Archivo de la etiqueta: CNMV

20 plataformas de “crowdfunding” registradas en la CNMV

Mario Cantalapiedra – Economista

Con la incorporación de la plataforma de inversión inmobiliaria Housers son ya 20 las plataformas de financiación participativa o crowdfunding registradas oficialmente por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), en base a lo dispuesto por la Ley 5/2015 de fomento de la financiación empresarial.

Estas plataformas ponen en contacto, de manera profesional y a través de páginas web u otros medios electrónicos, a una pluralidad de personas físicas o jurídicas que ofrecen financiación a cambio de un rendimiento dinerario, con personas físicas o jurídicas que solicitan financiación en nombre propio para destinarlo a un proyecto de financiación participativa. En el registro oficial de la CNMV, detallado en el cuadro, puedes ver si la plataforma es de crowdinvesting (también denominado equity-based crowdfunding o crowdfunding de inversión), donde los inversores entregan dinero a una empresa a cambio de una participación en su capital, o de crowdlending (también conocido como loan-based crowdfunding o crowdfunding de préstamo), donde los inversores prestan dinero a un proyecto a cambio de un tipo de interés, o si está registrada en ambas modalidades (hasta cuatro plataformas actualmente lo están).

Registro oficial plataformas de financiación participativa (PFP)

Fuente: Elaboración propia a partir del registro oficial de la CNMV.

A la espera de que el “regulatory sandbox” para el sector “fintech” español sea una realidad

Mario Cantalapiedra – Economista

El pasado 5 de julio se celebró en la Torre de Cristal de Madrid una interesante jornada sobre el sector fintech en España, organizada por el diario digital El Español, a la que tuve oportunidad de asistir. Entre los distintos temas allí tratados me gustaría comentar el que hace referencia al proyecto de creación de un regulatory sandbox por parte de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), organismo que vela por buscar encaje jurídico a estos nuevos modelos de negocio.

Un regulatory sandbox o “banco de pruebas regulatorio”, según la definición empleada por la británica Autoridad de Conducta Financiera (Financial Conduct Authority – FCA), viene a ser “un espacio seguro en el que las empresas pueden probar productos, servicios, modelos de negocio y mecanismos de entrega innovadores sin tener que hacer frente desde el principio a todas las consecuencias regulatorias normales que recaen sobre la actividad en cuestión”. Es decir, se trata de que las fintech puedan probar su negocio innovador mientras el regulador aprende la mejor forma de regularlas.

Pues bien, la CNMV, según lo comentado en la jornada por su subdirectora de Asuntos Internacionales, Fátima Cerdán de la Cruz, está trabajando en un sandbox para España similar a los que ya existen en otros lugares, como Gran Bretaña o Australia. Entre las cuestiones en las que están trabajando para darle forma definitiva figuran las siguientes:

  • Definir qué entidades podrían participar en el banco de pruebas (pudiendo ser solamente las plataformas autorizadas por la CNMV en base a lo dispuesto en la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, o también las no autorizadas, como ocurre en el sandbox británico).
  • Concretar el plazo para realizar la prueba, el cual suele oscilar en otros países entre seis y doce meses, aunque, por ejemplo, en Gran Bretaña no supera los seis meses.
  • Delimitar la muestra de consumidores y cómo se articularía su consentimiento a participar en el ensayo.
  • Definir las características concretas de la prueba.
  • Concretar los mecanismos de salida fijando el tipo de compensación económica que recibirían los consumidores para no verse perjudicados.

Si bien es cierto que la CNMV ha manifestado su voluntad de poner en marcha el banco de pruebas, todavía no ha fijado una fecha concreta para hacerlo, lo cual enfría un poco las expectativas de un sector que va muy rápido y que siente como al regulador le cuesta seguirle.

¿Una CIRBE para el “crowdlending”?

