primas. Es un modelo útil siempre que en la actividad de la empresa se cumplan una serie de hipótesis.

  • El consumo de materias primas es conocido y regular a lo largo del tiempo, es decir, no se producen variaciones estacionales ni cíclicas.
  • Los costes de procesar un pedido son fijos e independientes del volumen comprado.
  • El coste de almacenamiento de las materias primas, en el que se deberán incluir los gastos financieros correspondientes, se expresa como un porcentaje de la inversión media mantenida en almacén dentro del período considerado.
  • Tanto el consumo previsto como el coste de almacenamiento deberán referirse al mismo período de tiempo.
  • No se tienen en cuenta los costes de las posibles rupturas de almacén, ni la existencia de un almacén de seguridad.

Bajo estas premisas, el modelo plantea la siguiente ecuación para expresar el coste total del almacén:

Tipo Interes de demora

donde:

CT: Coste total del almacén de materias primas.
K: Costes fijos de procesar un pedido
C: Consumo de materias primas previsto en el período expresado en unidades físicas.
Q: Lote óptimo de compra expresado en unidades físicas.
m: coste variable unitario de almacén (incluyendo los costes financieros), expresado en tanto por uno de la inversión media.
p: valor monetario de una unidad de materia prima.

De este modo, el lote óptimo de compra Q se obtiene a partir de la minimización de la expresión anterior, derivándola respecto al valor de Q:

Tipo Interes de demora 

Si por ejemplo, se estima el consumo anual de materias primas en una empresa en 6.000 unidades físicas, el valor unitario de cada una de ellas en 3 euros, los costes fijos por pedido en 250 euros, y el coste de almacenamiento en un 25 por ciento anual de la inversión media,  aplicando la fórmula propuesta se tendría:

Tipo Interes de demora 

Lo cual significa, si suponemos que no hay existencias iniciales de materias primas en almacén, realizar tres pedidos al año de 2.000 unidades cada uno para cumplir con el objetivo de 6.000 unidades de un modo óptimo.

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