Tres novedades que incorpora el Proyecto de Ley de Fomento de Financiación Empresarial

Mario Cantalapiedra – Economista

El pasado viernes se aprobó por parte del Consejo de Ministros la remisión a las Cortes Generales del Proyecto de Ley de Fomento de Financiación Empresarial, el cual pretender mejorar los canales de financiación de las empresas españolas, especialmente de las pymes. Entre las distintas novedades que incorpora esta legislación me gustaría destacar tres de ellas, en concreto, las que afectan al preaviso a pymes cuya financiación se cancele o reduzca, al crowdfunding y al Mercado Alternativo Bursátil (MAB).

1. Preaviso a pymes

Con la entrada en vigor de esta Ley, será obligatorio para las entidades de crédito preavisar a las pymes cuya financiación vaya a ser cancelada o reducida de forma importante (un 35 por ciento o más), al menos con tres meses de antelación. Con ello se pretende evitar el problema con el que se están encontrando muchas empresas que ven reducidos o cancelados sus créditos, como el que dice, “de la noche a la mañana”. Esta medida por sí misma no va a solucionar el problema de financiación para las pymes, pero al menos les permitirá tener un mayor poder de reacción. Junto con este preaviso, se otorga a las pymes el derecho de obtener gratuitamente de la entidad información sobre su posición financiera, historial de pagos o calificación crediticia en el plazo de 10 días hábiles. Las empresas podrán solicitar estos datos en cualquier otro momento que no coincida con el de cancelación o reducción de financiación, petición que deberá atenderse en el plazo de 15 días y a un coste reducido.

2. Crowdfunding

El Proyecto de Ley legisla, por primera vez en España, sobre la financiación colectiva a través de las plataformas de Internet, con el doble objetivo de proteger a los inversores e impulsar esta herramienta de financiación. En cualquier caso, lo que se regula ahora son las operaciones de financiación participativa que buscan un rendimiento dinerario derivado de la financiación empresarial o de consumo, no otros tipos de crowdfunding como los relacionados con el mecenazgo o la compraventa. Se pretende garantizar que los inversores tengan acceso a información suficiente sobre la plataforma, el promotor y las características del medio financiero utilizado para captar el dinero, así como que conozcan los riesgos de este tipo de proyectos. Un elemento que quizás genere cierta polémica, es el deseo del Gobierno de incluir una doble supervisión, a cargo de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y del Banco de España, cuando la actividad de crowdfunding consista en la intermediación de préstamos. Habrá que ver cómo queda este tema una vez que el Proyecto de Ley sea aprobado.

3. MAB

En este caso, se pretende flexibilizar el tránsito desde el MAB hacia la Bolsa de empresas cuyo tamaño y desarrollo así lo aconseje. De este modo, las compañías que superen una capitalización, es decir, un valor de mercado, de 500 millones de euros, habrán de pasar obligatoriamente a la Bolsa.

 

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