Mario Cantalapiedra – Economista

La Central de Información de Riesgos del Banco de España (CIRBE) es una base de datos que permite a las entidades financieras declarantes (entre otras, bancos, cajas de ahorro y cooperativas de crédito) consultar información útil para analizar el riesgo de las posibles operaciones de crédito o préstamo que se plantean. En ella aparecen reflejados los riesgos que dichas entidades tienen con sus clientes, de tal modo que cuando un banco recibe la petición de un nuevo préstamo, por ejemplo, de una empresa, puede consultar la deuda que mantiene con el resto de entidades financieras y hacerse una idea mejor de su capacidad de pago. De igual modo, recuerdo que cualquier persona física o jurídica puede consultar de forma gratuita los datos declarados a su nombre en la CIRBE por las entidades financieras.

En este sentido, una de las ventajas que tienen las empresas promotoras que solicitan financiación a través de plataformas de financiación participativa basadas en préstamos (crowdlending), es que los fondos obtenidos, en su caso, no consumen CIRBE para ellas. Es decir, las plataformas de crowdlending al no ser entidades financieras, no tienen obligación de declarar los préstamos que intermedian a la CIRBE, por lo que si la empresa promotora también necesitara acudir a financiación bancaria no pierde posibilidades de conseguirla por un aumento de deuda en la CIRBE.

Lo que en principio es una ventaja para el desarrollo del crowdlending, y así lo vende el propio sector en sus páginas web y en los actos de comunicación en los que viene participando, supone también un inconveniente a la hora de evaluar el riesgo de los proyectos empresariales que les llegan, puesto que cada plataforma desconoce de forma “oficial” las peticiones de fondos que hacen las empresas promotoras que contactan con ellas a otras plataformas competidoras, teniendo que dedicarse a obtener estar información por su cuenta, lo que evidentemente les supone un consumo de recursos. A estos efectos, algunos actores del crowdlending parecen estar impulsando la idea de crear una especie de CIRBE para el propio sector que les permita un suministro recíproco de información, lo que pueda llevarles a mejorar su análisis de riesgo. La idea no me parece mala, de todos modos habría que ver cómo podría articularse en la práctica, así como conocer la opinión al respecto de los supervisores (Comisión Nacional del Mercado de Valores y Banco de España).

Decálogo de la CNMV para evitar caer en las redes de un chiringuito financiero

Mario Cantalapiedra – Economista

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) sigue empeñada en su lucha contra los llamados chiringuitos financieros, es decir, contra aquellas entidades que ofrecen y prestan servicios de inversión sin estar autorizadas para ello, y que suelen tratar de apropiarse del dinero de sus clientes haciéndoles creer que lo colocan en inversiones de alta rentabilidad. Esta misma semana el organismo supervisor ha publicado una nota de prensa con 10 consejos para evitar los chiringuitos financieros, los cuales por su interés y utilidad te resumo a continuación:

 

  1. Verifica que la entidad inversora está autorizada por la CNMV y que no ha sido objeto de advertencia por parte de este supervisor oficial o por otros.
  2. Recuerda que los chiringuitos son peligros e intentan engañar, por lo que tu actitud ante una propuesta de inversión recibida ha de ser activa. Pregunta sobre las características del servicio y de la inversión y obtén información por escrito.
  3. Desconfía de alarmas y técnicas que frecuentemente utilizan estas empresas, como, por ejemplo, las llamadas o correos inesperados, la urgencia en la inversión, los esquemas piramidales en los que te solicitan que captes otros clientes o la presión psicológica que ejercen para que adoptes una decisión de inversión inmediata. Inclusive la CNMV recuerda que se ha de desconfiar de aquellas empresas que la mencionen o utilicen su logo en sus practicas de comercialización, ya que ella nunca invita a realizar una inversión.
  4. Extrema el cuidado con internet y con las redes sociales. No hay que dejarse engañar ni por la sofisticación que muestran algunas páginas web ni por la aparente afinidad de determinados contactos en redes sociales.
  5. Desconfía de las inversiones que te prometen alta rentabilidad sin riesgo y de los productos complejos. Recuerda lo que ya debería ser un clásico en materia de inversión: “No inviertas en lo que no comprendes”.
  6. Presta atención a comisiones y gastos.
  7. Asegúrate de que los productos de inversion ofrecidos realmente existen y contrasta la información sobre la cotización de los valores que te quieran vender.
  8. Desconfía si no te piden información, ya que cualquier intermediario financiero autorizado ha de asegurarse que sus recomendaciones son las más adecuadas en base a tu perfil, para lo cual te preguntará sobre conocimientos y experiencia previos, situación financiera u objetivos de inversión.
  9. Si no logras recuperar el dinero invertido, no continues realizando aportaciones y presenta una denuncia.
  10. Pon en conocimiento de la CNMV cualquier incidente sospechoso de fraude y denuncia lo ocurrido en la Policía o el Juzgado correspondiente.

