Los bancos no conceden crédito y las pymes ya no lo piden

Mario Cantalapiedra – Economista

Los datos de la última Encuesta sobre Acceso de las Pymes a la Financiación Ajena, elaborados por las Cámaras de Comercio y referidos al último trimestre de 2012, constatan un descenso en la petición de crédito bancario por parte de pequeñas y medianas empresas. En concreto, sólo el 24 por ciento de las pymes en España ha solicitado crédito a una entidad financiera durante el último trimestre del pasado ejercicio, lo que supone un descenso de 27,5 puntos porcentuales respecto a igual período de 2011, y de 3,7 puntos porcentuales respecto al tercer trimestre de 2012.

Por tanto, ya no es que los bancos no concedan crédito a las empresas de dimensión más modesta, que no olvides constituyen el núcleo principal del tejido empresarial en nuestro país, sino que muchas empresas ya no lo piden, seguramente ante la casi certeza de que no se lo concederán. A estos efectos y según la Encuesta de las Cámaras, la insuficiencia de las dichosas garantías sigue siendo el principal motivo para la denegación de los fondos financieros. Y con respecto a otras fórmulas de financiación alternativas, solamente un porcentaje reducido de pequeñas y medianas empresas ha recurrido a ellas, siendo el capital riesgo y los préstamos participativos, con un 1,8 por ciento de las pymes, los instrumentos más utilizados.

Estos datos vienen a confirmar la idea de que las empresas que mejor pueden capear el temporal de la crisis, los problemas de liquidez y los aumentos de la morosidad, son aquellas que pueden tirar de recursos propios para financiarse, que han podido generar reservas en el pasado o que acuden a ampliaciones de capital de sus socios. Por otro lado, también confirman que en el acceso al crédito bancario, actualmente la obtención de riesgo crediticio es prioritaria, quedando la negociación del coste en un plano secundario. La Encuesta mencionada señala que para el 81,5 por ciento de las pymes que sí obtuvieron el crédito en el último trimestre de 2012, se ha incrementado el coste de la financiación. Aunque quién sabe, igual llega el Banco de España y limita el coste que pueden repercutir las entidades financieras a las empresas por los créditos que les conceden. Si lo hace con los tipos que pagan por los depósitos ¿por qué no hacerlo también con los que cobran por los créditos?

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