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¿Qué hacer si se detecta un error en las cuentas anuales depositadas en el Registro Mercantil?

Mario Cantalapiedra – Economista

En ocasiones las empresas descubren que las cuentas anuales que han depositado en el Registro Mercantil contienen algún tipo de error, lo que, tras la lógica preocupación, les lleva a plantearse si deben reformularlas y depositarlas de nuevo. En este sentido, hemos de distinguir entre dos tipos de errores, los de transcripción y los contables.

En el primer caso, errores de transcripción, los datos contables de las cuentas depositadas no son correctos debido a algún error de transcripción desde la contabilidad de la empresa a los modelos normalizados del Registro. La Junta general ha tenido la información contable adecuada que ha aprobado correctamente. En esta situación, la solución es relativamente sencilla, bastando con la presentación de una certificación expedida por el órgano de administración de la sociedad que indique el error, su subsanación y la solicitud al Registrador para su incorporación al depósito ya practicado, junto a los documentos corregidos. No obstante, este tipo de errores debe tender a desaparecer en la medida en que se está generalizando la presentación telemática de cuentas.

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En el segundo caso, errores de tipo contable, antes de reformular las cuentas y solicitar su depósito, ha de valorarse la importancia relativa del error. La norma de registro y valoración 22ª. “Cambios en criterios contables, errores y estimaciones contables” recogida en la segunda parte del PGC, aprobado por el Real Decreto 1514/2007, de 16 de noviembre, señala que “los errores contables incurridos en ejercicios anteriores se subsanarán en el ejercicio en que se detecten, contabilizando el ajuste en una partida de reservas por el efecto acumulado de las variaciones de los activos y pasivos que ponga de manifiesto la subsanación del error”. Al mismo tiempo, en la propia introducción del PGC se señala como “sólo situaciones de carácter excepcional y máxima relevancia en relación con la situación patrimonial de la empresa, de riesgos que aunque conocidos con posterioridad existieran en la fecha de cierre de las cuentas anuales, deberían llevar a una reformulación de las mismas”. Por tanto, con carácter general, los errores contables deberán subsanarse en el ejercicio en que se detectan, reflejando la citada rectificación en las cuentas anuales de dicho ejercicio (por ejemplo, una empresa que contabilizó como gasto la compra de un ordenador en 2017 y lo detecta en 2018, contabilizaría la rectificación en 2018 con contrapartida a reservas). Si, por el contrario, el error detectado fuese muy significativo (de máxima relevancia), entonces sería necesaria la celebración de otra Junta que aprobara las nuevas cuentas, emitiéndose certificación en la que constara que se presentan estas y se detallaran los defectos detectados en las primeras, incorporando los documentos necesarios. Ambas presentaciones (la errónea y la que corrige) quedarían depositadas en el Registro Mercantil.

Foto: stevepb

 

 

 

 

 

 

Cuatro ratios para medir cómo utiliza la empresa sus recursos

Mario Cantalapiedra – Economista

Entre las herramientas que existen para analizar los estados contables principales de la empresa están los ratios, los cuales expresan la relación entre dos variables, habitualmente en forma de división, de tal modo que su resultado para el analista es más significativo que el de cada variable por separado.

Estos ratios se pueden agrupar por familias según el objetivo de análisis pretendido. De este modo, los de situación financiera analizan la estructura financiera de la compañía; los de rentabilidad estudian los beneficios obtenidos en relación con los bienes utilizados, mientras que los de eficiencia analizan la utilización que hace la empresa de sus recursos.

Haciendo hincapié en los últimos, en los que miden cómo la empresa utiliza sus recursos (escasos), me gustaría destacar algunos de los que son más utilizados:

 

Rotación del activo

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Mide cuántas veces en el período analizado la empresa realiza ventas por un valor igual a su activo. Implica, por tanto, la eficiencia en la utilización de dicho activo. Cuanto más elevado sea el ratio mejor para la empresa, ya que estará generando mayores ventas con su inversión.

 

Ventas por empleado

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Mide las ventas medias generadas por empleado en el período, expresándose en unidades monetarias, de tal modo que a mayor valor del ratio, mayor volumen de ventas se genera por cada trabajador.

 

Gastos de personal por empleado

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Determina el coste medio por empleado, expresándose en unidades monetarias. Evidentemente si el ratio anterior interesa que sea lo mayor posible, aquí ocurre justo lo contrario.

