Archivo de la etiqueta: banca

El bastanteo bancario de poderes

Mario Cantalapiedra – Economista

Una persona jurídica (sociedad) que desee operar con una entidad de crédito deberá hacerlo a través de sus apoderados o administradores, es decir, a través de las personas que tienen la capacidad de representarla. Cualquier entidad de crédito, antes de proceder a la apertura de una cuenta a nombre de una sociedad y permitirla operar, solicitará los correspondientes poderes, los cuales deberán haber sido otorgados ante notario e inscritos en el Registro Mercantil. Estos poderes aparecerán en la escritura de constitución, así como en cualquier otra escritura de apoderamiento adicional que haya sido otorgada por la empresa.

Al proceso de estudio de las escrituras de apoderamiento realizado por las entidades de crédito, a través de sus servicios jurídicos, se le denomina bastantear y permite determinar la extensión, alcance y limitaciones concedidas por la sociedad a sus apoderados. Este estudio termina con un documento o sello emitido por los abogados de la entidad de crédito, llamado bastanteo, por el que se hace constar que los poderes presentados por la empresa “bastan”, es decir, son suficientes, para representarla.

Por tanto, el bastanteo permite identificar quién y en qué condiciones (límites de disposición, número de firmas necesarias para operar, etcétera) puede actuar en nombre de la sociedad. Por ejemplo, una empresa puede determinar que para firmar un cheque, contratar un préstamo o cerrar una cuenta sean necesarias las firmas de dos de sus apoderados, mientras que para ingresar en cuenta solamente sea necesaria la firma de uno de ellos.

El bastanteo puede decirse que es algo bueno tanto para la entidad de crédito como para la empresa, ya que, por un lado, permite a esta última tener seguridad de que es identificada correctamente ante la entidad de crédito, de modo que un tercero no legitimado no pueda actuar en su nombre; por otro lado, permite al banco justificar adecuadamente las operaciones que realiza con la empresa. Para que todo funcione correctamente, la empresa deberá actualizar periódicamente la información de sus apoderados y comunicar cualquier cambio que se produzca al respecto.

No existe un plazo legal predeterminado para que la entidad de crédito lleve a cabo las gestiones de bastanteo aquí comentadas, por lo que habrá de valorarse en cada caso si el plazo que emplea es razonable, siendo, desde la óptica de la empresa, una medida más de la calidad del servicio bancario que está recibiendo.

Las relaciones entre bancos y clientes vivieron tiempos mejores

Mario Cantalapiedra – Economista

En la memoria anual del Servicio de Reclamaciones del Banco de España (BdE) se analizan las quejas y reclamaciones presentadas por los clientes de las entidades financieras, que nos permiten valorar el estado actual de su relación. En concreto, las quejas se presentan cuando existe demora, desatención o se observa cualquier otro tipo de actuación deficiente en el funcionamiento de las entidades financieras, mientras que las reclamaciones son presentadas al objeto de restituir un interés o un derecho, en relación con acciones u omisiones que supongan un perjuicio para el reclamante, por un presunto incumplimiento de la normativa de transparencia y protección de la clientela o de las buenas prácticas y usos financieros.

En la última memoria publicada, la correspondiente al ejercicio de 2012, se observa como el número de quejas y reclamaciones ha aumentado considerablemente con respecto al ejercicio anterior, acercándose a su máximo histórico. Concretamente la entidad supervisora ha tramitado 14.313 escritos de queja y reclamación que suponen un 20,7 por ciento más que en el ejercicio precedente, prueba de que las relaciones entre los bancos y sus clientes conocieron tiempos mejores.

Según se nos informa en la memoria de 2012, los principales motivos de reclamación se concentran en las operaciones de activo, es decir, préstamos y créditos que conceden los bancos a sus clientes, que representan un 33,2 por ciento del total, aunque han perdido peso relativo con respecto a 2011. Les siguen las operaciones de pasivo (depósitos y cuentas que los clientes tienen en los bancos) con un 23 por ciento del total reclamado. A continuación se sitúan las reclamaciones y quejas sobre valores y seguros y sobre servicios de pago, con un 20,7 por ciento y un 19,3 por ciento, respectivamente, siendo muy significativo el aumento interanual de lo reclamado en relación con la gestión bancaria de valores y seguros que, por lo que se ve, ha sido motivo de gran controversia en 2012. A gran distancia quedan ya las reclamaciones sobre cuestiones varias y efectos que representan únicamente y de modo conjunto el 3,7 por ciento del total.

En cuanto a las cuatro entidades que presentan mayor ratio de reclamaciones (teniendo en cuenta la relación entre expedientes y volumen medio de actividad) son Citibank (cuya tipología de negocio y, por tanto, de las reclamaciones presentadas se vinculan a la comercialización de tarjetas), Banco de Caja España de Inversiones, Salamanca y Soria, S.A., y NCG Banco.