Seis datos fundamentales antes de invertir en un fondo de inversión

Mario Cantalapiedra – Economista

Según la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), las entidades que comercializan en España fondos de inversión, es decir, instituciones de inversión colectiva que invierten de forma conjunta las aportaciones realizadas por un número variable de inversores, están obligadas a entregar a los mismos una copia del Documento de datos fundamentales para el inversor (DFI) antes de que efectúen su inversión.

El DFI tiene una extensión máxima de dos páginas (ampliable a tres en el caso de fondos estructurados, más complejos y arriesgados), y en él se recoge toda la información necesaria y relevante para que el inversor pueda decidir o no la compra del fondo. Es analizado y registrado por la CNMV en el momento de la creación del fondo, siendo un extracto del folleto completo, el cual incluye además un anexo de su reglamento de gestión, así como los últimos informes de carácter trimestral y anual.

En concreto, el DFI incluye los seis apartados siguientes:

 

  1. Datos identificativos

Denominación, código ISIN (International Securities Identification Number; código de 12 caracteres alfanuméricos utilizado para identificar los valores mobiliarios a nivel internacional), número de registro en la propia CNMV e identificación de la gestora administradora del fondo.

 

  1. Objetivos y política de inversión

Descripción detallada de la estrategia (en qué invierte y cómo invierte). En este apartado se incluyen la categoría del fondo (monetario, renta fija, renta variable, etcétera), la política de inversión, los objetivos de gestión (si tiene o no un índice de referencia) y el valor liquidativo aplicable en caso de suscripción o reembolso.

 

  1. Perfil de riesgo y remuneración

Relación entre rendimiento y riesgo a nivel potencial en una escala que va del 1 al 7. Un fondo incluido en la categoría 1, tendrá el menor rendimiento/riesgo potencial, mientras que si se incluye en la 7, tendrá el mayor. No obstante, como señala la CNMV, un fondo incluido en la categoría 1 no significa que tenga riesgo cero.

 

  1. Gastos corrientes y comisiones

Indicador de los gastos corrientes como media de los gastos totales que soporta el fondo, así como relación de comisiones que asume el partícipe de forma directa (suscripción, reembolso, etcétera).

 

  1. Rentabilidad histórica

Representación gráfica (diagrama de barras) de la rentabilidad anual obtenida por el fondo a lo largo de 10 años o de una simulación si la antigüedad es menor. Aquí ya sabes aquello de que “rentabilidades pasadas no garantizan futuras”.

 

  1. Información práctica

Datos sobre la entidad depositaria del fondo encargada de custodiarlo y controlar la actuación de la gestora, inversión mínima inicial, fiscalidad y dónde consultar otra información.

 

 

 

 

 

.

 

Debilidades en las prácticas comerciales de las entidades de crédito

Mario Cantalapiedra – Economista

El pasado mes de septiembre me hacía eco en el blog de la iniciativa emprendida por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), de utilizar expertos independientes para valorar las prácticas de comercialización de instrumentos financieros por parte de las entidades de crédito (mystery shoppers o clientes misteriosos), en base a la facultad que le concede la Ley 5/2015 de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial.

Pues bien, recientemente la CNMV ha publicado los resultados de esta primera prueba piloto, cuya actuación se ha realizado entre los meses de septiembre a noviembre de 2016, dirigiéndose a una muestra representativa de entidades que aglutinan en torno al 50 por ciento de las sucursales. En total se han realizado 450 visitas simuladas por 179 clientes misteriosos en 20 grandes poblaciones distribuidas por todo el territorio nacional. En ninguno de los casos se llegó a completar la compra del producto financiero. Lo interesante del tema es destacar debilidades que se han encontrado en las prácticas comerciales de las entidades de crédito.

