Facturación electrónica más accesible para empresarios y profesionales

Mario Cantalapiedra – Economista

El nuevo Reglamento de Facturación regulado por el Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre, que entrará en vigor el 1 de enero de 2013, además de incorporar la diferenciación entre factura completa u ordinaria y factura simplificada de la que te hablé en el anterior post, incorpora otras interesantes novedades como la del impulso a la facturación electrónica bajo el principio de igual tratamiento para la factura que se emite en papel y la que se realiza por medios electrónicos. Con ello, según se recoge en el preámbulo de la nueva legislación sobre facturación, se pretende reducir costes y hacer más competitivas a las empresas.

El artículo 9 del Real Decreto 1619/2012 establece una nueva definición de factura electrónica que pasa a ser aquella que, cumpliendo los requisitos establecidos por el propio Reglamento de Facturación, ha sido expedida y recibida en formato electrónico. Para poder emitirla, el empresario o profesional emisor ha de contar con el consentimiento de su destinatario.

Las facturas, ya sean en papel o electrónicas, deben reflejar la realidad de las operaciones que documentan, correspondiendo a los sujetos pasivos garantizar dicha realidad desde su fecha de expedición y durante todo el período de conservación, sin que este requisito pueda suponer la imposición de nuevas cargas administrativas a los empresarios o profesionales, algo que parece lógico si lo que se persigue es reducir costes y aumentar la competitividad de las empresas. De este modo, el sujeto pasivo podrá garantizar la autenticidad, integridad y legibilidad de las facturas que expida o conserve mediante los controles de gestión usuales de su actividad empresarial o profesional. Por tanto, a partir de enero próximo, se podrán emitir facturas electrónicas sin la necesidad de emplear una tecnología determinada, lo que, en principio, habrá de facilitar su emisión. A pesar de ello, para garantizar la seguridad jurídica de los empresarios y profesionales que venían utilizando la firma electrónica avanzada o el intercambio electrónico de datos (EDI), se reconoce expresamente que dichas tecnologías garantizan la autenticidad del origen y la integridad del contenido de las facturas electrónicas, aunque ahora dejan de ser obligatorias. También los empresarios y profesionales, si así lo desean, podrán seguir comunicando a la Agencia Estatal de Administración Tributaria los medios que consideren que garantizan las condiciones de autenticidad, integridad y legibilidad para que esta los valide antes de que sean utilizados.

Solicitar guía antimorosidad

4 pensamientos en “Facturación electrónica más accesible para empresarios y profesionales”

  1. No es cierto que la factura en papel y la electrónica tenga el mismo tratamiento en la nueva ley. Como bien dices, el empresario o profesional emisor ha de contar con el consentimiento de su destinatario para emitir la factura en electrónico, pero no para hacerlo en papel.

  2. Arturo, no obstante el Real Decreto 1619/2012 señala textualmente lo siguiente: “la nueva regulación en materia de facturación supone un decidido impulso a la facturación electrónica, cumpliendo la finalidad marcada por la Directiva comunitaria, bajo el principio de un mismo trato para la factura en papel y la factura electrónica, como instrumento para reducir costes y hacer más competitivas a las empresas”.

  3. Mario, estoy de acuerdo en que ese es el espíritu de la nueva ley, pero la realidad es que existe una clara discriminación entre ambas formas de facturar. Hay otros detalles que las diferencian, pero este en concreto es crucial para facilitar su despegue.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *