Archivo de la etiqueta: contabilidad

En trámite de audiencia la Resolución del ICAC sobre información del período medio de pago a proveedores

Mario Cantalapiedra – Economista

El pasado 18 de marzo el Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas (ICAC) anunció que su Proyecto de Resolución sobre la información a incorporar en la memoria de las cuentas anuales en relación con el período medio de pago a proveedores en operaciones comerciales, se encuentra a disposición de los interesados para el cumplimiento del trámite de audiencia, durante 15 días hábiles, contados a partir del día siguiente a la publicación de dicho anuncio, por lo que en el momento de publicar este post, el trámite continua abierto.

Esta Resolución viene a cumplir el mandato expreso realizado al ICAC por la Ley 31/2014, de 3 de diciembre, en cuanto al “deber de información” de las sociedades mercantiles sobre el período medio de pago a proveedores, que se resume en los tres puntos siguientes:

  1. Todas las sociedades mercantiles deberán incluir de forma expresa en la memoria de sus cuentas anuales su período medio de pago a proveedores.
  2. Las sociedades mercantiles cotizadas publicarán en su página web su periodo medio de pago a proveedores.
  3. Las sociedades mercantiles que no sean cotizadas y no presenten cuentas anuales abreviadas publicarán su periodo medio de pago a proveedores en su página web, si la tienen.

En virtud de esta Resolución, las sociedades mercantiles tendrán que incluir una nota independiente en la memoria con información del período medio de pago a proveedores, así como de los ratios de operaciones pagadas y pendientes de pago. Conviene resaltar que el “deber de información” afecta a las operaciones comerciales de pago, es decir, a los acreedores comerciales incluidos en el correspondiente epígrafe del pasivo del balance, dejando fuera a otros acreedores o proveedores como son los proveedores de inmovilizado o los acreedores por arrendamiento financiero. Con respecto a las cuentas consolidadas, esta normativa será de aplicación únicamente a las sociedades radicadas en España que se consoliden por el método de integración global o proporcional al margen del marco de información financiera en que se formulen dichas cuentas.

La Resolución, cuyo texto completo puedes consultar aquí, resultará de aplicación obligatoria para los ejercicios que se inicien a partir del 1 de enero de 2015, y se tendrán en cuenta las operaciones comerciales que hayan tenido lugar desde la entrada en vigor de la Ley 31/2014, de 3 de diciembre.

Solicita demo gratis

Entidades que han de incluirse en la consolidación contable

Mario Cantalapiedra – Economista

Mediante la consolidación contable se persigue mostrar la situación patrimonial de un grupo de sociedades como si se tratase de una única entidad económica, es decir, reflejar la imagen fiel del patrimonio, de la situación financiera y de los resultados de dicho grupo, reflejado en las cuentas anuales, como si fuese una sola empresa. Para saber las sociedades que están obligadas a consolidar sus cuentas, debe acudirse al artículo 42 del Código de Comercio, donde se señala como “toda sociedad dominante de un grupo de sociedades estará obligada a formular las cuentas anuales y el informe de gestión consolidados”.

De este modo, un grupo de sociedades, a efectos de la consolidación de sus cuentas, se forma por una sociedad dominante y todas aquellas sociedades dependientes sobre las que ejerce su control, entendido este como el poder de dirigir sus políticas financieras y de explotación, con la finalidad de obtener beneficios económicos de sus actividades. En concreto, se presume que existe control de la sociedad dominante sobre una dependiente, en alguna de las siguientes situaciones:

  • Posea la mayoría de los derechos de voto (no de las acciones, ya que existen acciones sin voto).
  • Tenga la facultad de nombrar o destituir a la mayoría de los administradores.
  • Pueda disponer, en virtud de acuerdos celebrados con terceros, de la mayoría de los derechos de voto.
  • Haya designado con sus votos a la mayoría de los administradores, que desempeñen su cargo en el momento en que deban formularse las cuentas anuales consolidadas y durante los dos ejercicios inmediatamente anteriores. Existe la presunción de esta circunstancia cuando la mayoría de los administradores de la sociedad dominada sean miembros del órgano de administración o altos directivos de la sociedad dominante o de otra dominada por ésta. No obstante, esta situación no dará lugar a la consolidación, si la sociedad cuyos administradores han sido nombrados está vinculada a otra en la forma prevista en las dos primeras situaciones descritas.

