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Condiciones para ser una empresa familiar

Mario Cantalapiedra – Economista

Normalmente se asocia la idea de empresa familiar con un pequeño negocio que controlan y en el que trabajan los miembros de una misma familia. En este sentido, para encontrar una definición más o menos consensuada de lo que es una empresa familiar, debemos acudir a la que fue aprobada en 2008 por el antiguo European Group of Owner Managed and Family Enterprises (GEEF), hoy denominado European Family Businesses (EFB), y la Family Business Network (FBN), las dos principales instituciones internacionales que representan a este tipo de empresas.

Esta definición se basa en el cumplimiento de cuatros condiciones relacionadas con la propiedad accionarial, el control, el gobierno y los derechos de voto en las compañías que cotizan en los mercados bursátiles. De este modo, una empresa, independientemente de su tamaño o sector, será familiar si cumple las condiciones siguientes:

1. Propiedad accionarial

La mayoría de las acciones con derecho a voto son propiedad de la persona o personas de la familia que fundó o fundaron la compañía; o son propiedad de la persona que tiene o ha adquirido el capital social de la empresa; o son propiedad de sus esposas, padres, hijo(s) o herederos directos del hijo(s).

2. Control

La mayoría de los votos puede ser directa o indirecta.

3. Gobierno

Al menos un representante de la familia o pariente participa en la gestión o gobierno de la compañía.

4. Derechos de voto en compañías cotizadas

A las compañías cotizadas se les aplica la definición de empresa familiar si la persona que fundó o adquirió la compañía (su capital social), o sus familiares o descendientes poseen el 25% de los derechos de voto a los que da derecho el capital social. Este punto se refiere a empresas cotizadas en las que la familia no cuenta con la mayoría de los votos, algo habitual en empresas cotizadas donde el capital está muy fragmentado, pero que, a través de su participación accionarial, puede ejercer influencia decisiva.

A las cuatro condiciones anteriores objetivas y cuantificables, debe añadirse una variable cualitativa que dota a la empresa de un carácter verdaderamente familiar, como es la existencia de un deseo conjunto de fundadores y sucesores de mantener el control de la propiedad, el gobierno y la gestión de la compañía en manos de la familia a lo largo del tiempo.

En base a esta definición, se puede concluir que no solamente muchas pymes deberán considerarse como empresas familiares sino también un buen número de compañías grandes.