En el mundo del emprendimiento se conoce como “valle de la muerte” al período durante el cual una startup tiene que trabajar con un flujo de caja negativo, es decir, ha de soportar más pagos que cobros, lo que dicho sea de paso es la situación habitual cuando se inicia un negocio. El emprendedor desde el primer momento sí o sí tendrá que afrontar gastos y los pagos que están detrás, mientras que los ingresos por ventas, y sus correspondientes cobros, pueden tardar en llegar, y sobre todo en equilibrar la balanza. Este “valle de la muerte” es un período por el que todo emprendedor “debe” pasar, pero que no todo emprendedor “logra” pasar. Si no lo hace, su empresa muere.

Según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) sobre demografía empresarial, publicados en noviembre de 2018, pero referentes al año 2016, el stock de empresas (conjunto de empresas activas durante todo el año o parte de él) que operaron en España durante 2016 fue de 3.563.816, un 2,3 por ciento más que en 2015. Por sectores, el 57,4 por ciento del stock correspondió a empresas del sector resto de servicios, un 23,7 por ciento a comercio, un 12,8 por ciento a construcción y el restante 6,0 por ciento a industria. Como dato positivo, el número de empresas que se crearon en 2016 fue superior al de las que desaparecieron en 49.937 unidades, lo que originó una tasa de crecimiento neto del 1,4 por ciento.

Pero, ¿qué ocurre con las empresas que mueren en España?, ¿se puede saber cuándo desaparecen?

Los datos del INE en el mencionado estudio de demografía empresarial, señalan que es durante su primer año de vida cuando más empresas desaparecen. Sobre la muestra de empresas creadas desde 2004 hasta 2015, en promedio casi el 21 por ciento de ellas desaparecieron durante el período crítico del primer año. Y hasta un 43,8 por ciento ya no existían al final de sus tres primeros años de vida. Especialmente llamativo es el comportamiento de las empresas creadas durante 2010, de las que casi la mitad (48 por ciento) han desaparecido tres años después. A la vista de estos datos, ¿se puede o no considerar al emprendimiento como una actividad de riesgo?

 

Desapariciones de empresas en los tres primeros años de vida (en %)

11Fuente: Indicadores de demografía empresarial 2016. INE.

Desapariciones acumuladas de empresas en los tres primeros años de vida, por año de nacimiento (en %)

22Fuente: Indicadores de demografía empresarial 2016. INE.