Mario Cantalapiedra – Economista

La productividad es un concepto fundamental en el mundo de la empresa, ya que trata de medir la relación entre la producción alcanzada en un período de tiempo y la cantidad de factores que se han consumido para alcanzarla. Realmente la productividad  se trata de un concepto técnico que debería medirse en unidades físicas, aunque la diferencia entre las unidades de referencia de producción alcanzada y factores empleados lleva a que el cálculo se homogenice a través de la medición en unidades monetarias.

Puede calcularse una productividad global que tenga en cuenta todos los factores utilizados o productividades parciales que se refieran solamente a un factor, por ejemplo, al trabajo. En concreto, si se desea conocer la productividad de los trabajadores, a partir de los datos proporcionados por la cuenta de pérdidas y ganancias, puede compararse el resultado obtenido en el desarrollo de la actividad (resultado de explotación), con los gastos de personal:

Productividad de los trabajadores: Resultado de explotación / Gastos de personal

En el numerador de este ratio de productividad de los trabajadores se expresa la diferencia entre todos los ingresos derivados de la actividad de la empresa y todos los gastos necesarios para obtenerlos, mientras que la cifra del denominador coincidirá con el total que arroje el subgrupo 64 “Gastos de personal” del Plan General de Contabilidad, el cual incluye los cuatro elementos siguientes:

  • Sueldos y salarios: Remuneraciones, fijas y eventuales, al personal de la empresa.
  • Indemnizaciones: Cantidades que se entregan al personal de la empresa para resarcirle de un daño o perjuicio, por ejemplo, las indemnizaciones por despido o las jubilaciones anticipadas.
  • Seguridad social a cargo de la empresa: Cuotas de la empresa a favor de los organismos de la Seguridad Social por las diversas prestaciones que estos realizan.
  • Otros gastos sociales: Gastos de naturaleza social realizados en cumplimiento de una disposición legal o voluntariamente por la empresa. Por ejemplo, las subvenciones a economatos y comedores o las primas por contratos de seguros sobre la vida, accidentes o enfermedad de los trabajadores.

Cuanto mayor sea el ratio de productividad así calculado, que se mide en veces, mayor rendimiento se estará obteniendo del factor trabajo en la compañía. Evidentemente el ratio se podrá mejorar aumentando el resultado de explotación al mismo tiempo que se mantienen invariados los gastos de personal, o alcanzado el mismo resultado con menos costes laborales.