Mario Cantalapiedra – Economista

La línea del Instituto de Crédito Oficial (ICO) para que los ayuntamientos españoles abonen las facturas pendientes de pago a sus proveedores aparece y desaparece cual río Guadiana. Primero fue prevista en la Ley 15/2010, para ser olvidada poco después, a pesar de la insistencia con la que es solicitada desde diversos ámbitos. Sin ir más lejos las asociaciones de alcaldes de los dos principales partidos políticos, PP y PSOE, han instado a la sede central de los mismos la apertura de esta línea. Quizás debido a este hecho ayer en la respuesta del presidente del Gobierno al portavoz de CiU, Duran i Lleida, durante el Debate del estado de la Nación le tocó de nuevo aparecer. En este caso, el presidente del Gobierno comentó textualmente al respecto: “vamos a hacer un nuevo esfuerzo a ver si esta vía puede funcionar”… bienvenido sea dicho esfuerzo.

 Zapatero concretó que se abrirá una nueva línea de financiación del ICO a las entidades locales para poder satisfacer el pago directo a proveedores, fundamentalmente pymes y autónomos, de facturas pendientes de pago a… “31 de abril de 2011” (entiendo que nuestro presidente se refería al 30 de abril). Por cierto, no he observado ningún medio de comunicación que se haya hecho eco de la noticia y haya reparado en este pequeño desliz, cuando menos curioso. Esperemos que no sea esta pequeña anécdota un síntoma de que la propuesta que se nos anuncia está cogida con pinzas.

En principio el plazo del préstamo del ICO a las entidades locales que se habilitará no podrá superar los tres años, ni el importe del mismo podrá ser superior al equivalente al 25 por ciento de la participación del ayuntamiento en los tributos del Estado, dado que ésta será finalmente la garantía última de los fondos prestados. El presidente ha dado la orden a la Comisión Delegada de Asuntos Económicos para que ponga en marcha esta línea de financiación del ICO, a ver si esta vez es la buena y la vemos convertida en una realidad lo más pronto posible, muchos autónomos y pymes que están ahogados por la morosidad de los ayuntamientos lo agradecerán.