En primer lugar, resulta habitual que el personal de las entidades formule verbalmente recomendaciones implícitas que los clientes perciben como asesoramiento, destacando productos concretos y haciendo alusión a las circunstancias personales del cliente. Es decir, se presta un servicio de asesoramiento en materia de inversión sin que el cliente lo advierta con claridad y sin que la entidad lo clasifique o reconozca como tal y, en consecuencia, aplique las reglas correspondientes.

En segundo lugar, existe una gran concentración de la oferta de productos en fondos de inversión, lo cual resulta comprensible según la propia CNMV en función del contexto actual del mercado. Aproximadamente en el 90 por ciento de las visitas la oferta inicial incluyó estos fondos. A este respecto, se destaca que con frecuencia las entidades entregan fichas comerciales que recogen de forma imprecisa o incorrecta información relevante del Documento de Datos Fundamentales para el Inversor (DFI), que anteriormente se denominaba “folleto simplificado”. Este Documento, el cual debe entregarse al inversor antes de que suscriba el fondo, recoge toda la información necesaria y relevante para que tome una decisión sobre la conveniencia o no de suscribirlo. La CNMV también destaca que la totalidad de fondos de inversión ofrecidos a los clientes misteriosos fueron fondos gestionados por el propio grupo al que pertenece la entidad de crédito.

En tercer lugar, se ha detectado una insuficiente información verbal con respecto a los costes asociados a los productos financieros (comisiones, gastos, etcétera). Del mismo modo, se considera que con frecuencia se resaltan las ventajas de los mismos pero no sus riesgos, lo que supone una presentación poco equilibrada.

Comentar que la CNMV considera esta experiencia piloto positiva por lo que su intención es seguir utilizando la herramienta de los clientes misteriosos en el futuro, algo que se debería tener muy presente desde las entidades de crédito.

Un portal de la CNMV para fomentar iniciativas empresariales “fintech” en España

Mario Cantalapiedra – Economista

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) considera que los modelos de negocio fintech, que unen tecnología y finanzas, suponen una oportunidad para mejorar los mercados financieros puesto que se orientan más al inversor final e incrementan la eficiencia y la competitividad de dichos mercados. En este sentido, el organismo público acaba de habilitar un portal con la intención general de promover iniciativas empresariales fintech en España y dos objetivos concretos:

1. Facilitar ayuda a promotores y entidades financieras sobre aspectos normativos del mercado de valores que pudieran afectar a sus proyectos.

2. Crear un espacio informal de comunicación con promotores y entidades financieras sobre sus iniciativas en este ámbito.

Como sabes la CNMV se encarga de autorizar e inscribir en un registro oficial a las plataformas de financiación participativa que recurren a préstamos, valores o participaciones en sociedades de responsabilidad limitada, y que están reguladas por la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial. No obstante, opina que existen otra serie de productos, servicios o procesos innovadores relacionados con el mercado de valores que podrían precisar de su autorización. Entre otros ejemplos cita al asesoramiento automatizado o la gestión de cartera automatizada, a los canales de distribución alternativos aplicados al mercado de valores, al big data o a la tecnología blockchain. De este modo, se trata de que las startups que consideren que sus proyectos fintech pueden estar relacionados con el mercado de valores se pongan en contacto con la propia CNMV para clarificar sus dudas sobre normativa aplicable y plantear sugerencias o facilitar información, para lo cual se ha previsto el siguiente mecanismo: se ha habilitado un formulario para que los emprendedores lo remitan por email, el cual una vez recibido debe ser contestado dentro de los tres días hábiles siguientes. Las comunicaciones serán de carácter informal y tendrán lugar por email o teléfono, inclusive podrán concertarse reuniones físicas con los emprendedores si así lo considera el organismo público. Una vez evaluados los proyectos, los que se requieran autorización serán derivados al departamento de la CNMV correspondiente. No obstante, los contactos a través del portal fintech no implican el inicio de un procedimiento administrativo ni tienen la consideración de asesoramiento legal con efecto vinculante. También se asegura que la información aportada será tratada de forma confidencial.

