Mario Cantalapiedra – Economista

El descuento comercial por el que una entidad financiera adelanta el importe nominal de un efecto comercial no vencido a cambio del cobro de intereses y comisiones, es una operación de financiación que, como tantas otras con la crisis, ha sufrido recortes en los volúmenes que venían siendo habituales. No obstante, hablando con muchas empresas compruebo que aunque sea a una menor escala aún siguen descontando “papel” comercial, y esperemos que la cosa vaya mejorando progresivamente y los efectos comerciales dejen de acumularse en el cajón en espera de su vencimiento, ya que estamos ante una operación que tradicionalmente es muy utilizada por las pymes, las empresas que más están sufriendo la pérdida de confianza bancaria en la operación.  

El descuento comercial se articula a través de una línea de descuento o clasificación que concede la entidad financiera, la cual representa el límite máximo, en cuanto a importe nominal acumulado, de efectos descontados pendientes de vencimiento que puede mantenerse en dicha entidad. Es práctica habitual que los bancos, además de establecer un límite global para el riesgo, fijen un tope particular por pagador o librado, de tal modo que, por ejemplo, ninguno de ellos supere el veinte por ciento del riesgo total de la línea, con lo que pretenden diversificar el riesgo del descuento. La clasificación tendrá un límite temporal que deberemos negociar con la entidad de crédito en función de cuáles sean nuestros plazos de cobro habituales. En la práctica se puede hablar de los siguientes tipos de líneas de descuento:

  • Rotativas

Se pueden ir descontando efectos comerciales a medida que venzan los descontados anteriormente, y mientras no se supere el límite concedido por la entidad financiera. Es decir, el caso más habitual.

  • Aisladas

Se utilizan para una única remesa de efectos, siendo interesantes cuando los límites de las líneas ordinarias están ocupados y se necesita seguir recurriendo al descuento comercial para financiarse. Las entidades financieras antes de aprobar estos descuentos aislados estudian con detalle las características de los efectos presentados, tales como la calidad del librado, el tipo de efecto, el plazo de vencimiento, etcétera.

  • De campaña

Para atender las necesidades que surjan en momentos puntuales del ejercicio. Son las líneas que utilizan, por ejemplo, empresas del sector agrícola que necesitan recurrir al descuento comercial sólo en las épocas de recolección al tener mayores necesidades financieras durante ellas.

  • Especiales

Líneas que se arbitran para un determinado tipo de efectos comerciales como, por ejemplo, para un librado concreto.