Mario Cantalapiedra – Economista

Tanto el factoring como el confirming son servicios especializados que giran en torno al crédito comercial que surge con el pago aplazado de un cliente a sus proveedores. No obstante, y a pesar de compartir un mismo origen se articulan de forma diferente en la práctica. Por un lado, el factoring es un servicio por el que una empresa (que ocupa la posición de proveedor en la relación comercial) cede las facturas de sus clientes a una compañía especializada para que se ocupe de su gestión de cobro, con la opción de contratar otros servicios de carácter financiero, administrativo y comercial, entre los que se encuentra el pago anticipado de las facturas. Por su parte, el confirming es un servicio por el que una entidad de crédito actúa como gestor en los pagos aplazados de una empresa (que en este caso ocupa la posición de cliente en la relación comercial) a sus proveedores, en el que además puede ofrecerse financiación tanto al cliente como a los proveedores. Podemos encontrar diferencias entre ellos en los siguiente ámbitos:

1. Tipo de servicio

El factoring es un servicio de cobro de facturas, mientras que el confirming ofrece un servicio de pago de facturas.

2. Análisis de la solvencia

Las compañías de factoring antes de aprobar la operación analizan con detalle la solvencia de los clientes de la empresa solicitante, mientras que las de confirming ofrecen el servicio a empresas de cierta dimensión, solventes y con un volumen importante de pagos periódicos destinados a muchos proveedores, analizando, por tanto, la solvencia de la empresa solicitante, no de sus proveedores.

3. Financiación

En el factoring únicamente se financia a la empresa que cede sus facturas de clientes, es decir, al proveedor, mientras que en el confirming se puede financiar tanto a dicho proveedor, lo más habitual, como a la empresa que ocupa la posición de cliente en la relación comercial, la cual puede realizar el pago en una fecha posterior al vencimiento abonando el interés que se pacte.

4. Poder de negociación

Siempre que se firmen bajo la modalidad “sin recurso”, en la que es la entidad financiera la que asume el riesgo de impago, el factoring permitirá tener cierta flexibilidad con los plazos que se puedan pactar con los clientes, al tener seguridad en el cobro de sus facturas, mientras que el confirming permitirá tener una mayor capacidad de negociación frente a los proveedores al asegurarles el pago.