10 consejos a la hora de invertir

Mario Cantalapiedra – Economista

Dentro del marco del Plan de Educación Financiera emprendido por el Gobierno español, que persigue mejorar la cultura financiera de la ciudadanía, existe una web denominada finanzasparatodos.es en la que se pueden encontrar consejos prácticos y herramientas para planificar el ahorro y la economía personal. Detrás de este proyecto están los supervisores públicos, la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) y el Banco de España. Entre los datos que aparecen en la web me gustaría comentar una serie de reglas básicas que pretenden ayudar a los inversores no profesionales y cuya divulgación considero de gran utilidad si queremos evitar los errores del pasado reciente. De forma resumida, se habla de los siguientes 10 consejos a la hora de invertir:

  1. “Conocer bien los objetivos financieros y la tolerancia al riesgo para poder elegir inversiones con un nivel de riesgo, rentabilidad y plazo adecuados a nuestro perfil”. Algo muy importante que se comenta y que yo no me canso de repetir es “nunca invertir en productos que no se entiendan”.
  2. “Buscar consejo profesional para la toma de decisiones de inversión, recordando que la responsabilidad final es del inversor. Mantener contacto con el intermediario y determinar el alcance de sus responsabilidades y libertad de actuar, así como su estilo y filosofía”.
  3. “Solamente destinar a la inversión el excedente entre ingresos y gastos comunes. Eliminar primero las deudas por la que se pagan altos intereses y sanear la situación financiera actual, antes de tomar decisiones de inversión”. Seguro que alguna vez has oído el caso de alguien que ha invertido el dinero destinado al pago de la hipoteca en Bolsa esperando obtener una ganancia rápida y luego no ha tenido suficiente dinero ni para afrontar la cuota.
  4. “Invertir para el largo plazo. Los mercados suben y bajan, pero a largo plazo suele haber más subidas que bajadas”. Lo cierto es que la especulación en los mercados parece destinada a perfiles muy profesionales o que tengan claro el riesgo que se asume.
  5. Diversificar, diversificar, diversificar”. Se repite hasta tres veces en la web, luego debe ser importante… de hecho, lo es. Una estrategia de diversificación lleva a disminuir el riesgo de cualquier inversión.
  6. “Mantener una mezcla de inversiones con distintos horizontes temporales para poder atender a distintas necesidades a medida que se presenten”.
  7. “Comparar bien las tarifas y comisiones de cada entidad”.
  8. “Empezar a invertir antes que después. De todos los factores que afectan a la acumulación de capital por inversión: cantidad inicial invertida, cantidad de las aportaciones, rentabilidad y tiempo que se mantiene la inversión, el más importante es el factor tiempo”.
  9. “Evitar las modas y los gurús de turno, así como la toma de decisiones emotivas. No perseguir los éxitos de ayer. Las rentabilidades históricas no son ninguna garantía de rentabilidad futura. Nadie sabe lo que harán los mercados. La disciplina y paciencia son rasgos importantes para el pequeño inversor, mientras que el miedo y la avaricia son sus enemigos”.
  10. “Si alguien ofrece una inversión ‘demasiado buena para ser verdad’ lo más probable es que no sea verdad. Nunca confiar en desconocidos que ofrezcan consejos no solicitados sobre inversiones y recordar que no existe rentabilidad sin riesgo”. Aquí se alerta sobre los chiringuitos financieros sobre los que ya me he referido en alguna ocasión.

En el siguiente enlace puedes consultar el texto completo de los 10 consejos.

Información básica para el cliente en las plataformas de “crowdfunding”

Mario Cantalapiedra – Economista

Como se comenta en el preámbulo de la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, la inversión en los proyectos que ofrecen las plataformas de financiación participativa o crowdfunding es intrínsecamente arriesgada, tanto porque el promotor que solicita la financiación puede ser incapaz de devolver o remunerar el dinero recibido, como porque la plataforma no garantiza en ningún momento la solvencia del promotor. En este sentido, la normativa legal proporciona una serie de herramientas que tratan de mitigar y gestionar el riesgo de esta inversión, entre las que se encuentran las obligaciones de información a las que quedan sujetas las plataformas.

