Pere J. Brachfield, profesor de EAE Business School y socio director de morosólogos asociados

Diversas estadísticas y estudios relativos a los años 2012 convergen en un mismo punto: la morosidad ha experimentado un importante incremento en los últimos 2 años. En el ámbito de los impagados interempresariales se ha producido un repunte de acuerdo con el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento de pagos. Esta fuente reveló que los niveles medios de impago soportados por las empresas españolas se incrementaron un 55% en el primer trimestre de 2012. Se trata del tercer trimestre consecutivo en el que aumenta la morosidad empresarial. Para comprobar la evolución hacia el alza de los impagados, vale la pena recordar que el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento reveló hace unos meses que los niveles medios de impago soportados por las empresas  se incrementaron un 46% al cierre de 2011 respecto al año anterior. Asimismo según este informe, de cara a 2012 no hay ningún indicio que permita anticipar un descenso en los impagados empresariales.

El Tercer Estudio de la Gestión del Riesgo de Crédito en España que ha sido realizado por el Grupo Crédito y Caución en el marco de la Cátedra de Cash Management impulsada por el IE Business School revela que el 66% de las empresas ha sufrido algún impagado significativo en los últimos doce meses de actividad. El dato supone un empeoramiento de 17 puntos frente a la oleada de octubre de 2011, cuando sólo el 49% de las empresas estaba en esa situación.

Esta tendencia está corroborada por un informe presentado por la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), del que se desprende que el plazo medio de pago a proveedores aumentó en España, en cinco días con respecto al año anterior, tanto por parte de las Administraciones Públicas como del sector privado. De acuerdo con los datos de este estudio, el plazo medio de cobro de las empresas en 2012 fue de 98 días, un resultado coherente con las respuestas obtenidas acerca de la dinámica del año en cuanto a plazos, en las que se desvela que un 33,7% de las empresas registraron plazos de cobro más largos.

En lo que se refiere al ratio de morosidad sobre facturación de las empresas, éste alcanzó en 2012 el 7,1%, lo que significa un notable empeoramiento respecto a 2010 cuando era de solo el 5,1%.  Vale la pena señalar que la media europea de impagados no supera el 2,5%.  Además el 40,1% de las empresas participantes en el informe de la PMcM afirmó haber tenido más impagados en el último año.

Vale la pena recordar que una de las inversiones más importantes que hacen las empresas es la efectuada en cuentas de clientes dentro del realizable, puesto que los derechos de cobros y créditos comerciales suelen representar una inversión muy importante y en muchas ocasiones las empresas no son plenamente conscientes de ello. El credit management es la disciplina empresarial que se ocupa de gestionar esta importante masa del activo circulante, protegiendo la inversión más importante que hacen las empresas y procurando que sea rentable.

Asimismo la rentabilidad de todo negocio depende en gran medida de la duración del período de maduración del dinero, es decir del tiempo que transcurre entre que el dinero sale de la empresa hasta que vuelve. El ciclo de maduración depende en gran parte del tiempo que tarda la fase de cobro a clientes y de la evolución del flujo de cobros. El objetivo que ha de tener toda empresa es acelerar al máximo la entrada de los cobros y para ello debe adoptar los procedimientos que optimicen los flujos de cobro de las ventas, y a su vez aumentar la liquidez y mejorar la tesorería reduciendo los gastos financieros y las necesidades de financiación de los recursos invertidos en cuentas de clientes.

Desde la perspectiva de las finanzas operativas la explicación a lo que está ocurriendo es muy simple; muchas empresas que están sufriendo cierres del grifo pecuniario por parte de sus entidades bancarias, están sustituyendo la financiación a corto plazo por el alargamiento “sine die” de los pagos a proveedores. El peligro es que todo esto desencadene un efecto dominó de impagos en cascada. Los impagados pueden poner en peligro los beneficios de una empresa y si aumentan excesivamente puede provocar una situación de insolvencia que en el peor de los casos conduce al cierre del negocio.

La mejor manera que dispone una empresa para enfrentarse a  la ola de impagados que está padeciendo España,  es que su personal tenga la formación y conocimientos adecuados para evitar los futuros morosos y recuperar los impagados que se puedan generar lo antes posible. Asimismo, es importante para las empresas proveedoras de bienes y servicios obtener informes comerciales fiables antes de conceder una línea de crédito a todo nuevo cliente y renovar la información disponible sobre clientes antiguos al menos una vez al año.

Para más información sobre el tema se pueden consultar los libros “Gestión del Crédito y Cobro”, “Cobro de Impagados y negociación con deudores” y “La nueva legislación contra la morosidad descodificada” e “Instrumentos para Gestionar y Cobrar Impagados” de Profit Editorial www.profiteditorial.com o la web www.morosologia.com