 

Productividad

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Mide la contribución de los empleados al resultado de la actividad expresándose en número de veces. A mayor valor del ratio, mayor rendimiento está obteniendo la empresa analizada de sus empleados.

 

Evolución ratios de eficiencia TELEFÓNICA DE ESPAÑA, S.A. (2014 – 2016)15Fuente: Insight View.

 

Durante qué plazo debes conservar la documentación contable de tu empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

Una de las dudas que suele asaltar a los empresarios, sobre todo a los más noveles, hace referencia al plazo durante el cual deben conservar la documentación contable que se relaciona con su negocio. A estos efectos, principalmente debe distinguirse entre plazo a efectos mercantiles y a efectos fiscales que difieren en el límite temporal a considerar.

Ámbito mercantil

Desde el punto de vista mercantil, el artículo 30 del Código de Comercio señala como “los empresarios conservarán los libros, correspondencia, documentación y justificantes concernientes a su negocio, debidamente ordenados, durante seis años, a partir del último asiento realizado en los libros, salvo lo que se establezca por disposiciones generales o especiales”.

Aparte de esta restricción de tipo general, también puede plantearse qué ocurre en los casos de cese de actividad, fallecimiento del empresario o disolución de la empresa. En este sentido, si el empresario cesa su actividad debe seguir cumpliendo el plazo de los seis años que marca el artículo 30. De igual modo, si el empresario fallece o la empresa se disuelve serán respectivamente los herederos y los liquidadores los obligados a cumplir el plazo marcado.

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Ámbito fiscal

Para Hacienda y según el artículo 66 de la Ley General Tributaria (LGT), prescribe a los cuatros años su derecho para determinar la deuda tributaria mediante la oportuna liquidación, a contar desde el día siguiente a la fecha en que finalice el plazo de presentación del correspondiente modelo tributario. Por tanto, puede ocurrir que este derecho de Hacienda esté prescrito pero que el empresario tenga todavía que conservar los libros de contabilidad para cumplir la normativa mercantil. Además hay que tener en cuenta que, según el artículo 115 de la LGT, las comprobaciones e investigaciones de Hacienda pueden extenderse a ejercicios prescritos cuando los hechos acontecidos en ellos surtan efectos fiscales en no prescritos.

Por otro lado, en el caso de compensación o deducción de créditos fiscales (bases imponible negativas, deducciones, etcétera), Hacienda dispone hasta de 10 años para comprobar la procedencia de la compensación o deducción originada. Este plazo viene definido en el artículo 66 bis 2 de la LGT.

Luego a efectos prácticos parece razonable conservar la documentación contable al menos hasta seis años después del último asiento (salvo que existan créditos fiscales pendientes). No obstante, yo recomendaría conservar sine díe tanto las cuentas anuales oficiales depositadas en el Registro Mercantil, en caso de que la empresa esté obligada a hacerlo, como las liquidaciones del Impuesto sobre Sociedades (IS) o del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF), según se revista la forma jurídica de sociedad o autónomo.

Foto: annca

 

 

Cuatro comprobaciones antes de presentar las cuentas anuales

Mario Cantalapiedra – Economista

El mes de julio suele traer consigo para muchas empresas la obligatoriedad de presentar las cuentas anuales en el Registro Mercantil del domicilio social. En concreto, están obligadas a este trámite las sociedades anónimas, de responsabilidad limitada, comanditarias por acciones y de garantía recíproca, así como los fondos de pensiones y otros empresarios obligados en virtud de disposiciones legales. Con el fin de evitar problemas en el momento de su presentación, es importante realizar una serie de comprobaciones, entre ellas destacaría las cuatro siguientes:

1. Presentar las cuentas dentro del plazo reglamentario

Las cuentas anuales han de presentarse dentro del mes siguiente a la fecha de celebración de la Junta general en la que se aprueban. Este mes se computa de fecha a fecha, según lo establecido por el artículo 5 del Código Civil. De este modo, si se agota el plazo legal para celebración de la Junta del 30 de junio (en el caso de sociedades que cierran su ejercicio con el año natural), se podrán presentar hasta el 30 de julio (aunque este año podrán presentarse hasta el 31 de julio al caer el 30 en domingo). La presentación fuera de plazo, antes de que transcurra un año desde el cierre de ejercicio, no conlleva sanción por parte del Registro, pero si se supera este límite se procede al cierre provisional de la hoja registral.

