Evolución del programa europeo de microfinanciación para el empleo y la inclusión social

Mario Cantalapiedra – Economista

La Comisión Europea acaba de publicar el último informe sobre la evolución del “Instrumento Europeo de Microfinanciación para el Empleo y la Inclusión Social” (instrumento de microfinanciación Progress), iniciado en 2010 para aumentar la disponibilidad de microcréditos que se destinen a fundar o desarrollar pequeñas empresas por parte de personas en situación de desempleo o inactivas o que tengan dificultadas para obtener un crédito convencional (mujeres, personas jóvenes o mayores, discapacitados, etcétera). Según los datos que maneja la Comisión, desde el inicio del programa y hasta el 31 de marzo de 2014, más de 20.000 personas han obtenido microcréditos, por un importe total de 182 millones de euros.

Este instrumento no financia directamente a los empresarios sino que permite a unos proveedores de microcréditos, previamente seleccionados, aumentar los préstamos. Para ello, y a través del Fondo Europeo de Inversiones, se articulan dos tipos de actuaciones distintas: la emisión de avales para compartir el riesgo con los proveedores y la financiación a estos para que aumenten los microcréditos que conceden. Un mismo proveedor puede recibir avales y préstamos, pero estos deben cubrir siempre carteras diferentes, es decir, una garantía de microcrédito no puede utilizarse para cubrir el microcrédito financiado mediante un préstamo de microfinanciación Progress.

Los proveedores de microcréditos pueden ser entidades bancarias privadas o públicas, instituciones de microcrédito no bancarias y proveedores no lucrativos y se encargan de fijar las condiciones de la financiación (importe, duración, intereses, etcétera) para los beneficiarios. En España actualmente existen cinco proveedores de microcréditos: Colonya Caixa d’Estalvis de Pollença, Instituto de Crédito y Finanzas Región de Murcia (ICREF), Cajas Rurales Unidas, Fundació Pinnae y Laboral Kutxa.

En cuanto al impacto social del instrumento, el informe presentado por la Comisión señala como el 60 por ciento de los beneficiarios finales se encontraba en situación de desempleo o inactividad al solicitar la financiación y que el 36 por ciento eran mujeres. Por su parte, aunque la mayoría de los beneficiarios de préstamos pertenecen principalmente al grupo de edad de 25 a 54 años, se destaca el aumento de los que tienen menos de 25 años hasta el 5,9 por ciento del total.

Según los objetivos de la Comisión, el instrumento seguirá ofreciendo avales y financiación hasta abril de 2016, a más tardar, con el fin de mejorar la accesibilidad y la disponibilidad de la microfinanciación en la Unión Europea.

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