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¿Con cuántos bancos debe trabajar mi empresa?

Mario Cantalapiedra – Economista

No son tiempos propicios para elegir con libertad el número adecuado de entidades bancarias con el que una empresa desea trabajar, puesto que, en muchos casos, sencillamente las compañías se ven abocadas a operar con aquellas entidades que les conceden crédito, sin valorar más allá. A pesar de ello, creo que puede ser interesante realizar un análisis de las ventajas e inconvenientes que representa para una empresa, tanto la opción de trabajar con una única entidad bancaria como la de hacerlo con varios bancos, y tener esta perspectiva en mente.

 En el caso concreto de las ventajas de operar con una única entidad bancaria, se me ocurren las tres siguientes:

 1.      La acumulación de operaciones puede traducirse en el logro de un mejor precio.

2.      Se producen relaciones más estrechas, mayor confianza y mayor implicación entre banco y empresa.

3.      Existe una menor carga administrativa, en cuanto a tareas tales como la comprobación y conciliación de cuentas bancarias, el archivo de documentos y contratos, la generación de bases de datos, etcétera.

Por otro lado, también es lógico pensar que se presentarán distintos inconvenientes al trabajar con un único banco, por ejemplo los siguientes:

1.      La dependencia financiera respecto al banco elegido.

2.      La imposibilidad de comparar precios de una forma directa.

3.      La acumulación del riesgo en una única entidad financiera.

Si, por el contrario, la opción elegida por la empresa es trabajar con dos o más bancos, nos encontraremos también con ciertas ventajas:

1.      La posibilidad de comparar precios directamente entre nuestros bancos.

2.      El riesgo financiero de la empresa se comparte por varias entidades, lo que inclusive es del agrado de muchas de ellas.

3.      No existe dependencia de un único banco.

4.      Puede aprovecharse la especialización de cada entidad financiera en los productos y servicios en los que sea más competitiva, lográndose además un servicio global bancario más completo.

Por último, también debemos valorar los inconvenientes de trabajar con dos o más bancos:

1.      En principio pueden existir precios más altos al dividir el negocio entre entidades.

2.      Existe una mayor carga administrativa que debemos soportar y que se traduce en mayores costes de estructura soportados.

Lo cierto es que la empresa debería intentar trabajar, en cada momento, con tantas entidades bancarias como necesitara, al mismo tiempo que pudiera dar negocio a cada una de ellas según los pactos establecidos. Sin embargo, si la financiación otorgada por cada entidad es inferior a la solicitada, algo, por desgracia, demasiado frecuente en la coyuntura del mercado financiero actual, al final seguramente tendremos que trabajar con más bancos de los que en principio desearíamos tener.

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