Pues bien, deben consolidarse los grupos de empresas, formados por una sociedad dominante más sus dependientes, recayendo la tarea de consolidar en la entidad dominante. No obstante, también se habrán de incluir en la consolidación otro tipo de sociedades, relacionadas con las que forman parte del grupo, como son las multigrupo y las asociadas. Las sociedades multigrupo son empresas no incluidas como dependientes, que son gestionadas por una o varias sociedades del grupo con otra u otras personas ajenas al mismo, ejerciendo el control conjunto. Por su parte, las sociedades asociadas son aquellas sobre las que alguna entidad o entidades comprendidas en el grupo ejercen una influencia significativa en su gestión, participando en su capital e interviniendo en sus decisiones de política financiera y de explotación, sin llegar a controlarlas.

Es importante reseñar que la obligación de formular cuentas anuales consolidadas no exime a las sociedades integrantes del grupo, de formular sus propias cuentas individuales.

El análisis económico y financiero a través de las masas patrimoniales

Mario Cantalapiedra – Economista

Entre los principales instrumentos de análisis económico y financiero empresarial se encuentran las masas patrimoniales, o conjuntos homogéneos que agrupan y ordenan los diferentes elementos del balance o patrimoniales para facilitar su estudio y análisis. Lo de conjuntos homogéneos hace referencia a que los elementos agrupados desempeñan una misma función económica o financiera dentro de la empresa.

Como es conocido el patrimonio de una empresa está integrado por todos los bienes, derechos y obligaciones (elementos patrimoniales) que posee en un momento dado, los cuales pueden agruparse en masas patrimoniales, siendo las siguientes las tres principales:

  • Masa patrimonial de activo: Conjunto de bienes, derechos y otros recursos controlados económicamente por la empresa, resultantes de sucesos pasados, de los que se espera que la empresa obtenga beneficios o rendimientos económicos en el futuro. Esta masa incluye lo que la compañía posee (inmuebles, dinero efectivo, existencias de productos en almacén, derechos de cobro frente a clientes, etcétera).
  • Masa patrimonial de pasivo: Obligaciones actuales surgidas como consecuencia de sucesos pasados, para cuya extinción la empresa espera desprenderse de recursos que puedan producir beneficios o rendimientos económicos en el futuro. Esta masa recoge lo que la empresa tiene obligación de pagar (préstamos bancarios, deudas con las diferentes administraciones públicas, nóminas de los trabajadores, facturas de proveedores, etcétera).
  • Masa patrimonial de patrimonio neto: Constituye la parte residual de los activos, una vez deducidos todos los pasivos. Se incluyen en esta masa las aportaciones de los socios o propietarios, ya sea en el momento de la constitución o en otros posteriores, que no tengan la consideración de pasivos, así como los resultados acumulados y otras variaciones que afectan al patrimonio.

De este modo, la identidad fundamental del patrimonio (Activo = Pasivo + Patrimonio Neto) tiene en cuenta estas tres masas principales, mostrando el equilibrio que debe existir en todo momento en la empresa entre su estructura económica (activo) y su estructura financiera (pasivo y patrimonio neto).

Las masas principales del balance pueden subdividirse en otras más pequeñas (activo corriente, pasivo corriente, etcétera) con el fin de comparar la información que interese en cada caso. A la hora de analizar el balance de una empresa y siempre que ello sea posible, convendrá estudiar las masas patrimoniales desde una perspectiva dinámica, es decir, siguiendo su evolución a lo largo del tiempo, algo similar a lo que ocurre cuando utilizamos el análisis de ratios.

Cómo pueden contabilizar las microempresas un arrendamiento financiero

Mario Cantalapiedra – Economista

Uno de los inconvenientes que suele asociarse a la operación de leasing o arrendamiento financiero, mediante la cual una entidad financiera adquiere un bien elegido por una empresa y cede su uso a ésta a cambio del cobro de unas cuotas periódicas incluyendo una opción de compra a su término, es el de su complejidad contable, puesto que ha de reflejarse tanto en el activo como en el pasivo de la empresa. De este modo, para la empresa arrendataria la operación, en su momento inicial, supone registrar un activo de acuerdo a la naturaleza del bien (material o intangible) que se financia y un pasivo que refleje la deuda con la entidad financiera arrendadora. Activo al que se aplicará la amortización, en su caso, que corresponda según sea su naturaleza, mientras que los intereses financieros se distribuirán a lo largo del plazo del arrendamiento, imputándose en la cuenta de pérdidas y ganancias del ejercicio en que se devengan. Como puede observarse, es un tratamiento contable relativamente complejo pero que no es igual para todas las empresas, puesto que para las más pequeñas, las denominadas microempresas, la legislación contable permite una contabilización mucho más sencilla siempre que los bienes objetos del contrato de arrendamiento financiero sean amortizables. Estas microempresas son aquellas que aplican el Plan General de Contabilidad para Pymes y, además, durante dos ejercicios consecutivos reúnen, a fecha de cierre, al menos dos de las siguientes circunstancias:

  • Su activo no supera el millón de euros.
  • El importe neto de su cifra de negocios no supera los dos millones de euros.
  • El número medio de sus trabajadores, durante el ejercicio, no supera los diez.

