El contexto al que se enfrenta el exportador español

Mario Cantalapiedra – Economista

En un momento en el que la demanda interna se encuentra deprimida, sin que tengamos muy claro cuanto tiempo más seguirá así, muchas empresas españolas ven la solución a sus problemas en el mercado exterior, en la exportación de sus bienes y servicios.

No obstante, la empresa que se plantea exportar ha de enfrentarse a una serie de inconvenientes que tradicionalmente han caracterizado la débil implantación internacional del tejido empresarial español, los cuales ya fueron reseñados en la II Cumbre de Internacionalización, organizada por el Club de Exportadores e Inversores Españoles, la Asociación de Marcas Renombradas Españolas y la Asociación Española de Directivos en mayo del año pasado. En concreto, se observan los nueve problemas siguientes, que considero interesante repasar:

  1. Insuficiente número de empresas con vocación internacional permanente.
  2. Alta concentración de la exportación en un reducido número de empresas y un bajo tamaño promedio de la cifra exportadora.
  3. Baja propensión de las empresas al negocio internacional, aunque aquí existen importantes diferencias entre las empresas más grandes, las que componen el IBEX35 claramente orientadas a la exportación y el resto de empresas.
  4. Insuficiente base tecnológica, con un peso relativamente alto de las exportaciones de semimanufacturas y productos energéticos y químicos.
  5. Insuficiente presencia global, con concentración elevada del negocio en determinadas áreas (UE y Latinoamérica) y ausencia en mercados clave o de alta tasa de crecimiento (EEUU, Asia-Pacífico, Este de Europa).
  6. Oferta turística frágil, dependiente de unos precios bajos y de un concentrado núcleo de operadores extranjeros.
  7. Grado relativamente bajo de integración de activos intangibles en la oferta de bienes y servicios tales como la innovación, el diseño, los sistemas de información y las marcas.
  8. Imagen país que, con excepciones no aporta un valor significativo a los sectores, empresas y marcas españoles, por lo que no existe un incentivo para la vinculación de su imagen con la del país.
  9. Sistema oficial de apoyo complejo por el número de agentes que intervienen, que necesita mejoras en su eficiencia, innovación y estrategia.

Luego la empresa española que desee iniciar el camino de la exportación ha de tener muy presente la influencia del entorno que acabo de describir, a buen seguro sería más fácil emprender la aventura en un país donde la cultura exportadora estuviera más arraigada. Puesto que muchos de los elementos descritos no son fácilmente controlables desde la órbita de la empresa, lo que esta si puede y debe hacer es proteger al máximo su actividad de exportación. Para ello resultará adecuado realizar acciones tales como la verificación de los datos de los clientes con los que se relacione en el extranjero, la redacción al detalle de los contratos de compraventa que se firmen o la utilización de instrumentos de cobertura de las exportaciones.

iberinform

2 pensamientos en “El contexto al que se enfrenta el exportador español”

  1. Interesante post, Mario, que, de forma somera, me tomo la libertad de comentar.

    Si bien es cierto que, con ciertas matizaciones, todos los puntos expuestos serían correctos, existen algunas razones de carácter superior que, en nuestro modesto criterio, constituyen la raíz del problema. El esfuerzo exportador es patente, como demuestran los resultados que se han venido consiguiendo a lo largo de 2012. Pero, teniendo en cuenta que la expansión internacional de las grandes empresas está ya en niveles difíciles de superar, el esfuerzo del crecimiento internacional ha de concentrarse necesariamente en las Pymes ….

    Y, para ellas, existen unos déficits básicos que es preciso corregir. Fundamentalmente en los siguientes aspectos:

    -Falta de competitividad
    -Carencia de planificación derivada de la falta de preparación/formación
    -Problemas de financiación
    -Soporte oficial eficaz

    Sin entrar aquí en mayores detalles, su resolución es imprescindible para continuar la senda del crecimiento de la exportación, aprovechando la capacidad potencial de una parte de nuestras Pymes. Y en tal empeño habremos de volcarnos cuantos agentes privados y públicos intervenimos en la Internacionalización si queremos que nuestra economía consiga salir de la crisis en que se encuentra: contamos con materia prima empresarial suficiente en calidad y cantidad.

    ¡Vayamos a ello! .

  2. Muchas gracias Pedro por completar mi post. Tu comentario de gran experto en esta materia debe ser tenido muy en cuenta. Como bien dices vayamos a ello con esa actitud tan positiva que tú siempre tienes y que tanto me agrada. Un saludo, Pedro y gracias!!

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