2. Firmar adecuadamente las cuentas

La certificación de aprobación de las cuentas ha de ser firmada por los administradores de la empresa, aunque debo recordar que ya no es necesario que sus firmas se legitimen notarialmente. Lo que sí es muy importante es asegurarse de que los administradores firmantes tienen sus cargos en vigor e inscritos en el Registro Mercantil.

3. Presentar informe de auditoría

La presentación de las cuentas deberá acompañarse de un ejemplar del informe de auditoría cuando la sociedad esté obligada a verificación contable o cuando se hubiere nombrado auditor a solicitud de la minoría. Dicho informe deberá estar firmado por los auditores correspondientes.

4. Incluir la aplicación del resultado y el período medio de pago a proveedores en su apartado correspondiente

Por último y como novedad de este año, las empresas que utilicen los modelos abreviado y pymes de cuentas anuales deberán incluir la aplicación de su resultado y la información sobre el período medio de pago a proveedores dentro del apartado “Datos generales de identificación e información complementaria requerida en la legislación española”.

El nuevo contenido de la memoria de pymes

Mario Cantalapiedra – Economista

Las modificaciones en la normativa contable española introducidas por el Real Decreto 602/2016, de 2 de diciembre, han reducido los requerimientos de información de las memorias de las cuentas anuales en los modelos abreviado y pyme para los ejercicios que se inicien a partir del 1 de enero de 2016. En concreto, el contenido de la memoria de pymes ha quedado reducido a los 10 puntos siguientes:

 

  1. Actividad de la empresa (se deberá describir el objeto social de la empresa y la actividad o actividades a que se dedique y su identificación en el Registro Mercantil).
  2. Bases de presentación de las cuentas anuales (imagen fiel, principios contables no obligatorios aplicados, etcétera).
  3. Normas de registro y valoración (se indicarán los criterios contables aplicados en relación a una serie de partidas, como, por ejemplo, el inmovilizado intangible o las existencias).
  4. Inmovilizado material, intangible e inversiones inmobiliarias (análisis del movimiento durante el ejercicio de estos epígrafes y de sus correspondientes amortizaciones y correcciones valorativas por deterioro).
  5. Activos financieros.
  6. Pasivos financieros.
  7. Fondos propios.
  8. Situación fiscal (donde se informará del gasto por impuesto sobre beneficios corriente y de cualquier otra información cuya publicación venga exigida por la norma tributaria).
  9. Operaciones con partes vinculadas.
  10. Otra información (donde, entre otros datos que se especifican, como el número medio de personas empleadas en el ejercicio, se deberá aportar cualquier información que a juicio de los responsables de elaborar las cuentas anuales sea preciso proporcionar para que estas, en su conjunto, puedan mostrar la imagen fiel del patrimonio, de los resultados y de la situación financiera de la empresa, así como cualquier otra información que la empresa considere oportuno suministrar de forma voluntaria).

 

Recuerdo que, con la entrada en vigor del Real Decreto 602/2016, pueden aplicar el Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas y, por tanto, presentar esta memoria de pymes todas las empresas, cualquiera que sea su forma jurídica, individual o societaria, que durante dos ejercicios consecutivos reúnan, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes:

 

  1. Que el total de las partidas del activo no supere los cuatro millones de euros.
  2. Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los ocho millones de euros.
  3. Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a cincuenta.

Nuevos límites para aplicar el PGC-Pymes

Mario Cantalapiedra – Economista

El Real Decreto 602/2016, de 2 de diciembre, ha ampliado el ámbito de aplicación del Plan General de Contabilidad de Pequeñas y Medianas Empresas (PGC-Pymes), igualando los límites exigidos (de total activo, importe neto de la cifra de negocios y número de trabajadores) a los previstos para poder elaborar el modelo abreviado de balance y memoria. Es importante reseñar que, a pesar de ser aprobado a estas altura del año, este cambio entra en vigor para los ejercicios que se inicien a partir del 1 de enero de 2016.

De este modo, podrán aplicar el PGC-Pymes todas las empresas, cualquiera que sea su forma jurídica, individual o societaria, que durante dos ejercicios consecutivos reúnan, a la fecha de cierre de cada uno de ellos, al menos dos de las circunstancias siguientes:

a) Que el total de las partidas del activo no supere los cuatro millones de euros.

b) Que el importe neto de su cifra anual de negocios no supere los ocho millones de euros.

c) Que el número medio de trabajadores empleados durante el ejercicio no sea superior a cincuenta.

