Cuatro comisiones a la hora de participar en fondos de inversión

Mario Cantalapiedra – Economista

Los fondos de inversión agrupan las aportaciones de sus partícipes con el fin de constituir un patrimonio lo suficientemente grande para invertir en mejores condiciones que si se hace de forma aislada. En ellos una sociedad gestora se encarga de invertir las aportaciones de los partícipes en diferentes activos e instrumentos financieros, cuya evolución determina los resultados del fondo, mientras que una entidad depositaria es la encargada de custodiarlos y vigilar la actuación de la gestora. Con la rentabilidad tan baja que están ofreciendo los depósitos bancarios en la actualidad, los fondos están cobrando protagonismo para canalizar las inversiones de particulares y empresas, por lo que parece conveniente repasar las comisiones que te pueden cobrar si participas en ellos:

1. Comisión de suscripción

La puede cobrar la sociedad gestora de modo individual a cada partícipe en el momento de invertir en el fondo, calculándose como un porcentaje del dinero que se invierte. En caso de que esté prevista, se pagará cada vez que se adquieran participaciones del fondo, estando limitada legalmente a un máximo del 5 por ciento del valor liquidativo de las participaciones suscritas.

2. Comisión de gestión

La cobra diariamente la sociedad gestora al fondo como remuneración de sus servicios y, a diferencia de la comisión anterior, es implícita, o lo que es lo mismo, se deduce directamente del valor liquidativo. Se puede establecer en función del patrimonio del fondo, de sus resultados o de ambas variables con los siguientes límites máximos:

  • Si se calcula únicamente sobre el patrimonio, el 2,25 por ciento de este.
  • Si se calcula únicamente sobre los resultados, el 18 por ciento de estos.
  • Si se utilizan ambas variables, el 1,35 por ciento del patrimonio y el 9 por ciento de los resultados.

3. Comisión de depósito

La cobra la entidad depositaria al fondo por su labor, es decir, por la administración y custodia de los valores que componen la cartera de inversión. Se devenga diariamente y al igual que la comisión de gestión, es implícita, por lo que se deduce directamente del valor liquidativo. Legalmente no puede superar el 2 por mil anual del patrimonio.

4. Comisión de reembolso

La puede cobrar la gestora individualmente a cada partícipe en el momento en el que este deshaga la inversión, por tanto, es una comisión explícita. Se calcula en función del capital reembolsado, estando también limitada legalmente al 5 por ciento del valor liquidativo.

Además de las comisiones anteriores, el fondo tiene otros gastos, por ejemplo, de auditoría, que repercuten en su rentabilidad final. En el folleto informativo del fondo deben aparecer los gastos totales que soporta expresados como un porcentaje sobre su patrimonio medio, dato que conviene consultar antes de plantearse la inversión.

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