Rentabilidad económica frente a rentabilidad financiera

Mario Cantalapiedra – Economista

Si nos planteamos comparar los beneficios de una empresa con los capitales invertidos en ella, podemos considerar los resultados obtenidos en distintos niveles (antes de intereses e impuestos, antes de impuestos, etcétera). De la misma manera, se pueden tener en cuenta diferentes magnitudes de los capitales invertidos (activo total o inversión de la empresa, fondos propios o inversión de los propietarios, etcétera). Teniendo en cuenta esta situación existen dos medidas principales de la rentabilidad en la empresa, los conocidos como ratios de rentabilidad económica y financiera que ahora vamos a repasar.

El ratio de rentabilidad económica relaciona el beneficio antes de intereses e impuestos (BAII) con el activo total, para tratar de conocer la rentabilidad generada por la inversión de la empresa con independencia de cómo se haya financiado, puesto que no tenemos en cuenta los gastos financieros ocasionados por los fondos ajenos. Este ratio permite realizar un análisis económico puro. Cuanto mayor sea el ratio de rentabilidad económica, mejor se está aprovechando la inversión de la empresa. También podemos encontrar este ratio bajo las siglas ROI (Return on Investment).

Un aspecto que afecta al ratio de rentabilidad económica y a todos aquellos que relacionan a un elemento dinámico (beneficio) con uno de tipo estático (activo total), es la elección adecuada del segundo de ellos. Se puede tomar el activo total a principio del ejercicio, siendo la interpretación del ratio el rendimiento generado por la empresa en un período con su activo inicial; o bien un promedio definido por la semisuma del activo a principio y a final del período, donde el ratio de rentabilidad económica informará sobre el rendimiento obtenido por el activo medio mantenido en el ejercicio, lo que parece más recomendable; o, por último, el nivel de activo al final del período, que a pesar de ser la opción más habitual es también la más difícil de interpretar.

En la rentabilidad financiera, por su parte, se trata de conocer el retorno que obtienen los propietarios de la empresa. Para ello, se toma el beneficio neto de la empresa, descontados intereses, que se destinan a retribuir fondos ajenos y no propios, e impuestos, y se compara con la aportación de los propietarios. Cuanto más elevado sea este ratio, mejor para los propietarios de la compañía. También se conoce con el término en inglés ROE (Return on Equity).

13 pensamientos en “Rentabilidad económica frente a rentabilidad financiera”

  1. Estupendas las definiciones de RoI y RoE.

    Sin embargo, con unos amigos siempre discutimos acerca de si en el RoI interesa considerar la financiación espontánea y utilizar el activo neto en lugar del total. No opinas que esto daría una impresión más acertada de la rentabilidad económica?

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  3. Miguel Ángel, está claro que puedes optar por recoger como denominador de la expresión del ROI distintas versiones de la inversión de la empresa. Puedes coger la inversión total (lo más habitual) o, por ejemplo, la inversión necesaria para realizar las operaciones corrientes de la empresa (entraríamos ya en el concepto de Necesidades Operativas de Fondos o NOF, distinguiendo entre pasivo espontáneo y expreso, que creo que es por donde va tu comentario). Lo importante en este ratio y en cualquier otro que te plantees es conocer el criterio y en su caso mantenerlo en el tiempo, puesto que los ratios te sirven para comparar. Muchas gracias por tu inteligente reflexión.

  4. No es mas logico llamar a la rentabilidad economica ROA, Return On Assets.. no entiendo el uso de ROI cuando la inversion ya esta realizada.. el termino ROI seria mas aplicable a la realizacion de un proyecto de inversion concreto

  5. Efectivamente Dwarf, también se le denomina ROA. A mi lo que me gusta es llamarla “rentabilidad económica”. Gracias por tu comentario.

  6. Estimado Javier,

    La respuesta a tu pregunta puede venir de la descomposición del ratio de rentabilidad económica en el producto de los dos ratios siguientes: Margen sobre ventas (BAII/Ventas) x Rotación del activo (Ventas/Activo Total). El margen sobre ventas implica la política comercial de la empresa (fijación de precios), mientras que el segundo medirá la eficiencia en la utilización del activo (inversión). La empresa puede mejorar la rentabilidad económica aumentando el margen sobre ventas (por ejemplo, una empresa que fabrique aviones) o haciendo más eficiente su activo (rotando mucho la inversión como hace un supermercado). Luego combinando los dos elementos puede elevarse la rentabilidad económica, no solo con mayores márgenes sobre ventas.

  7. Que circunstancias pueden dar una rentabilidad económica sostenida o creciente conjuntamente con una rentabilidad financiera con tendencia decreciente?

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