También el Real Decreto 602/2016 ha eliminado la obligatoriedad de elaborar el estado de cambios en el patrimonio neto para las empresas que apliquen el PGC- Pymes, de tal modo que, para los ejercicios que se inicien a partir del 1 de enero de 2016, únicamente habrán de presentar dentro de sus cuentas anuales los siguientes documentos: balance, cuenta de pérdidas y ganancias y memoria (esta última con una información ahora más reducida).

Comparativa límites PGC-Pymes

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Diferencia entre los conceptos contables de deterioro y provisión

Mario Cantalapiedra – Economista

Un aspecto que todavía parece seguir causando cierta dificultad es el de diferenciar entre los conceptos contables de provisión y deterioro. Los que tenemos cierta edad recordamos que el Plan General de Contabilidad (PGC) de 1990, recogía bajo el concepto genérico de provisión las correcciones valorativas reversibles realizadas tanto sobre activos que valían menos como sobre pasivos que eran probables pero al mismo tiempo indeterminados. Pues bien, el PGC vigente en la actualidad, el de 2007, reserva el concepto de provisión para los pasivos y habla de deterioro para los activos.

De este modo, son provisiones los pasivos (obligaciones actuales surgidas como consecuencia de sucesos pasados, para cuya extinción la empresa espera desprenderse de recursos que puedan producir beneficios o rendimientos económicos en el futuro), que resultan indeterminados respecto a su importe o a la fecha en que se cancelarán, por lo que la empresa aplica una cantidad como gasto para estar preparada. Por ejemplo, se contabiliza una provisión por la indemnización reclamada por un cliente por la venta de un producto defectuoso que muy probablemente habrá de pagarse. Existe una obligación a afrontar (pasivo), especificada en cuanto a su naturaleza, pero de la que se desconocen su importe exacto y su momento concreto. El PGC recoge expresamente las siguientes provisiones:

– A largo plazo:

  • Provisión por retribuciones a largo plazo al personal.
  • Provisión para impuestos.
  • Provisión para otras responsabilidades.
  • Provisión por desmantelamiento, retiro o rehabilitación del inmovilizado.
  • Provisión para actuaciones medioambientales.
  • Provisión para reestructuraciones.
  • Provisión por transacciones con pagos basados en instrumentos de patrimonio.

– A corto plazo:

  • Provisiones por operaciones comerciales (que a su vez se divide en provisión por contratos onerosos y provisión para otras operaciones comerciales).
  • Provisión a corto plazo por retribuciones al personal.
  • Provisión a corto plazo para impuestos.
  • Provisión a corto plazo para otras responsabilidades.
  • Provisión a corto plazo por desmantelamiento, retiro o rehabilitación del inmovilizado.
  • Provisión a corto plazo para actuaciones medioambientales.
  • Provisión a corto plazo para reestructuraciones.
  • Provisión a corto plazo por transacciones con pagos basados en instrumentos de patrimonio.

Por su parte, los deterioros hacen referencia a la pérdida de valor de los activos de la empresa con carácter reversible, es decir, que puede recuperarse en el futuro, de tal modo que esa disminución de valor se refleja como gasto. Por ejemplo, se contabiliza el deterioro por las dudas razonables que existan sobre el cobro de una factura pendiente de un cliente. El PGC prevé los cuatro grandes grupos de deterioros siguientes:

– A largo plazo:

  • Deterioro de valor de activos no corrientes (del inmovilizado intangible, del inmovilizado material, de las inversiones inmobiliarias, de valores representativos de deuda a largo plazo, etcétera).

– A corto plazo:

  • Deterioro de valor de las existencias (de materias primas, de productos en curso, etcétera).
  • Deterioro de valor de créditos comerciales.
  • Deterioro del valor de inversiones financieras a corto plazo.

Siete partidas para el análisis rápido del riesgo de un cliente

Mario Cantalapiedra – Economista

Cuando se analiza el riesgo de crédito comercial de un cliente, puede ser muy útil conocer de forma rápida la evolución de una serie de partidas que se consideren significativas. De tal modo que, a partir de este conocimiento, se deduzca la necesidad o no de hacer un análisis más profundo. Evidentemente no resulta sencillo llegar a un consenso de las partidas que debe recoger dicho análisis rápido, teniendo en cuenta, por ejemplo, las restricciones de información pública con las que contamos (hay datos significativos que querríamos saber y no podemos conocer a partir de la contabilidad oficial). No obstante, creo que puede ser muy interesante conocer la evolución de las siguientes siete partidas de los clientes:

Ventas (Importe neto de la cifra de negocios)

Incluye el importe de las ventas de mercaderías, de productos terminados, de productos semiterminados, de subproductos y residuos, de envases y embalajes y de las prestaciones de servicios correspondientes a las actividades ordinarias de la empresa, menos el importe de cualquier descuento realizado (por pronto pago, por devoluciones de ventas o por haber alcanzado un determinado volumen de pedidos), menos los impuestos que, como el IVA, deban ser objeto de repercusión. Fundamentalmente será importante vigilar las caídas significativas de las ventas del cliente de un ejercicio a otro.