En este ámbito destaca los cuatro elementos siguientes sobre los que las plataformas deben informar, en términos breves y sencillos, y en un lugar destacado de su página web de inicio, bajo un epígrafe denominado “Información básica para el cliente”:

  • Advertencia de los riesgos que implica para los inversores la participación en préstamos (crowdlending), o la suscripción de las acciones, participaciones u otros valores representativos de capital (crowdinvesting) y obligaciones a través de la plataforma y, en todo caso, los riesgos de pérdida total o parcial del capital invertido, de no obtener el rendimiento dinerario esperado y de falta de liquidez de la inversión. En el caso de financiación mediante emisión de acciones, se deberá informar además del riesgo de dilución de la participación en la sociedad (es decir, de reducción del porcentaje de participación en el capital por la entrada de nuevos socios), del riesgo de no recibir dividendos y del riesgo de no poder influir en la gestión de la sociedad. Si la inversión es en participaciones sociales u otros valores representativos del capital, además de informar sobre los tres elementos anteriores (dilución, dividendos y gestión), habrá que hacerlo sobre las restricciones a la libre transmisibilidad inherentes a su régimen jurídico.
  • Advertencia de que la plataforma no es una empresa de servicios de inversión, ni una entidad de crédito y de que no está adherida a ningún fondo de garantía de inversiones o fondo de garantía de depósitos.
  • Advertencia de que los proyectos de financiación participativa no son objeto de autorización, supervisión ni revisión por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) ni por el Banco de España (BdE).
  • Tarifas aplicadas a inversores y promotores, procedimiento de contratación y forma de facturación.

 

 

El registro oficial de plataformas de “crowdfunding” de la CNMV

Mario Cantalapiedra – Economista

Según la Ley 5/2015, de 27 de abril, de fomento de la financiación empresarial, las plataformas de financiación participativa o crowdfunding, es decir, aquellas cuya actividad consiste en poner en contacto, de manera profesional y a través de páginas web u otros medios electrónicos, a una pluralidad de personas físicas o jurídicas que ofrecen financiación a cambio de un rendimiento dinerario, con personas físicas o jurídicas que solicitan financiación en nombre propio para destinarlo a un proyecto de financiación participativa, deben estar autorizadas por la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) e inscritas en un registro especial.

Es un registro al que le está costando arrancar y me consta que más de una plataforma se encuentra atorada entre trámites administrativos intentando ser inscrita. No obstante, en el momento en que elaboro el post, cuenta ya con seis plataformas registradas de las que se pueden consultar los siguientes datos:

1. Número de registro oficial.

2. Fecha de registro.

3. Denominación social.

4. Página web.

5. Domicilio social.

6. Socios con participación significativa (por encima del 10 por ciento).

7. Administradores.

8. Tipo de entidad, en función de cuál sea la fórmula utilizada para captar la financiación, lo que da lugar a las siguientes clases de plataformas:

  • De valores negociables, como acciones (entraría dentro del concepto de crowdfunding de inversión o crowdinvesting, donde los inversores entregan dinero a una empresa a cambio de una participación en su capital, estando ligada la rentabilidad de la inversión al éxito futuro de la compañía) u obligaciones.
  • De participaciones de sociedades de responsabilidad limitada (igualmente correspondería al crowdinvesting).
  • De préstamos (lo que se conoce como crowdlending, donde los inversores eligen un proyecto al que prestan dinero, a cambio de un tipo de interés).

El registro, que ha de servir para dar más confianza a los inversores, actualmente cuenta con tres plataformas de crowdinvesting y otras tres de crowdlending, como puedes ver en el cuadro siguiente.

Registro oficial plataformas de financiación participativa (PFP)

imagen1

Fuente: Elaboración propia a partir del registro oficial de la CNMV.

Leer artículos anteriores: Pág. Anterior 1 2 3 Pág. Siguiente