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Pere J. Brachfield, profesor de EAE Business School y socio director de morosólogos asociados

La crisis económica provocó el año pasado el mayor número de procesos concursales de la historia de España. Según datos de Crédito y Caución y de Iberinform en el 2011 los concursos de acreedores alcanzaron la cifra de 6.487 casos,  con lo que se batió un nuevo récord en nuestro país respecto a la anterior marca registrada de 5.407 insolvencias judiciales declaradas en 2010.

Aunque el  número de procedimientos se viene incrementando desde que estalló la burbuja inmobiliaria en el 2008,  los casi 6.500 procesos concursales de 2011 suponen un incremento  del 20% frente a la siniestralidad judicial de 2010. Para refrescar la memoria, diremos que antes del inicio de la crisis, los concursos empresariales no superaban los 1.000 casos anuales.

Los cuatro sectores que han acumulado el mayor número de insolvencias judiciales son: construcción, industria manufacturera, comercio y actividades inmobiliarias; todos ellos han superado los 1.000 casos. No obstante las empresas vinculadas directamente con la construcción continúan representando casi uno de cada cuatro concursos. En 2011 los procesos concursales de este sector han registrado un aumento de más del 12%.

Otro punto es que se ha producido un crecimiento de los niveles de insolvencia judicial en casi todas las comunidades autónomas, salvo tres honrosas excepciones: Aragón, Asturias y Castilla y León. En cambio Cataluña con 1.401 concursos empresariales queda situada en primer lugar en el palmarés de las CCAA superando todos los registros. Este elevado número de procesos supera un 7% los declarados en 2010. En 2011 Barcelona ha sido la provincia que acaparó el mayor número de insolvencias legales con 1.160 procedimientos. Aunque las comparaciones son odiosas, Madrid sólo registró 839 concursos a lo largo de 2011. Barcelona y Madrid son las dos provincias que concentran el mayor número de concursos debido a su peso en la economía española;  ahora bien solamente se ha producido un aumento  del 4% de las insolvencias concursales en Madrid, incremento más moderado que en Barcelona, donde el número de concursos ha crecido un 9%.

De cara a 2012 la tendencia es que los procedimientos concursales continúan al alza. En el mes de enero 2012 se han registrado un total de 490 concursos empresariales. Estos datos suponen un incremento del 17% frente a los 419 concursos con los que comenzó el año 2011 y es también superior, en un 5%, a la del mes de diciembre del 2011.

Vale la pena decir que la evolución de los concursos de acreedores es un indicador relevante del entorno económico; sin embargo sus cifras absolutas no reflejan con fidelidad el impacto de las vicisitudes económicas en la destrucción del tejido empresarial. La estadística de las insolvencias concursales es únicamente la punta del iceberg de las empresas que van a parar al panteón de las víctimas de la crisis. Según una estimación reciente del Consejo General de Economistas Forenses, sólo el 2% de total de empresas que cesan su actividad en España lo hace a través de un concurso de acreedores; el resto de negocios lo hacen por el método tradicional del “persianazo y ahí os quedáis”. Según un informe del diario Expansión, crisis económica ha cerrado más de 600.000 negocios a lo largo de la crisis. El retraso e incumplimiento de pagos es responsable de unos 226.000 cierres empresariales en los últimos cuatro años. En cambio la cifra agregada de los procedimientos concursales a los largo de los últimos 4 años es de solamente 19.741 casos.

Asimismo diversas estadísticas y estudios relativos al año 2011 convergen en un mismo punto: la morosidad está desbocada. A la espera de los últimos datos del Banco de España, algunos expertos vaticinan que la morosidad bancaria puede llegar a los 140.000 millones de euros, cifra equivalente al rescate financiero de Grecia.

En el ámbito de los impagados interempresariales se ha producido un repunte de acuerdo con el Índice Crédito y Caución de Incumplimiento de pagos. Esta fuente reveló que los niveles medios de impago soportados por las empresas se incrementaron un 46% al cierre de 2011 respecto al año anterior. Asimismo según este informe, de cara a 2012 no hay ningún indicio que permita anticipar un descenso en estos niveles, al menos durante el primer semestre del año.

Esta tendencia está corroborada por un informe presentado por la Plataforma Multisectorial contra la Morosidad (PMcM), del que se desprende que el plazo medio de pago a proveedores aumentó en 2011 en España, en cinco días con respecto al año anterior, tanto por parte de las Administraciones Públicas como del sector privado. De acuerdo con los datos de este estudio, el plazo medio de cobro de las empresas en 2011 fue de 98 días, un resultado coherente con las respuestas obtenidas acerca de la dinámica del año en cuanto a plazos, en las que se desvela que un 33,7% de las empresas registraron plazos de cobro más largos, un 41,9% iguales y un 24,4% inferiores a los de 2010. Hay que hacer notar que la Ley 15/2010 de 5 de Julio dicta que los plazos de pago en las relaciones comerciales B2B en el 2011 no debían superar los 85 días y que en el 2012 este plazo se ha visto reducido a 75 días.

Por su parte, el plazo medio de pago de las Administraciones Públicas a sus proveedores se cifró en 162 días, un registro superior en 5 días al de 2010 y en ocho días antes de la publicación de la Ley. En total, el 51,7% de las empresas encuestadas aseguraron que en 2011 los plazos de cobro fueron aun más largos que en 2010. Hay que tener en cuenta que la Ley 15/2010 y el Real Decreto Legislativo 3/2011 de 14 de noviembre, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley de Contratos del Sector Público obligan a las Administraciones Públicas a pagar a los contratistas y proveedores en el plazo máximo de 40 días a lo largo del 2012 y en el 2011 el sector público ya tenía la obligación legal de liquidar los pagos a 50 días.

En lo que se refiere al ratio de morosidad sobre facturación de las empresas, éste alcanzó en 2011 el 7,1%, lo que significa un notable empeoramiento respecto a 2010 cuando era de solo el 5,1%.  Vale la pena señalar que la media europea no supera el 2,5%.  Además el 40,1% de las empresas participantes en el informe de la PMcM afirmó haber tenido más impagados en 2011 que en el año anterior.

Ante este panorama la única opción que tienen las empresas es la aplicación estricta de procedimientos de Credit Management, entre los que se encuentran la petición de informes financieros de todo cliente nuevo y la renovación de la información comercial de los clientes antiguos en función al nivel de riesgo y líneas de crédito existentes. En la actualidad los gerentes de empresa deben tener en cuenta una máxima del prestigioso jurista Joaquín Garrigues:  “El riesgo de la insolvencia del deudor sigue al crédito como la sombra al cuerpo”.

Para más información sobre el tema se pueden consultar los libros “Gestión del Crédito y Cobro”,  “Cobro de Impagados y negociación con deudores” y “La nueva legislación contra la morosidad descodificada” de Profit Editorial www.profiteditorial.com  o la web www.morosologia.com