Resultado neto

Diferencia entre el total de ingresos y el total de gastos en un ejercicio. En este caso, un cliente que sufra una disminución significativa de su resultado neto puede tener problemas para afrontar sus obligaciones de pago.

Total activo

Conjunto de bienes, derechos y otros recursos controlados económicamente por la empresa, resultantes de sucesos pasados, de los que se espera obtener beneficios o rendimientos económicos en el futuro, o, dicho de modo más sencillo, lo que tiene una empresa. Es importante observar si el activo del cliente crece o decrece con el paso del tiempo.

Patrimonio neto

Representa la parte residual de los activos de la empresa (lo que tiene) una vez deducidos todos los pasivos (lo que debe). Es, por tanto, el dinero que pertenece a los propietarios. Resulta muy preocupante que un cliente tenga un patrimonio neto negativo, en esa situación lo que debe (pasivo) es superior a lo que tiene (activo).

Fondo de maniobra

Diferencia entre activo corriente y pasivo corriente. Proporciona una medida de la adecuación entre activos a corto plazo y pasivos al mismo plazo, que, en principio, deben financiarlos. Si la diferencia es positiva, una parte del activo a corto es financiada con recursos permanentes (patrimonio neto y pasivo no corriente) permitiendo la existencia de un colchón de liquidez en el cliente. No obstante, un fondo de maniobra positivo también supone unas mayores necesidades de financiación de los activos corrientes que no pueden cubrirse con fuentes de financiación a corto plazo. Por tanto, conviene que el cliente tenga un fondo de maniobra adecuado para el sector. Incluso es habitual que en muchos sectores (agencias de viajes, gran distribución, etcétera) sea negativo.

Endeudamiento a corto plazo

Básicamente recoge las obligaciones con terceros vinculadas al ciclo normal de explotación (vencimiento menor o igual a un año) y otras obligaciones con vencimiento menor o igual a un año. Es lo que una empresa debe a corto plazo (por ejemplo, a un proveedor o a un banco). Si el endeudamiento a corto plazo del cliente se dispara, habrá que analizar los motivos por si ello puede afectar a sus compromisos de pago.

Número medio de empleados

Personal asalariado de la empresa (cifra media del ejercicio). Una caída muy significativa de esta cifra puede indicar una mala situación del cliente.

A continuación puedes ver la evolución de las siete partidas mencionadas, de una forma rápida y visual, en el caso del Grupo Isolux Corsán entre 2010 y 2014. Los datos los he obtenido utilizando la herramienta de inteligencia de negocio Insight View.

Evolución partidas significativas Grupo Isolux Corsán (2010-2014)

isoluxFuente: Insight View.

La mejora de los datos macro todavía no llega al taller de Juan

Mario Cantalapiedra – Economista

Termina el año y, como ya es tradicional, aprovecho para repasar contigo algunos de los contenidos tratados en el blog durante los últimos 12 meses. En este período, me he referido a cuestiones tradicionales relacionadas con las cuentas anuales o las provisiones contables, y a temas más novedosos como la inteligencia de negocio o el fenómeno fintech. Por supuesto, también he hablado de morosidad. Las seis entradas siguientes son ejemplos de estos temas:

  • Las cuentas anuales que han de presentar las empresas en el Registro Mercantil deben ser formuladas atendiendo a una serie de requisitos, los cuales fueron repasados al comienzo de año.
  • La necesidad de aplicar soluciones innovadoras parece alcanzar también al mundo de la gestión del riesgo de crédito comercial. Compartir información entre las distintas áreas de la empresa para lograr una mejor gestión de los clientes, resulta más sencillo si se utilizan las nuevas herramientas de inteligencia de negocio, a las que me referí en marzo.
  • España se ha sumado este año a los países que regulan la financiación participativa a través de plataformas de Internet o crowdfunding, aunque eso sí, únicamente en la modalidad de inversión en la que se percibe un rendimiento dinerario por los fondos aportados.
  • Precisamente el crowdfunding se une a otros negocios financieros de reciente aparición, basados en la utilización de las nuevas tecnologías, para configurar el fenómeno fintech. A mitad de año me preguntaba cómo podría reaccionar la banca tradicional ante estos nuevos competidores.
  • Puesto que las provisiones contables son elementos que pueden distorsionar el resultado de una empresa, es importante que al analizar una compañía externamente, se traten de conocer los criterios seguidos al dotarlas.
  • Y, cómo te decía, en el blog también he hablado de morosidad. En este sentido, las noticias no son buenas y los plazos de pago entre empresas siguen estando muy alejados de los 60 días que marca la legislación vigente. Pasan los años y en este ámbito no hay mejora.

Te preguntarás a qué hace referencia el título de este post. Pues bueno, resume un poco mi sensación con respecto la situación económica al finalizar el año. Los datos macros han mejorado, eso es innegable, pero todavía cuesta que esa mejora llegue a nuestras pymes (al taller de Juan). Precisamente este titular ha sido elegido como uno de los ganadores del concurso #TitularTwecos, organizado en Twitter por @creditoycaucion, y para el que inicialmente fue pensado. Por lo que se ve, alguno más por ahí comparte mi visión actual.

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Solo me queda desearte felices fiestas y lo mejor para 2016.

 

La influencia de las periodificaciones en el resultado de la empresa

Mario Cantalapiedra – Economista

Según el Plan General de Contabilidad (PGC) vigente en España, la contabilidad de la empresa y, en especial, el registro y valoración de los elementos de las cuentas anuales, se desarrollarán aplicando, entre otros, el principio del devengo, el cual viene a suponer que los ingresos y gastos se imputan a un ejercicio en función de la corriente real de bienes y servicios, con independencia de la fecha en la que se produzcan los cobros y pagos correspondientes, es decir, de la corriente monetaria. Pues bien, la aplicación práctica de este principio se realiza a través del proceso de periodificación contable, que se basa en la utilización de las siguientes cuentas:

A. Periodificaciones a largo plazo

181. Anticipos recibidos por ventas o prestaciones de servicios a largo plazo

En ella se deben reflejar los importes cobrados de los clientes a cuenta de futuras ventas o prestaciones de servicios que se vayan a realizar en un plazo superior a 12 meses, excluido el IVA correspondiente. Lo cierto es que es una operación atípica que suele darse ocasionalmente. En cualquier caso, si se produce, al tratarse de una deuda que la empresa tiene con su cliente a largo plazo, figurará en el pasivo no corriente del balance.

B. Periodificaciones a corto plazo

480. Gastos anticipados

Sirve para reflejar gastos, que no sean intereses, que se han pagado de forma anticipada, y que corresponden al ejercicio siguiente. Por ejemplo, del coste de una prima de seguro anual pagado por anticipado el 1 de noviembre, solamente debería imputarse a resultado del ejercicio la parte proporcional correspondiente a dos meses (noviembre y diciembre), periodificándose el resto a través de esta cuenta. En el balance la encontrarás dentro del activo corriente.

567. Intereses pagados por anticipado

De modo similar al anterior, si la empresa paga por anticipado unos intereses semestrales de un préstamo ese mismo 1 de noviembre, solamente habría que imputar al ejercicio el importe correspondiente a dos meses, por lo que se debe periodificar el resto a través de esta cuenta, que figurará en el activo corriente.

485. Ingresos anticipados

Sirve para reflejar ingresos, que no sean intereses, que se han cobrado anticipadamente, por ejemplo, por el alquiler de una maquinaria, y que corresponden al ejercicio siguiente. En este caso, es una cuenta que aparece en el pasivo corriente.

568. Intereses cobrados por anticipado

Por último, esta cuenta recoge los intereses cobrados por adelantado, por ejemplo, por un préstamo concedido a otra empresa, y que corresponden al ejercicio siguiente. Figurará en el pasivo corriente.

Como puedes ver, importes de ingresos y gastos que no se reflejan en la cuenta de pérdidas y ganancias por efecto de las periodificaciones, aparecerán en el activo o pasivo, según corresponda. Cuando se analiza la información de una empresa, que ésta periodifique o no, o que lo haga siguiendo un criterio u otro, afectará a su resultado, de ahí la importancia de estudiar los datos de las cuentas mencionadas y ver su evolución a lo largo del tiempo.

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