La legislación contable permite a las microempresas que las cuotas que devenguen en arrendamientos financieros cuyo objeto no sean terrenos, solares u otros activos no amortizables, se contabilicen como gasto en la cuenta de pérdidas y ganancias, es decir, con igual tratamiento al que se otorga a un simple alquiler. En caso de que la microempresa, al finalizar el período contractual, ejercite la opción de compra, deberá registrar el activo según sea su naturaleza por el precio de adquisición de dicha opción. Únicamente la normativa contable exige a la microempresa que informe sobre los términos de la operación de arrendamiento financiero (valor inicial del bien, vida útil estimada, cuotas abonadas, deuda pendiente, importe opción de compra) en la memoria de sus cuentas anuales.

¿Qué resultado de la empresa conviene analizar?

Mario Cantalapiedra – Economista

Cuando analizamos el resultado obtenido por la empresa podemos hacerlo desde distintos puntos de vista: resultado antes o después de impuestos, teniendo en cuenta resultados extraordinarios o no, etcétera.

1. Obtención del resultado del ejercicio

+ Importe neto de la cifra de negocios
+/- Variación de existencias
+ Trabajos realizados por la empresa para su activo
– Aprovisionamientos
+ Otros ingresos de explotación
– Gastos de personal
– Servicios exteriores
– Amortizaciones
– Provisiones
+ Ingresos extraordinarios
– Gastos extraordinarios
= RESULTADO DE EXPLOTACIÓN
+ Ingresos financieros
– Gastos financieros
= RESULTADO ANTES DE IMPUESTOS
– Impuesto sobre beneficios
= RESULTADO DEL EJERCICIO

Si lo que nos interesa es analizar la gestión de la actividad que se ha realizado durante un período determinado, el resultado que adquiere protagonismo es el de explotación, el cual, y en relación con el resultado del ejercicio, se calculará antes de impuestos, cuya gestión corresponde al ámbito fiscal, y de los resultados financieros (ingresos menos gastos financieros), los cuales dependen de la política financiera seguida por la empresa, de sus decisiones sobre endeudamiento, y no de la actividad principal. Inclusive si lo que pretendemos es analizar la actividad de la empresa, convendrá eliminar del análisis la incidencia de los resultados de tipo extraordinario (ingresos menos gastos extraordinarios), que, por regla general, no dependerán de decisiones empresariales meditadas sino de hechos fortuitos y esporádicos. Al resultado obtenido en base a las premisas anteriores lo denominaremos Beneficio antes de intereses e impuestos (BAII), o Earnings before interest and taxes (EBIT) en su equivalente en inglés.

2. Obtención del BAII o EBIT

+ Importe neto de la cifra de negocios
+/- Variación de existencias
+ Trabajos realizados por la empresa para su activo
– Aprovisionamientos
+ Otros ingresos de explotación
– Gastos de personal
– Servicios exteriores
– Amortizaciones
– Provisiones
= BAII o EBIT

Pero si lo que pretendemos es tener una medida de la capacidad que tiene la empresa analizada de generar caja a través de su actividad principal, el resultado que deberemos tomar como referencia será el que resulte de sumar a la expresión anterior del BAII las amortizaciones y las provisiones, al cual denominamos Beneficio antes de intereses, impuestos, provisiones y amortizaciones, o en terminología anglosajona, Earnings before interest, taxes, depretiation and amortization (EBITDA) ¿Y por qué el EBITDA es una buena medida de la generación de tesorería de la empresa? Pensad que los ingresos de la explotación se convertirán en cobros, si la morosidad nos lo permite, y los gastos de explotación se convertirán en pagos, excepto amortizaciones y provisiones que nunca supondrán salidas monetarias. Ahora que la tesorería se ha convertido en la “reina” de la empresa debido a los problemas de liquidez que vivimos, no está de más revisar con cuidado la evolución de nuestro EBITDA.

3. Obtención del EBITDA

+ Importe neto de la cifra de negocios
+/- Variación de existencias
+ Trabajos realizados por la empresa para su activo
– Aprovisionamientos
+ Otros ingresos de explotación
– Gastos de personal
– Servicios exteriores
= EBITDA

Luego dependiendo del análisis que nos interese realizar en cada momento tomaremos uno u otro tipo de resultado parcial.

Leer artículos anteriores: Pág. Anterior 1 2 3