Mario Cantalapiedra – Economista

La capacidad de generar caja que tiene una empresa puede considerarse un reflejo de su solvencia, es decir, de su capacidad de pago, puesto que a través del efectivo puede afrontar sus deudas con terceros. En este sentido, cobra especial importancia el análisis del denominado ratio de cobertura del servicio de la deuda (RCSD) de la empresa, el cual compara el flujo de caja disponible para el servicio de la deuda que obtiene en un período, con el propio servicio de la deuda (devolución del principal más pago de los intereses) que ha de afrontar:

RCSD: Flujo de caja disponible para el servicio de la deuda / Servicio de la deuda

Para obtener el flujo de caja disponible para el servicio de la deuda conviene partir del beneficio antes de intereses, impuestos, provisiones y amortizaciones (el famoso EBITDA en su versión anglosajona), el cual es un indicador del flujo de caja de explotación (los ingresos que incluye se convertirán en cobros a su vencimiento, si no existe morosidad, mientras que los gastos serán pagos). A partir de él debemos restar los impuestos y añadir (con su signo) tanto las variaciones que se produzcan en necesidades operativas de fondos (es decir, en las inversiones necesarias en activo corriente netas de pasivo corriente que se derivan de las actividades de explotación), como en activo no corriente (desinversiones/inversiones). Además se habrán de tener en cuenta los recursos monetarios procedentes de ampliaciones de capital, de nuevas deudas con entidades de crédito o terceros que concedan nuevos préstamos, de ingresos financieros y finalmente de otras partidas de balance no incluidas hasta ese momento (con su signo). Con el flujo de caja resultante, la empresa deberá afrontar sus obligaciones de devolución de principal y pago de intereses frente a acreedores.

Beneficio antes de intereses, impuestos, provisiones y amortizaciones
(-) Impuestos
(+/-) Variaciones en necesidades operativas de fondos
(+/-) Variaciones en activo no corriente (desinversiones/inversiones)
(+) Ampliaciones de capital
(+) Nuevas deudas con entidades de crédito o terceros
(+) Ingresos financieros
(+/-) Variaciones de otras partidas de balance no consideradas previamente
= Flujo de caja disponible para el servicio de la deuda

En cuanto a la interpretación del resultado que arroje el RCSD, valores positivos y más elevados del mismo mostrarán una mejor situación de la empresa para hacer frente a sus compromisos de pago con terceros, o lo que es lo mismo, una solvencia más elevada.