Archivo de la etiqueta: domicilio fiscal sociedades

Cambio de domicilio social y gestión del riesgo de clientes

Mario Cantalapiedra – Economista

La situación política que se vive en Cataluña está motivando el traslado de domicilio social por parte de muchas compañías catalanas en la búsqueda de una mayor seguridad jurídica para sus negocios. En este sentido, el Consejo de Ministros español aprobó recientemente el Real Decreto-ley 15/2017, de 6 de octubre, de medidas urgentes en materia de movilidad de operadores económicos dentro del territorio nacional, que facilita los trámites para realizar dicho traslado, de manera que, salvo que exista una declaración expresa en contrario por parte de los estatutos de la sociedad, sea su Consejo de Administración el competente para aprobarlo.

Hay que recordar que el domicilio social es el lugar en el que legalmente está establecida la empresa para el cumplimiento de sus obligaciones y el ejercicio de sus derechos. El texto refundido de la Ley de Sociedades de Capital señala que serán españolas todas las sociedades de capital que tengan su domicilio en territorio español, cualquiera que sea el lugar en que se hubieran constituido, las cuales podrán elegir su domicilio social entre las dos opciones siguientes:

  • Lugar en que se halle el centro de su efectiva administración y dirección.
  • Lugar en el que radique su principal establecimiento o explotación.

No obstante, el domicilio social una vez que es elegido es único.

Torres_1

En lo referente al domicilio fiscal, este se puede definir como el lugar de localización de los obligados tributarios en sus relaciones con la Administración tributaria. Es un lugar físico concreto donde las sociedades mercantiles pueden ejercer derechos y cumplir obligaciones de carácter tributario y donde Hacienda puede localizarlas. El artículo 48 de la Ley 58/2003, de 17 de diciembre, General Tributaria, señala que, para las personas jurídicas, el domicilio fiscal será su domicilio social, siempre que en él esté efectivamente centralizada su gestión administrativa y la dirección de sus negocios. En otro caso, se atenderá al lugar en el que se lleva a cabo dicha gestión o dirección. Luego será habitual que coincidan ambos domicilios, aunque no necesariamente ha de ser así.

Desde el punto de vista del análisis del riesgo de clientes, el cambio de domicilio social es un dato que debe valorarse. En el caso de que un cliente cambie su domicilio social se debe comprobar que dicho cambio no obedece a problemas en su actividad. Además será necesario revisar la información recogida en los sistemas de facturación propios para evitar problemas con la emisión, envío, y posterior cobro, de las facturas.

Criterios para determinar la residencia y el domicilio fiscal de las sociedades

Mario Cantalapiedra – Economista

En un momento en el que la ciudadanía española anda preocupada y hasta escandalizada por los casos de evasiones fiscales que lamentablemente están proliferando, considero oportuno repasar determinados conceptos básicos a nivel tributario como son los de residencia y domicilio fiscal, en este caso, ceñidos al ámbito de las personas jurídicas (sociedades). De este modo, a efectos fiscales, para determinar cuando una sociedad se considera residente en territorio español debe acudirse al artículo 8.1 del Real Decreto Legislativo 4/2004, de 5 de marzo, por el que se aprueba el texto refundido de la Ley del Impuesto sobre Sociedades (BOE de 11 de marzo de 2004). En este artículo se señala como para ser residente bastará con que concurra alguno de los siguientes requisitos:

  • Que la sociedad se haya constituido conforme a las leyes españolas.
  • Que la sociedad tenga su domicilio social en territorio español.
  • Que la sociedad tenga su sede de dirección efectiva en territorio español.

Las sociedades que, a partir del cumplimiento de alguno de los requisitos anteriores, se considere que tienen su residencia en territorio español tributarán por el Impuesto sobre Sociedades por la totalidad de la renta que obtengan, con independencia del lugar donde se hubiese producido y cualquiera que sea la residencia del pagador. Por tanto, tributarán aquí por su renta mundial.

Con respecto a la determinación del domicilio fiscal de las sociedades mercantiles, es decir, el lugar físico donde la Administración tributaria podrá localizarlas y comunicarse con ellas y en el que podrán ejercer los derechos tributarios y cumplir con las obligaciones fiscales que les correspondan, el criterio que lo determina puede encontrarse en el artículo 8.2 del mencionado Real Decreto Legislativo 4/2004. Allí se señala como dicho domicilio será el de su domicilio social, siempre que en él esté efectivamente centralizada la gestión administrativa y la dirección de sus negocios. En otro caso, el domicilio fiscal será el lugar en que se realice dicha gestión o dirección. Y en los supuestos en que no pueda establecerse su ubicación, de acuerdo con los criterios anteriores, prevalecerá aquel donde radique el mayor valor del inmovilizado de la sociedad (activo no corriente). El domicilio fiscal también será el lugar donde se reciban las notificaciones de la Administración tributaria si la sociedad no indica, a dichos efectos, uno distinto.