Mario Cantalapiedra – Economista

Los criterios de la banca española para aprobar préstamos a empresas se han endurecido ligeramente durante el primer trimestre de 2017. Es una de las principales conclusiones de la última Encuesta sobre Préstamos Bancarios (EPB), que realizan de forma coordinada los bancos centrales nacionales del área del euro, entre ellos el Banco de España (BdE), y el Banco Central Europeo (BCE). En ella se pregunta a un conjunto representativo de entidades de crédito, por los cambios registrados en su política de concesión de préstamos y en la demanda percibida en el último trimestre, respecto a tres segmentos del mercado: sociedades no financieras (empresas), hogares para adquisición de vivienda y hogares para consumo y otros fines. Asimismo se pide su previsión para los siguientes tres meses.

Centrándonos en el ámbito de las empresas, las respuestas de las entidades españolas muestran que sus criterios de aprobación de préstamos en el último trimestre se han endurecido ligeramente tanto para grandes empresas como para pymes, aunque en el caso de las segundas lo han hecho de forma más intensa. En cuanto al vencimiento de los préstamos, el endurecimiento ha sido más leve en las operaciones de corto plazo y algo mayor en las de largo, que no olvidemos suelen ser las más difíciles de conseguir para las pymes. Según se señala desde el BdE, aunque la mayor competencia en los mercados financieros y la mejoría de la situación de liquidez de los bancos y de la solvencia de determinados sectores o empresas hayan podido propiciar una relajación de los criterios de aprobación, el aumento de los riesgos relativos a las garantías solicitadas, la menor tolerancia al riesgo y los mayores costes relacionados con el nivel de capital han llevado a que la balanza se incline por el endurecimiento.

En lo referente a la demanda empresarial de fondos bancarios, se ha producido un leve crecimiento durante los tres primeros meses de 2017, concentrado en los préstamos a corto plazo, y con las pymes como verdaderas protagonistas (la demanda de las grandes no ha variado). Entre los factores explicativos, el BdE apunta al aumento de existencias y de capital circulante, al descenso del nivel general de los tipos de interés y, en menor medida, a las mayores necesidades de financiación para inversión en inmovilizado, a las operaciones de fusión y a las reestructuraciones de deuda.

Las entidades encuestadas prevén que los criterios de aprobación de préstamos a empresas no variarán y que las peticiones de fondos seguirán aumentando para el trimestre en curso.