Las compensaciones o el negocio indirecto de la entidad de crédito con la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

La rentabilidad que obtiene una entidad de crédito en el negocio con la empresa puede tener una procedencia tanto directa como indirecta. Cuando una entidad financiera ofrece una operación de activo a una compañía que busca financiación (línea de crédito, préstamo, etcétera), lo que le supone asumir un riesgo con ella, y le cobra unos intereses o unas comisiones, está obteniendo una rentabilidad directa. Del mismo modo, si percibe una comisión de administración por los apuntes realizados en una cuenta corriente abierta a favor de la empresa, estaría obteniendo un beneficio directo, aunque en este caso originado en una operación de pasivo,sin riesgo para la entidad de crédito.

Pero además de este negocio directo, la entidad puede obtener una rentabilidad indirecta por disponer del dinero de la empresa durante cierto tiempo sin coste. Por ejemplo, cuando la empresa le domicilia sus seguros sociales o el pago de un impuesto, transcurren unos días desde que se produce el cargo en cuenta, en fecha valor, hasta que se liquida el importe correspondiente al destinatario final, bien sea la Tesorería General de la Seguridad o la administración tributaria correspondiente. Durante este tiempo, la entidad de crédito puede disponer del dinero y obtener una rentabilidad por el mismo. Algo parecido sucede cuando la entidad recibe una cantidad a favor de la empresa, por ejemplo, el ingreso de un cheque de otra entidad y no lo abona en su cuenta, con fecha valor, hasta dos días después. Luego la aportación de estas compensaciones lleva a que la entidad de crédito aumente su margen de beneficio con la empresa. También a las entidades financieras les interesan las compensaciones como los impuestos o los seguros sociales, porque el pago a través de ellas puede suponer utilizar líneas de crédito.

Dentro de estas operaciones de compensación, que generan negocio indirecto a la entidad financiera, pueden incluirse otras como la cesión de la gestión de cobros y pagos en operaciones de comercio exterior o la apertura de cuentas por parte de los trabajadores (a los cuales les puede interesar tener domiciliada su nómina en la misma entidad con la que opera su compañía). En cualquier caso, las compensaciones son elementos a tener muy en cuenta por los gestores de la empresa en las distintas negociaciones que entablen con las entidades de crédito.

 

 

 

 

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