Mario Cantalapiedra – Economista

El pasado miércoles 19 de junio el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, presentó el informe de la Comisión para la Reforma de las Administraciones Públicas, el cual recoge más de doscientas propuestas que persiguen, según sus propias palabras, ‘reducir gastos en aras de una mayor eficiencia de la de la administración pública; simplificar trámites; suprimir órganos o entidades innecesarias; agilizar procedimientos y mejorar la gestión de los medios públicos’.

Entre ellas hay una propuesta que me gustaría destacar ya que se relaciona con la lucha contra la morosidad, en este caso, pública, como es la del control de la deuda comercial del sector público a efectos de la estabilidad presupuestaria. En principio resulta interesante que nuestro Presidente piense que la sostenibilidad financiera no consiste sólo en el control de la deuda pública, sino también en el control de la deuda comercial, en el de las facturas que los distintos estratos en los que se divide la administración pública adeudan a sus proveedores, en gran medida, pequeñas y medianas empresas generadoras de riqueza y empleo y que tanto están sufriendo por el impago público. La reforma propuesta se encamina a integrar el control de dicha deuda comercial en el principio de sostenibilidad financiera, para lo cual se introduce el concepto de período medio de pago a proveedores que las administraciones públicas tendrán la obligación de publicar periódicamente. De este modo, los proveedores contarán con un argumento más para reclamar el pago de sus facturas pendientes si la administración pública de turno no cumple el plazo legal vigente de treinta días naturales desde la recepción de la factura o de una solicitud de pago equivalente. Esta medida viene a sumarse a la obligación existente ya desde el ejercicio de 2010 para las sociedades, de informar sobre los plazos de pago a sus proveedores a través de la memoria que se integra en sus cuentas anuales y se deposita en el Registro Mercantil. Información que debe presentarse con mayor o menor grado de detalle en función de que la sociedad elabore el modelo normal de memoria o bien elabore el modelo abreviado o aplique el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas. Conocer y hacer público el problema de la morosidad puede ser el primer paso para solucionarlo, por lo que bienvenida sea la medida anunciada por Rajoy.