Qué magnitudes integran el importe neto de la cifra de negocios

Mario Cantalapiedra – Economista

Cuando se analiza la información financiera de una empresa resulta fundamental estudiar el importe neto de su cifra de negocios, es decir, el importe de sus ventas, así como ver su evolución en el tiempo. Este análisis cobra especial importancia, sobre todo, si lo que se está planteando es vender o no a una determinada compañía. De este modo, un cliente que tenga una disminución significativa de sus ventas, de forma continuada en el tiempo, puede tener problemas para afrontar sus obligaciones de pago. Por otro lado, si un cliente muestra un incremento significativo de su cifra de negocios, puede ser una estrategia interesante tratar de aumentar la facturación con él.

Para conocer el modo adecuado de calcular la cifra de negocios hemos de acudir a la normativa contable. Según se recoge en la norma 11ª de la tercera parte del Plan General de Contabilidad (PGC), correspondiente a las normas de elaboración de las cuentas anuales, el importe neto de la cifra anual de negocios se determina deduciendo del importe de las ventas de los productos y de las prestaciones de servicios u otros ingresos correspondientes a las actividades ordinarias de la empresa, el importe de cualquier descuento (bonificaciones y demás reducciones sobre las ventas) y el del impuesto sobre el valor añadido y otros impuestos directamente relacionados con las mismas, que deban ser objeto de repercusión. Por tanto, el importe neto de la cifra de negocios se determina por la suma algebraica de las siguientes magnitudes:

– Positivas:

  • Ventas de mercaderías.
  • Ventas de productos terminados.
  • Ventas de productos semiterminados.
  • Ventas de subproductos y residuos.
  • Ventas de envases y embalajes.
  • Prestaciones de servicios.

– Negativas:

  • Descuentos sobre ventas por pronto pago.
  • Devoluciones de ventas y operaciones similares (remesas devueltas por los clientes normalmente por incumplimiento de las condiciones del pedido).
  • “Rappels” sobre ventas (descuentos otorgados por la empresa a sus clientes como consecuencia de haber alcanzado un determinado volumen de pedido).

Como refleja la normativa contable, no forman parte de la cifra de negocios ni el impuesto sobre el valor añadido (IVA) repercutido ni otros tributos que se repercutan a clientes. Entre estos últimos están los impuestos especiales que recaen sobre determinados bienes (tabaco, alcohol y productos derivados, cerveza, hidrocarburos, electricidad, etcétera).

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