Mario Cantalapiedra – Economista

Las aportaciones de los propietarios suelen ser los primeros recursos financieros con los que cuenta una compañía, la cual, si reviste forma societaria, verá como dichas aportaciones son recogidas en la cifra de capital social. Según se desarrolle la actividad, la empresa puede aumentar su cifra de capital social inicial creando nuevas participaciones (sociedad limitada) o emitiendo nuevas acciones (sociedad anónima) o elevando el valor nominal de las participaciones o acciones ya existentes. En función de la clase de contravalor se pueden distinguir los siguientes tipos de ampliación de capital.

  • Por aportaciones dinerarias. La ampliación se realiza aportando cantidades monetarias. En las sociedades anónimas será requisito previo, salvo para las entidades aseguradoras, que las acciones anteriormente emitidas se encuentren totalmente desembolsadas o, en su caso, la cantidad pendiente de desembolso no supere el tres por ciento del capital social.
  • Por aportaciones no dinerarias. La ampliación consiste en la aportación de bienes o derechos, que deberá acompañarse por lo general de un informe elaborado por expertos independientes con la descripción de la aportación, sus datos registrales, si los tuviera, y su valoración.
  • Por compensación de créditos contra la sociedad (capitalización de fondos ajenos). La empresa compensa los créditos exigibles de sus acreedores con la entrega a éstos de acciones o participaciones representativas de su capital social. En el caso de sociedades limitadas los créditos habrán de ser totalmente líquidos y exigibles, mientras que para las anónimas, al menos un veinticinco por ciento de los créditos a compensar deberán ser líquidos, estar vencidos y ser exigibles, y el vencimiento de los restantes no podrá ser superior a cinco años.
  • Por transformación de reservas o beneficios (capitalización de reservas).

No obstante, el incremento de la cifra de capital social no significa necesariamente que la empresa cuente con un mayor volumen de recursos financieros. Realmente sólo en los casos de nuevas aportaciones, ya sean éstas dinerarias o no dinerarias, existe una entrada neta de financiación en la empresa. En el caso de compensación de créditos, se produce una extinción de deuda reconvertida en fondos propios, un ratio menor de endeudamiento (los fondos ajenos representarán una proporción menor sobre el total del patrimonio neto y pasivo), pero no un aumento real de recursos financieros. Tampoco se produce aumento en el supuesto de capitalización de reservas, ya que lo que se realiza es un traspaso desde un componente de los fondos propios de la empresa a otro (así, el registro contable de la operación, nos llevará a efectuar un cargo en la cuenta de reservas con abono a la de capital social).