Archivo de la etiqueta: refinanciación de la deuda

Cuatro aspectos claves en el proceso de refinanciación de la deuda bancaria

Mario Cantalapiedra – Economista

Si en el post anterior te comentaba las pautas a seguir desde la empresa para conseguir el objetivo de la refinanciación de la deuda bancaria (evitar prácticas contables o fiscales incorrectas, concretar objetivos empresariales a alcanzar y establecer contacto permanente con el interlocutor bancario), ahora te hablaré de los cuatro aspectos claves de dicho proceso de refinanciación, en concreto los siguientes:

1.  La viabilidad del proyecto empresarial

Para lograr el objetivo de la refinanciación será preciso realizar un plan de negocio que evalúe todos los riesgos, el cual defina un modelo de financiación sólido y factible que deberá utilizarse como base de negociación con las entidades de crédito. En dicho plan se habrán de estimar de la forma más realista posible las proyecciones de los ingresos y gastos, de los cobros y pagos, así como de los activos y pasivos con decisiones a tomar sobre ellos que refuercen la estructura financiera de la empresa. Por ejemplo, puede plantearse la desinversión en actividades no estratégicas de la compañía, la aportación de mecanismos que aseguren el riesgo de crédito comercial o las limitaciones a la distribución de dividendos entre los propietarios del capital.

2. La aportación de nuevas garantías

Es más que probable que la refinanciación de la deuda bancaria venga acompañada de la exigencia de nuevas garantías que respalden la devolución de los fondos que son renovados, las cuales pueden ser hipotecarias o incluso de tipo personal, donde el riesgo se asegure con el patrimonio global de la empresa o de un tercero que se vincule a ella.

3. La modificación del precio

En un contexto donde el dinero bancario que financia a las empresas es cada vez más un bien escaso, será habitual que la refinanciación traiga consigo una elevación del tipo de interés que se asocia a la deuda. En cualquier caso, no se debe olvidar que con la refinanciación lo que se persigue es mejorar la liquidez, garantizar la supervivencia, y no reducir los costes financieros soportados. Pago menos al mes, tengo liquidez para poder maniobrar, a cambio de pagar más a la larga, el que algo quiere, algo le cuesta.

4. Los plazos de amortización y los períodos de carencia.

Finalmente habrá de negociarse la forma de amortizar la deuda refinanciada, tratando de obtener demoras en el pago de intereses, en la devolución del principal o en ambos elementos, con las que se obtenga el desahogo financiero pretendido.

Solicitar guía antimorosidad

Tres pautas a seguir en el proceso de refinanciación de la deuda bancaria

Mario Cantalapiedra – Economista

Una de las posibles soluciones para las empresas que atraviesan problemas de liquidez pasa por tratar de refinanciar su deuda bancaria, sustituyendo los créditos o préstamos vigentes por otros distintos con diferentes condiciones que le permitan seguir desarrollando su actividad. Se trata de recomponer el pasivo adaptándolo a la situación financiera y equilibrar la liquidez, con el objetivo de que los flujos de caja que se generan puedan atender las obligaciones de pago contraídas.

El proceso de refinanciación de la deuda bancaria está fuertemente influenciado por aspectos tales como el tamaño de la empresa, su sector de actividad, el volumen de su deuda, el tipo de relación que mantiene con la entidad de crédito financiadora o la propia coyuntura que atraviesa esta. No obstante, el cumplimiento de las tres pautas siguientes puede ayudar al objetivo de la refinanciación:

1. Evitar prácticas incorrectas de tipo contable o fiscal

Aunque el deterioro de la situación invite a realizar este tipo de prácticas, el prestigio y la profesionalidad atesorados durante tiempo ante las entidades financieras deben preservarse para que el proyecto empresarial siga resultando creíble y genere la confianza necesaria para ser refinanciado. No es fácil, la verdad, y hay que ponerse en el pellejo de las empresas que están atravesando dificultades pero realmente es el momento de presentar la información sobre los estados económicos y financieros de la empresa lo mejor posible, dentro de las posibilidades de cada uno.

2. Concretar los objetivos a alcanzar

Uno de los principales problemas que se puede encontrar una empresa que atraviesa dificultades de financiación, es tratar de salvar todo a la vez. Es muy complicado lograr refinanciar la deuda bancaria al mismo tiempo que se mantiene intacto el conjunto de entidades bancarias con el que se trabaja, se conserva la plantilla de trabajadores y se mantiene la posición relativa de la empresa en el mercado. Deben priorizarse los objetivos, centrándose en los más esenciales que permitan la subsistencia de la compañía, porque de esto, ni más ni menos, se trata.

3. Establecer un contacto permanente con el interlocutor bancario

En un contexto de refinanciación este aspecto, que siempre es un factor muy importante en la relación entre empresa y entidad bancaria, cobra especial importancia. Desde la empresa se debe informar con antelación y coordinar con la entidad de crédito las distintas acciones que se emprendan.

Solicitar guía antimorosidad