¿Qué diferencias existen entre el TIN y la TAE?

Mario Cantalapiedra – Economista

Las entidades financieras suelen expresar la rentabilidad o el coste de los productos que ofrecen a sus clientes utilizando como referencias tanto el tipo de interés nominal (TIN) como la tasa anual equivalente (TAE).

En primer lugar, el TIN lo que indica es la rentabilidad de una operación financiera que se capitaliza de manera simple un número de veces al año. Por tanto, los intereses que produce la operación no se añaden al capital principal para generar nuevos intereses.

Por su parte, la TAE es el tipo de interés que indica la rentabilidad anual de una operación financiera que se capitaliza de manera compuesta, es decir, suponiendo que los intereses se acumulan al principal de la operación para generar a su vez nuevos intereses. La TAE se calcula de acuerdo a una fórmula matemática normalizada por el Banco de España que tiene en cuenta al propio TIN y a la frecuencia de los pagos de la operación financiera (mensuales, trimestrales, etcétera), además de incluir, en su caso, comisiones bancarias y otros gastos de la operación. Las entidades financieras están obligadas a expresar sus operaciones tanto de activo como de pasivo en términos de TAE, con idéntico criterio de cálculo para todas ellas, por lo que la TAE permite comparar de forma homogénea el coste o rentabilidad de ofertas bancarias con diferentes períodos de liquidación, comisiones o gastos. No obstante, en determinadas ocasiones no permite tal comparación, como ocurre en la TAE calculada de antemano de un préstamo negociado a tipo fijo con la de otro que se negocie a tipo variable en función de un índice de referencia, puesto que en el segundo caso la TAE será “teórica” al no conocerse la evolución posterior del índice.

Un mismo TIN anual da lugar a diferentes valores de TAE en función del número de capitalizaciones que se produzcan dentro del año. Por ejemplo una imposición a plazo fijo realizada a un año con un TIN del 7%, tendrá una TAE del 7% si los intereses se pagan una única vez al final del año (en este caso, TIN y TAE coinciden), del 7,123% si los intereses se pagan semestralmente, del 7,186% si se pagan trimestralmente y del 7,229% si se pagan una vez al mes. Puedes observar como la TAE se va elevando a medida que aumenta el número de pagos de intereses en el año, algo lógico si pensamos que se tiene en cuenta para su cálculo la reinversión de dichos intereses. La fórmula matemática que permite conocer un indicador una vez que es conocido el otro, es la siguiente:

Formula

 

Donde “m” representa el número de pagos de intereses que se realizan en el año.

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